La misteriosa Helen Graham se instala con su hijo en la mansión de Wildfell Hall y desencadena todo tipo de rumores entre sus vecinos. Tras liberarse de un esposo alcohólico y pendenciero, Helen se enfrenta ahora a una sociedad opresora, pero sale adelante gracias a su buen juicio y su sentido del deber. La búsqueda de la felicidad y de la justicia por parte de su protagonista convierte La inquilina de Wildfell Hall, la segunda (y última) novela de Anne, la menor de las hermanas Brontë, en un lúcido retrato de las miserias humanas, una hermosa novela de amor, un canto a la redención y un ilustre precedente de la literatura feminista.
La insoportable levedad del ser narra una extraordinaria historia de amor, es decir, de celos, sexo, traiciones, muerte y, también, de las debilidades y paradojas de Teresa, Tomás, Franz y Sabina, cuyos destinos se entrelazan irremediablemente. Los celos de Teresa hacia Tomás, el terco amor de éste por ella ?junto con su irrefrenable deseo de otras mujeres?, el idealismo de Franz, amante de Sabina, y la necesidad de Sabina de perseguir una libertad que sólo conduce a una insoportable levedad, se convierten en una reflexión sobre los problemas filosóficos que afectan a nuestra existencia.
2067. Rosalera es una ciudad caótica y llena de vida... en parte extraterrestre. El alcalde, Jack Jacques, ha declarado su independencia de Nigeria. Pero la bóveda alienígena, en la que se basaba su prosperidad, está agonizando y las fuerzas del gobierno aguardan su extinción para poner término a la independencia de Rosalera. En los suburbios despierta una misteriosa mujer que no sabe quién es, pero que tiene recuerdos de algo mucho más antiguo y extraño. Entre tanto, otra forma alienígena, aparentemente una planta, ha arraigado en Rosalera y está atacando a Ajenjo y la bóveda.
La breve crónica de un funeral insignificante en un diario local ocasiona el despido del periodista novato que la escribe. Sin saberlo, Ramoncito Valenzuela ha provocado una reacción en cadena que desemboca en la investigación de una trama financiera de alto nivel y en una conspiración de consecuencias desproporcionadas.
Después de once años de altibajos y otras vicisitudes, el detective sin nombre de El misterio de la cripta embrujada, El laberinto de las aceitunas, La aventura del tocador de señoras, El enredo de la bolsa y la vida y El secreto de la modelo extraviada se ve envuelto una vez más en un caso que comienza como un incidente menor y acaba revelando una intrincada red de suplantaciones, engaños y chapuzas criminales.
Eduardo Mendoza vuelve a desplegar en La intriga del funeral inconveniente su inconfundible mezcla de sátira, absurdo y lucidez moral para ofrecer una disparatada trama detectivesca donde el misterio reside en entender por qué nadie desea que la verdad salga a la luz y en la que la ciudad de Barcelona es de nuevo el escenario privilegiado de una comedia humana tan hilarante como implacable.
Varios años después de publicar La invasión (1967), Ricardo Piglia reescribió los relatos que integraban el libro siguiendo la máxima de Hemingway, según la cual todo lo que se saque de un relato no hará más que mejorarlo. A las diez narraciones primitivas se sumaron otras cinco, aparecidas en revistas literarias, y dos más que escribió durante el proceso. Piglia partió de la misma situación inicial, consciente de que «la misma historia con otros protagonistas es otra historia (y sin embargo en un sentido es también la misma)». Lo es, en efecto, ya que en todos los relatos emergen los temas que conforman su imaginario: la revisión crítica de la historia de Argentina, la frontera entre ficción y realidad, o las tramas metaliterarias donde sus autores de cabecera aparecen como un personaje más.