Del legado de Yogananda, un método sencillo y poderoso para transformar tu energía, tu mente y tu vida.
En 1946, el maestro indio Paramhansa Yogananda publicó Autobiografía de un yogui, un libro que cambiaría la vida de millones de personas y abriría el camino del yoga espiritual en Occidente. Pero más allá de las palabras, Yogananda también nos dejó una práctica concreta, poco conocida y profundamente transformadora: los Ejercicios de Energización.
La energía del alma es la primera guía práctica completa sobre este sistema de 39 movimientos diseñado para despertar la voluntad, recargar el cuerpo con energía cósmica y armonizar cuerpo, mente y espíritu. Sin necesidad de esterilla, flexibilidad ni conocimientos previos, esta rutina se puede realizar en solo 10–15 minutos al día y se adapta a cualquier estilo de vida.
El punto de partida del pensamiento existencial es la experiencia reflexiva del sujeto, que se entiende como un «sí mismo» con sus peculiares limitaciones y posibilidades.
No obstante, esta experiencia puede volverse ambigua cuando un individuo se resiste con obstinación a reconocer su mismidad. Este olvido termina manifestándose como una «enfermedad del espíritu», cuyo síntoma específico es la desesperación.
Considerada como experiencia negativa, la desesperación puede hacer que el ser humano padezca alguna de las siguientes posibilidades: volverse opaco para sí mismo, extraviarse en la infinitud o enclaustrarse en la finitud, con la consiguiente limitación de su libertad personal o incluso su abandono.
Con todo, también es posible que le suceda lo contrario. En efecto, el «sí mismo» pasa a comprenderse como núcleo problemático de la existencia individual, lo cual ayuda a asentar las bases de una filosofía de la condición humana en la que la persona toma conciencia de sí y de su responsabilidad ética.
"En un mundo arrasado por el ruido y los discursos polarizados, transformar eficazmente el lenguaje de la política tradicional es imprescindible para la cohesión social y la vida democrática. El libro es un alegato a favor del relato político y de la necesidad de construir narrativas de cohesión social en tiempos de odio, polarización extrema y ansiedad colectiva".