En estos cuatro provocadores ensayos, Slavoj Žižek explora la dramaturgia wagneriana desde una lectura psicoanalítica y filosófica radical. Los héroes wagnerianos —marcados por el anhelo absoluto, el amor puro, el dolor sublime y la espera interminable— encarnan los impases fundamentales del deseo humano. Desde (Parsifal) hasta Tristán e Isolda) Žižek analiza cómo la música expresa lo que el lenguaje no puede decir: la tensión entre el deseo y su fracaso. Asimismo, el autor detecta motivos similares en otros compositores como Janáček, Chaikovski y Schönberg para mostrar cómo el teatro musical articula, una y otra vez, los antagonismos del inconsciente. Una obra fascinante que une ópera, filosofía y psicoanálisis con la agudeza característica de uno de
«Con este libro rindo tributo a mi padre y a mi abuelo; ambos médicos psiquiatras, escritores y excepcionales maestros en el arte de disfrutar aprendiendo y gozar enseñando. Continúo la serie de «Locos egregios» que iniciase mi abuelo Antonio y continuase mi padre, Juan Antonio; es, de alguna manera, el tercero de la saga escrito por un miembro de la tercera generación».
Estas palabras de Alejandra Vallejo-Nágera nos introducen en un ensayo apasionante en el que disecciona la condición humana de seis personalidades que un día gobernaron a su nación con una mente trastornada.
La locura, el lenguaje y la literatura siempre han ocupado un lugar central en el pensamiento de Michel Foucault. ¿Cuál es el estatuto del loco en nuestras sociedades «occidentales»? ¿Cuál es su función y en qué se diferencia de la que cumplía en otras sociedades? E igualmente, ¿qué relación extraña tiene la locura con el lenguaje y con la literatura, ya hablemos del teatro barroco, del teatro de Artaud o de la obra de Roussel? Y, si se trata de interesarse por el lenguaje en su materialidad, ¿cómo se ha transformado el análisis literario, en particular bajo la influencia cruzada del estructuralismo y de la lingüística, y en qué dirección evoluciona?
Las conferencias y los textos, en su mayoría inéditos, que se presentan reunidos aquí ilustran la manera en que, a partir de la década de 1960 y durante un decenio, Foucault no dejó de tejer, de reformular y de retomar estas problemáticas.