«No sabemos lo que nos pasa y eso es precisamente lo que nos pasa», escribe José Ortega y Gasset.
Las situaciones críticas que se suceden en la política, en la sociedad, en las relaciones internacionales o en el vínculo de los humanos con la naturaleza requieren de un complejo análisis que tenga en cuenta variables que, a primera vista, parecen muy lejanas entre sí.
¿Cómo podemos navegar en este océano de incertidumbre? ¿Cómo comprender la historia que vivimos? ¿Cómo entender un mundo que no deja de pasar de una crisis a otra? ¿Cómo concebir esta aventura sin precedentes de nuestra humanidad? ¿Cómo admitir por fin que, al dañar nuestro planeta, estamos dañando nuestras vidas y nuestras sociedades? ¿Es una carrera hacia la muerte o hacia la metamorfosis? ¿O ambas cosas al mismo tiempo?
¡Despertemos!
Edgar Morin, el maestro de la teoría del pensamiento complejo, analiza los puntos clave del malestar de la sociedad contemporánea y nos propone un cambio de actitud individual pero también colectivo: advierte de la urgente necesidad de actuar ante la crisis climática para reclamar que se establezcan, de forma rápida y sistemática, políticas ecológicas adecuadas.
«Sandy apenas es una fobia. Como dice Lacan […], es un inicio de fobia. Es un esbozo. Hubiera podido ser una fobia y luego, antes de fulgurar, desaparece, se apaga. Para emplear otra metáfora, es una fobia que no cristalizó. Podemos preguntarnos por qué. ¿No hay que buscar la razón quizás en el hecho de que tiene a Anneliese, esa madre sustituta, siguiéndola de cerca? En cuanto una pesadilla la despierta y le da por llorar antes de volverse a dormir, […] está ahí y empieza a anotar, día a día, todos los hechos.» JACQUES-ALAIN MILLER
Su experiencia clínica obligó a Freud a cambiar sus tesis iniciales sobre los sueños de los niños. Juanito y el Hombre de los lobos demostraron que constituyen hitos fundamentales en la compleja temporalidad de la relación del sujeto con el inconsciente. La última enseñanza de Lacan, con su puesta en valor del inconsciente real, nos permiten situar mejor qué está en juego en ese fulgor que emana del misterio del cuerpo hablante.
¿Quién decide lo que consideramos verdadero? ¿Quién da forma a la construcción de los hechos? Para Solnit, nos encontramos en medio de una batalla por el dominio de la narrativa en la que los poderosos intentan aferrarse a sus antiguos privilegios, pudiendo justificar la violencia para defenderlos, y otras voces minoritarias —las mujeres, las personas racializadas, y todos aquellos que están al margen del poder— luchan por hacerse hueco en el elenco de la verdad. A partir de movimientos como el #MeToo y el Black Lives Matter, o casos como el de Harvey Weinstein, Rebecca Solnit, «una de las pensadoras más influyentes de nuestro tiempo» (Público), analiza este cambio de paradigma, señalando sus triunfos y sus fallos, y abogando por la democratización de las nuevas ideas y los nuevos lenguajes como forma de resistencia.