Una historia estremecedora y verídica sobre el exilio y la violencia
Setenta años después de ocurridos estos hechos reales
pero olvidados, Laura Restrepo rastreó la pista de un grupo
de náufragos sometidos durante nueve años a las más duras
pruebas de supervivencia, entre ellas una extraña guerra a
muerte en la cual nunca llegan a verle la cara a sus enemigos.
Entrevistó a los familiares de los sobrevivientes e investigó en
los archivos de la Armada mexicana y de la norteamericana,
en viejas cartas de amor, en los decires y recuerdos de los vecinos
de varios pueblos de México. El resultado es esta aventura
fantasmagórica, surrealista y en buena medida inútil, pero, pese
a todo, conmovedoramente heroica. Escrita durante los años de
exilio político de la autora en México, La Isla de la Pasión habla de
lejanías y aislamiento pero también de la dulce posibilidad
del regreso, y se convierte en una metáfora de todas las
formas del exilio.
«Schubert: una criatura pintada en óleo sobre cobre, un hombre que despierta la sed en quienes lo miran, un personaje de cuyo pecho parte el kilómetro cero de una isla que la intérprete se propuso contar, aunque del intento quedara, apenas, este puñado de sal. Bienvenidos a la isla del doctor Schubert».
En este relato de imaginación desbordante y gran belleza, Karina Sainz Borgo mezcla la realidad con lo fantástico y el mito para levantar, con una prosa cuidadísima y muy poética, un mundo nuevo centrado en una isla imaginaria donde habita el doctor Schubert, medio médico y medio aventurero.
La lámpara es la segunda novela de Clarice Lispector y trata sobre la soledad y la introspección de Virginia, una joven que vive en un ambiente familiar opresivo y que se enfrenta a la posibilidad de un incesto con su hermano Daniel. La novela explora cómo la soledad de Virginia distorsiona su percepción de la realidad y la lleva a construir su propia versión de la verdad, a través de relaciones ambiguas y una intensa vida interior.
La loca de la casa es la obra más personal de Rosa Montero, un recorrido por los entresijos de la fantasía, de la creación artística y de los recuerdos más secretos. Es un cofre de mago del que emergen objetos inesperados y asombrosos. PREMIO NACIONAL DE LAS LETRAS 2017 «La imaginación es la loca de la casa.»Santa Teresa de Jesús Este libro es una novela, un ensayo, una autobiografía. La autora emprende en él un viaje al interior en un juego narrativo lleno de sorpresas. En La loca de la casa se mezclan literatura y vida en un cóctel afrodisíaco de biografías ajenas y autobiografía novelada. Y, así, descubrimos que el gran Goethe adulaba a los poderosos hasta extremos ridículos, que Tolstoi era un energúmeno, que Montero, de niña, fue una enana, y que, con veintitrés años, mantuvo un estrafalario y desternillante romance con un famoso actor. Pero no deberíamos fiarnos de todo lo que la autora cuenta sobre sí misma: los recuerdos no son siempre lo que parecen.
En el bar de comidas que regenta, Manuel Benítez recibe con sorpresa la visita de un viejo conocido, el juez Ramón María Zaldívar, que lo condenó muchos años atrás a la cárcel. Ahora que está jubilado, el juez quiere saber cómo le va la vida, después de aquella sentencia que en 1975, sin pruebas, le impuso por el robo de un coche y del atraco que luego tuvo lugar. Aquellos hechos marcaron la vida de Manuel: se casó con Paula, la joven abogada del barrio que perdió el caso pero que lo visitó compasivamente en la cárcel, y que logró que saliera adelante en el barrio y le ayudó en sus peores momentos. Por su parte, Zaldívar está jubilado, y viudo, y peleado con su hija… ¿Qué sentido tiene ese extraño reencuentro? Este acercamiento inicial motivado por el remordimiento quizá dé paso a una conversación prolongada y luego a una peculiar complicidad. Una novela emocionante, y tremendamente humana, de caídas y cuidados, de viejas heridas y segundas oportunidades.
