El pastor y autor bestseller del New York Times invita a los lectores a buscar, reconocer y aplicar cada bendición de Dios. Él facilita las herramientas necesarias para tomar inventario de nuestras bendiciones y participar en lo que él denomina como una doble bendición, ese momento en que uno aprovecha una bendición recibida para bendecir doblemente a otra persona.
Mark Batterson cree firmemente que es posible aprovechar al máximo las bendiciones de Dios, pero hacer eso puede lucir diferente a lo que uno creería. La primera ola de bendición es lo que Dios te da: tiempo, lo que amas, talento. La doble bendición es la segunda parte en esta relación, es devolverle a Dios ayudando a otros. En estos tiempos donde el crecimiento divino y la organización espiritual se han reducido al hashtag #bendecido, Batterson invita y reta a los lectores a seguir la verdadera bendición glorificadora de Dios y sentir el gran impacto que es participar en la doble bendición.
Si pasea por cualquier ciudad occidental hoy día, no tardará mucho en ver a un perro. Se espera que estos animales domesticados puedan moverse fácilmente por aceras, calles y otros elementos fundamentales de nuestro entorno urbano. Pero, ¿y si nuestras ciudades se hubieran modelado en respuesta a nuestra convivencia con los perros más de lo que nos imaginamos? Esta obra audaz ofrece una convincente demostración histórica de que las relaciones humano-caninas fueron un factor crucial en la formación de la vida urbana moderna y que las reacciones humanas hacia los perros han conformado y remodelado significativamente las ciudades occidentales contemporáneas hasta puntos insospechados Dogópolis descubre una sorprendente fuente de innovación urbana: las relaciones entre los humanos y los perros. La inmemorial relación entre los cánidos y los humanos ha dado lugar a un modelo occidental de relaciones entre ambos en la que se definía cómo los perros urbanos debían convivir con los humanos de una manera civilizada, segura y saludable. Así, los perros y los humanos se mezclaron en estas urbes que habitaban y que se expandían y desarrollaban rápidamente. Los perros acabaron integrándose en la vida de la ciudad de acuerdo con los valores emocionales de la clase media, centrados en el rechazo a la suciedad, el miedo al vagabundeo, el temor a la criminalidad y el cultivo de sentimientos humanitarios. Extraviados, mordiendo, sufriendo, pensando, defecando, los perros de París, Londres y Nueva York fueron actores centrales en la creación de la experiencia urbana moderna. Dogópolis es su historia, compartida entre animales y humanos de clase media cuyas emociones ambivalentes cobran vida en este maravillosos libro. Peter Sahlins. Un libro bellamente presentado con una voz histórica evocadora, con gran confianza y estilo. También es muy divertido de leer. Pearson ofrece un tesoro de detalles sobre las vidas compartidas de humanos y perros. Nel Pemberton. Ayuda a explicar por qué tratamos a los perros de la forma en que lo hacemos, y cómo los habitantes de las ciudades, en particular, han llegado a definirse a sí mismos en relación con los no humanos.
En el 2018, tuve el gran privilegio de sentir por primera vez la presencia de Dios y escuchar su voz. Fue tan maravillosa aquella incomparable experiencia que inmediatamente reconocí que jamas sentiría algo igual en mi vida.
Una de las tantas cosas que empezaron a cambiar, y que empece a sentir a partir de ese momento, fue un ferviente deseo por describir y compartir aquella mágica experiencia con todo el mundo, para que, al igual que yo, descubrieran lo tan sencillo, real y cercano que tenemos a Dios.