Desde el momento en que Julianus Dakkia, sobrino del emperador, vio a Malina Bihari por primera vez, quedó prendido de ella. Años después, la bella bailarina dacia reaparece en un campo de batalla a punto de perder su vida, y él instintivamente se transforma en dragón para salvarla. La acción podría costarle su cargo de general, y su vida, pero tiene una cosa muy clara: Malina es suya.
Impresionada por el general en el campo de batalla, Malina no puede creer que este sea el mismo hombre que hace años le dio un talismán secreto y que ahora la protege. Pero no puede negar que su alma siempre ha anhelado la de Julianus.
En un mundo en que los dragones conquistan, saquean y queman todo a su paso, el amor de Malina y Julianus prenderá una llama que solo podrá acabar con la muerte o el desamor. O ambas.
Kailey es nueva en el Trinity College de Dublín, pero nadie sabe que guarda un secreto: es una fae, una guerrera elfa enviada por su reina para ganarse la confianza de Aiden, el príncipe de los dragones.
Los fae esperan lograr así una ventaja en la inminente guerra entre los elfos y los dragones. Lo que Kailey no imagina es que Aiden tiene una misión muy parecida. Ambos interpretan un papel falso, pero acaban sintiendo algo real el uno por el otro.
¿Podrán realmente confiar en alguien del bando enemigo?
Aunque Tamsyn haya crecido en la corte, sabe que no es como las demás princesas. Al mismo tiempo parte de la familia real y la más humilde de sus sirvientas, no encaja en ningún sitio. Su único amigo es Stig, el capitán de la guardia… Aunque a veces le da la sensación de que él quiere algo más que amistad.
Cuando Fell, la Bestia de las Tierras Fronterizas, irrumpe en su hogar, Tamsyn es obligada a casarse con el cruel guerrero. Ella accede a participar del engaño, a pesar de que implique dejar atrás a Stig y la única vida que ha conocido.
Pero Tamsyn es más que la falsa esposa de un hombre que la considera una enemiga. Y cuando sus secretos salgan a la luz, prenderán una llama tan brillante como para que el reino entero arda hasta sus cimientos.
La magia no está muerta... Solo estaba dormida. Y para despertarla no hará falta más una chica corriente con un destino extraordinario.