La multiplicación de consultas electorales bajo la preeminencia de formas procedimentales, hace que los votos estén lejos de incidir en las decisiones centrales del poder político en la región. Los proyectos de transformación del orden existente reclaman atender los problemas del poder; de ahí que sea necesario discutir diversas nociones sobre la sociedad civil y dar una amplia exposición conceptual de las principales nociones referidas al análisis del Estado, del poder y de la política.
Frente a las teorías de la democratización, en América Latina se asiste a la neooligarquización del Estado con coro electoral. La multiplicación de consultas electorales bajo la preeminencia de formas procedimentales, hace que los votos estén lejos de incidir en las decisiones centrales del poder político en la región. Los proyectos de transformación del orden existente reclaman atender los problemas del poder; de ahí que sea necesario discutir diversas nociones sobre la sociedad civil y dar una amplia exposición conceptual de las principales nociones referidas al análisis del Estado, del poder y de la política.
Uno de los análisis más certeros y audaces sobre nuestro tiempo.
Vicente Verdú, uno de los más agudos investigadores de los fenómenos contemporáneos, nos ofrece su mejor libro, un análisis certero y audaz sobre nuestro tiempo, es decir, sobre la época del «capitalismo de ficción», un concepto inédito, germinal y extraordinariamente fecundo. Las interpretaciones de la actualidad provienen, a menudo, de acercamientos sectoriales y estancos, pero lo más revelador consiste en conjugar los avatares de la economía con el sexo, los de la biogenética con el arte, los de la política con la cosmética o los del pensamiento con la televisión, para decantar el estilo general del mundo.
El capitalismo anterior se presentaba localizable y diferenciado, pero el actual se ha convertido en una naturaleza transparente, difícil de aislar y de combatir. El capitalismo de producción era triste, el capitalismo de consumo era trivial, pero el capitalismo de ficción es tramposo, trilero.