Imaginemos una niña que debe hacer un camino en busca de un padre que bebe sin coartadas. Imaginemos también una madre cuyo embarazo es ensimismamiento y hueco después del alumbramiento. Imaginemos finalmente una mujer que se diluye en una memoria entregada al amor que nunca más volverá. Socorro Venegas es una voz conmovedora, poderosa y bella, precisa. Su libro es una contracción continua para un lector agitado en medio de una infancia desubicada de niños enfermos y ciegos, niños aislados, niños que no son niños. Un vaivén a lo largo de una maternidad negada desde su gestación, de una maternidad que no lo es. Un viaje dentro de una memoria, perdida y lejana, de aquello que una vez fue lo más deseado. Un libro desgarrador, infinito, que nos habla de la música de la soledad, de la risa de la infancia acosada o de la huida de una madre que escapa dejando una cuna durante cualquier noche.
Un domingo de agosto de 1926, cuando Magdalena Laparra ha vuelto de Cuba para pasar las vacaciones con su familia, coge a sus dos hijos, uno de cada mano, y se mete al mar en la playa de Biarritz con la intención de ahogarse. La niña de siete años, Elsa, advierte algo extraño en la actitud de su madre y consigue escapar tras un forcejeo. El niño pequeño en cambio, de solo dos años, muere ahogado y Magdalena es internada en un psiquiátrico por el resto de su vida. Dieciocho años después, Elsa, la niña superviviente al ahogamiento, que ahora tiene 25 años, y acaba de separarse tras saber que su marido ha tenido un hijo con otra mujer, vuelve a España a casa de su abuela en busca del oscuro relato familiar. Para Elsa, ese viaje no solo supondrá el descubrimiento de un origen traumático, sino que se verá inmersa en un turbulento triángulo amoroso con un oficial del ejército alemán, que ha venido a controlar la frontera franco-española, y un pescador local que ejerce de contrabandista y forma parte de una célula de la resistencia contra la invasión de los nazis.
Verónica Balda es periodista y conduce uno de los programas de radio más escuchados de la mañana. Cierto día, recibe una noticia que cambiará por completo el curso de su vida: una joven cayó de un quinto piso en el barrio de Recoleta, en Buenos Aires. El departamento pertenece a un reconocido empresario agropecuario y la muerte de la mujer es mucho más que una noticia alarmante. Verónica sabe quién es, una historia densa y secreta las conecta. A medida que se desarrolle la novela, el lector conocerá diferentes versiones de los hechos, revelando cómo un relato puede ser multifacético y subjetivo, repleto de artificios y supuestos.
Maestra en la construcción de atmósferas inquietantes y el manejo de la tensión narrativa, Claudia Piñeiro aborda de forma audaz un tema de escalofriante actualidad, y desnuda, a través de la siempre fascinante posibilidad de la ficción, uno de los vínculos más oscuros, íntimos y antiguos: el de la prostitución VIP con el poder de turno.
«Juliana cae al vacío, lleva un vestido blanco, vaporoso, que se agita en el aire, pero en vez de estrellarse contra el piso, justo antes de llegar, mueve sus brazos y vuela como una mariposa». Verónica Balda es periodista y conduce uno de los programas de radio más escuchados de la mañana. Cierto día, recibe una noticia que cambiará por completo el curso de su vida: una joven cayó de un quinto piso en el barrio de Recoleta. El departamento pertenece a un reconocido empresario agropecuario y la muerte de la mujer es mucho más que una noticia alarmante. Verónica sabe quién es, una historia densa y secreta las conecta. A medida que se desarrolle la novela, el lector conocerá diferentes versiones de los hechos, revelando cómo un relato puede ser multifacético y subjetivo, repleto de artificios y supuestos. Maestra en la construcción de atmósferas inquietantes y el manejo de la tensión narrativa, Claudia Piñeiro aborda de forma audaz un tema de escalofriante actualidad, y desnuda, a través de la siempre fascinanteposibilidad de la ficción, uno de los vínculos más oscuros, íntimos y antiguos: el de la prostitución VIP con el poder de turno.
Durante su último medio día de vida, el anciano Artemio Cruz recuerda: no siempre fue ese triste saco de huesos y fermentos corporales. Alguna vez fue joven, osado, vigorodo; tuvo ideales, sueños, fe. Incluso luchó por ellos. En algún momento de su pasado, sin embargo, la codicia y la corrupción extinguieron su fuego y su esperanza. Y tal vez por ello perdió a la única mujer que de verdad lo amó. La muerte de Artemio Cruz es una obra cumbre de las letras hispanoamericanas: una visión panorámica sobre el México surgido de la revolución, pero también una reflexión sobre la soledad, el poder y el desamor.