El porvenir de la magia está en juego. El aquelarre de Madrid se prepara para la elección de una nueva Dama y la firma del Tratado con los nigromantes. Sin embargo, no todo el mundo está dispuesto a aceptar la paz tan fácilmente. Cal, nuevo líder de los nigromantes, se enfrenta a quienes ansían su cargo a la vez que lucha contra la siniestra voz que le habla en su cabeza.
Mientras tanto, Sabele y sus amigas intentan recuperar la normalidad con un viaje de verano a Edimburgo para asistir al FREF, un famoso festival que reúne a brujas de todo el mundo para celebrar el Lugnasad, y allí, para su horror, se encuentra a Luc, que hace meses que no le responde las llamadas. Está más que dispuesta a olvidarse de él, pero la magia tiene otros planes para ella en la tierra donde moran Kelpies, fantasmas y feéricos.
En Escocia descubrirán lo peligroso que es entregar tu corazón a la persona equivocada y confiar en las tentadoras promesas de las hadas.
Zeke Collins es un jugador de fútbol americano arrogante, el mejor amigo de mi hermano… y tan exasperante como atractivo.
Como si las cosas no fueran ya bastante difíciles siendo la única chica en un equipo de fútbol americano universitario, el entrenador tuvo que asignarme a Zeke como compañero de piso. Lo odio, y con razón: cree que, como crecimos juntos, tiene que protegerme, pero lo único que hace es interponerse en mi camino, hacerme parecer débil y enfadarme aún más.
Le digo que puedo con todo y estoy empeñada en demostrárselo tanto a él como al resto del mundo. La presión no me afecta, pero ¿compartir paredes tan delgadas con Zeke Collins? Para eso sí que no estaba preparada.
Y cuanto más nos vemos obligados a estar juntos, más difícil es distinguir esa delgada línea entre odiarlo… y desearlo.
El Club Pelotazos acaba de ganar su primer partido y Pezuñas está viviendo su sueño, pero el trabajo no ha hecho más que empezar.
El siguiente partido promete ser todavía más difícil y el Club Pelotazos tendrá que demostrar que sabe jugar en equipo si quiere vencer.
¿Harán piña y volverán a alzarse con la victoria o tendrán que colgar las botas?