Las personas que amamos y las que nos criaron viven en nosotros. Experimentamos su dolor emocional, soñamos sus recuerdos y moldean nuestras vidas de maneras que no siempre reconocemos. Herencia emocional nos desvela los secretos familiares que nos impiden alcanzar nuestro máximo potencial en la vida, que nos persiguen como fantasmas y que crean brechas entre lo que queremos y lo que podemos tener.
En esta transformadora obra, Galit Atlas entrelaza las historias de sus pacientes, las suyas propias y décadas de investigación para ayudarnos a identificar los vínculos entre nuestros conflictos vitales y la «herencia emocional» que acarreamos. Porque solo siguiendo las huellas de esos fantasmas podremos cambiar nuestro destino.
La historia real sobre la odisea que vivieron tres mujeres para salvar los diarios de un fascista italiano de la Gestapo.
En 1944 se hicieron públicos los diarios secretos de Galeazzo Ciano, ministro de Relaciones Exteriores de Italia, en los que registraba los crímenes y planes nazis de los que se enteraba en sus reuniones con ellos. Sin embargo, poco se sabe sobre las tres mujeres que arriesgaron sus vidas para que estos llegaran a los Aliados, quienes luego los usarían como evidencia contra los nazis en los juicios de Núremberg.
Cuando Galeazzo fue apresado, Edda Mussolini les dio a Hitler y a su padre un ultimátum: liberar a su esposo o correr el riesgo de que filtrara los diarios a la prensa. Hitler y Mussolini los buscaron en vano durante meses.
Posteriormente, Hilde Beetz, espía alemana cuya misión era seducir a Galeazzo para encontrar sus escritos, se enamoró de él y unió fuerzas con Edda. Una tercera mujer se sumó a este increíble plan —Frances de Chollet, espía casi accidental y esposa de un banquero estadounidense- cuando Edda huyó a Suiza con la ayuda de Hilde, tras la ejecución de Galeazzo. Frances fue el último eslabón para hacer llegar los diarios a los estadounidenses y cumplir así el deseo de Galeazzo.
La Segunda Guerra Mundial desde un legendario regimiento de tanquesHabía que ser muy valiente para subirse a un tanque en la Segunda Guerra Mundial. Encerrados en una mole de acero cargada de proyectiles que podían explotar y convertirlos en chatarra, los tripulantes de un tanque vivían y morían bajo la amenaza constante del enemigo. Fue una de las formas más duras y despiadadas de librar la guerra.
En Hermanos de armas, el célebre historiador James Holland narra la extraordinaria historia de los Sherwood Rangers, el regimiento británico de voluntarios que se convirtió en una de las unidades blindadas más célebres de la contienda. Tras forjarse un nombre en batallas como El Alamein, desembarcaron en Normandía el Día D y, desde entonces, combatieron sin descanso por Francia, Bélgica y Holanda hasta ser la primera unidad de tanques británica que penetró en Alemania. Junto a ellos, recorreremos a bordo de sus Shermans miles de kilómetros, viviremos algunos de los combates más feroces del frente occidental y seremos testigos de cómo los soldados se apoyaron en la camaradería y el coraje para enfrentar el terror de la guerra y convertirse en héroes.