La superstición y el mito son elementos persistentes, comunes a todas las sociedades humanas. Es un factor transversal que forma parte de nuestra esencia y de la identidad más íntima que tenemos como especie. Quizá incluso se trate de uno de los componentes nucleares que ayudó a forjar aquello que somos hoy. Son muchos los factores sociales que distinguen a unos grupos humanos de otros, y la diversidad cultural es, sin lugar a duda, de gran valor; se podría decir que es uno de los mayores patrimonios de la humanidad. Sin embargo, oculto tras el exotismo de la diferencia se encuentra aquello indisociable del propio ser humano y que nos equipara a todos: la dotación genética. Esta nos provee de características comunes no solo a nivel físico, sino también a nivel cognitivo. Y aunque pueda resultar contradictorio, de ella emerge la superstición como uno de estos rasgos colectivos. En esta obra se desgranan los motivos por los cuales nuestro cerebro tiende a la superstición, a construir falsas representaciones del mundo y dar por válidas inverosímiles explicaciones. Asimismo, se indaga en el origen evolutivo de los mitos y se repasa la historia de las creencias irracionales para concluir con un análisis de las supersticiones actuales en distintas partes del planeta. Gracias a las experiencias personales y profesionales de Aníbal Bueno, el lector tiene entre sus manos un libro ágil, riguroso y tremendamente entretenido con el que valorar todas nuestras diferencias sociales y culturales, al mismo tiempo que trazar, casi irónicamente, todo aquello que nos une: las grandes dudas, miedos e inquietudes que nos mueven, y que nos llevan atormentando desde los orígenes de nuestra especie. La superstición está siempre presente, en todas las culturas. Solamente varía su forma de expresión.
Las exploraciones a lugares desconocidos o vetados han constituido una pulsión fascinadora en el ser humano, inspirada por el deseo de conocimiento o la eterna búsqueda de aventura. Como afirmó Ludovico Varthema, el primer cristiano en visitar La Meca: «Si alguno preguntara cuál fue la causa de hacer este viaje, ciertamente no podré darle mejor razón que el ardiente deseo de conocer, que a tantos otros movió a ver el mundo».
Desde la expansión del Islam, muchos de sus territorios quedaron vedados a los no creyentes, lo que generó en Occidente una deslumbrante mitología en torno a ellos. En tiempos del Imperio Otomano, varios aventureros lograron penetrar en el oriente islámico, bien convirtiéndose al islam o simulando hacerlo. La Meca, ciudad santa y prohibida a los infieles, se convirtió en el más mítico y enigmático de esos lugares. En esta obra conoceremos las peripecias de los que lo lograron y de otros que perecieron en el intento. Además de La Meca, el acceso al resto de la Península Arábiga también estuvo prohibido a los extraños en determinados momentos, pero muchos desoyeron este veto y recorrieron este entorno subyugante.
Historia de las exploraciones prohibidas en África nos relata los viajes de los exploradores y exploradoras que penetraron en aquellos lugares de África en los que la entrada a occidentales estaba prohibida. Nos traslada a la epopeya de estos aventureros que, adoptando diversas personalidades, disfrazados o como esclavos, entraron en Marruecos, Tombuctú, en el Sáhara o en los países más conflictivos del África subsahariana, arriesgando por ello sus vidas.