Neale Donald Walsch prosigue su enriquecedora experiencia en forma de penetrantes diálogos que no desafían a ampliar nuestra perspectiva, a reconstruir nuestro mundo, nuestra sociedad y a nosotros mismos. Este segundo volumen de la trilogía es un libro para comprometerse, una invitación a la meditación diaria, un mensaje de optimismo.
Acompañar a las familias que asisten a mi consulta buscando solución a los problemas que les aquejan me ha permitido formar parte, en muchos casos, de la solución. La esperanza siempre está presente en ellas, lo que me anima cada día a comprender el punto de vista de cada miembro que la compone, entendiendo mejor el problema dentro de su ecología, que se distingue por su idiosincrasia.
Las familias me han enseñado que tienen la elasticidad y la creatividad suficientes para reestructurarse, ampliar sus límites y cuestionar su sistema de creencias, con la finalidad de preservar su homeostasis o equilibrio, cuyo objetivo es mantener su cohesión y valorarse como entidad única.
Este libro surge de las experiencias y el acompañamiento a familias, padres y personas que salen del espacio de la intimidad, a sabiendas de que un tercero, la terapeuta, se aliará para ayudarles a buscar soluciones. La consulta es un espacio exclusivo para que cada familia y persona se exprese libremente y pueda escucharse a sí misma, entender cómo su pasado se relaciona de alguna forma con las vivencias actuales, convirtiéndose en una experiencia novedosa y desafiante.
El Dalai Lama nos ofrece el mensaje sereno de un hombre que ha conquistado la paz interior.En El arte de la felicidad el Dalai Lama nos ofrece el mensaje sereno de un hombre que ha conquistado la paz interior y sabe que la felicidad no es un don, sino un arte que exige voluntad y práctica.Lejos de las grandes teorías y muy cerca de las preocupaciones cotidianas de cada uno, de nuestros miedos y nuestros deseos, el maestro se ha servido de la ayuda de un psiquiatra occidental para entregarnos unas palabras que nos orienten en la vida diaria. Solo así seremos capaces de convertir el deber de vivir en el placer de sentirnos vivos en un mundo donde casi todo es posible, incluso la felicidad.
Al pasar las páginas de este libro, leyendo las citas y los cuadros resaltados, me maravillo por la gran capacidad de inspiración de Wagner, semejante a la mostrada por el actual presidente de los Estados Unidos de América. Pienso que su fe cristiana, al igual que sucede con el presidente Barack Obama, son la fuerza y el motor para querer hacer tanto por su prójimo. Mi deseo es que Dios siga bendiciendo a Wagner y este maravilloso aporte a la sociedad dominicana. Dr. Luis Ernesto Pérez Cuevas, PH. D.