Platón, el mayor filósofo de todos los tiempos, nos legó una obra que ha moldeado el pensamiento occidental durante más de dos milenios. En esta selección de piezas imprescindibles: Apología de Sócrates, Critón, El Banquete, Fedro o la Belleza y Fedón o el Alma, encontramos algunos de sus textos más sublimes, donde las preguntas fundamentales sobre la justicia, la virtud, el amor y la inmortalidad siguen ofreciéndonos herramientas decisivas para enfrentar nuestro día a día y aplicar la filosofía a nuestra vida cotidiana. En un mundo saturado de ruido y certidumbres vacías, estas páginas nos recuerdan la importancia de dudar, de buscar la verdad con humildad y de cultivar una vida guiada por la razón y la belleza.
Leer a Platón hoy es redescubrir una brújula para orientarnos en el caos moderno. Es aceptar el desafío de pensar por uno mismo, de mirar más allá de lo evidente y de abrazar una conversación eterna que sigue iluminando el camino hacia una existencia más plena y auténtica.
La persona de Lutero y cuanto representó supuso una convulsión en el panorama religioso, político, social, literario y artístico de la Europa de su tiempo. Este primer volumen de los tres previstos reúne los textos en torno a los inicios de la Reforma. En ellos Lutero formula sus cuestionamientos radicales tanto de la práctica como de la doctrina de la Iglesia, atento siempre a los problemas socio-políticos de la época.
Martín Lutero (1483-1546) desarrolló la faceta de polemista a lo largo de toda su vida. Su conocimiento exhaustivo y preciso de la Biblia y su lenguaje directo, agresivo e irrespetuoso, con frecuencia rayano en el insulto, lo convertían en un temible adversario. En El siervo albedrío (1525), obra de gran calado teológico que expone la doctrina de la justificación por la fe, la Reforma luterana se lanza en tromba contra el humanismo representado por Erasmo de Róterdam y su defensa del libre albedrío. Los otros dos escritos aquí reunidos, Sobre el papado de Roma (1520) y Contra Hanswurst (1541), son relevantes para entender el concepto de Iglesia que propugnaba Lutero.