La historia del comunismo se lee con mayor precisión como una historia de violencia que como una historia de ideas. El Sr. McMeekin lo demuestra vívidamente recurriendo a un profundo conocimiento sobre una historia de depravación humana que es digna de ser contada. Merece la pena leerlo»ùWall Street Journal«Derrocar al mundo es el tipo de libro que debería estar en la estantería de todo el mundo. Volverás a él una y otra vez»ùAmerican Spectator«Un amplio examen de cómo el concepto de comunismo fue un motor clave de los conflictos del siglo xx, y sigue siendo una fuerza significativa»ùKirkus reviews Cuando la URSS se derrumbó en 1991, el mundo estaba seguro de que el comunismo había muerto. Hoy, tres décadas después, está claro que no. Aunque Rusia ya no sea comunista, la simpatía por sus ideas ha proliferado en todo el planeta.En estas páginas, Sean McMeekin investiga la evolución de este sistema desde el seductor ideal de una sociedad sin clases hasta la doctrina dominante de los regímenes tiránicos.
En este libro que es el primero que lanzo hablo de varios mensajes, inspirado por Dios. Estos fueron escritos en diferentes momentos y situaciones vividas y aprendidas. Tanto en lo personal como en mi entorno. En el desahogo procesos de dolor que pase y que con nadie podía hablar solo escriba. Donde el discenimiento de Dios me daba respuestas y aprendizajes de cada situación vivida. También cosas que pasaban en mi alrededor donde el señor me enseñaba cosas nuevas y a verlas con los ojos de la fe y a la vez podía enseñar a los demás. Estos mensajes tienen como finalidad traer aliento a tu corazón trasmitiendo: esperanza, fe, sabiduría, conocimiento, fortaleza, consejo, prudencia, motivación y desarrollo a tu vida. Finalmente, el Libro reflexivo, Desahogo del Corazón Volumen |, busca también con lo aprendido encaminarte con más claridad hacia lograr el propósito de tu vida. AMARILYS TORRES BÁEZ
Incluso en las zonas más desoladas de las ciudades estadounidenses, los desahucios solían ser acontecimientos raros. Hoy en día, sin embargo, las familias pobres se ven obligadas a invertir más de la mitad de sus ingresos en el alquiler de sus viviendas, y el desahucio se ha convertido en algo cotidiano, especialmente en el caso de las madres solteras. De los barrios marginales a los refugios, de los juzgados a los guetos, Matthew Desmond pasó años registrando las historias de aquellos que luchan por sobrevivir y no se dan por vencidos.