Sitopía es la continuación de Ciudades hambrientas. Durante milenios, la comida ha dado forma a nuestros cuerpos y hogares, nuestra política y nuestro comercio, nuestros paisajes y nuestro clima. Se podría decir que la comida es la herramienta más poderosa para transformar nuestras vidas y el mundo. Mientras que Ciudades hambrientas explora cómo el viaje de la comida a través de la ciudad ha dado forma a las civilizaciones a lo largo del tiempo, Sitopía comienza con un plato de comida y viaja hasta el universo. La comida anima nuestros cuerpos, hogares y sociedades, la ciudad y el campo, la naturaleza y el tiempo: siete escalas que forman los capítulos del libro. Steel explora los efectos que interactúan de múltiples maneras interconectadas. Desde las normas culturales en las que nacemos hasta los gustos y preferencias personales que afectan a nuestra salud y placer individuales, pero también a la vitalidad de las economías locales, la geopolítica global y la ecología. La forma en que buscamos, hacemos y consumimos los alimentos ha definido la historia de la humanidad. Pero, al olvidar nuestra herencia culinaria y depender de alimentos baratos y producidos de forma intensiva, hemos derivado hacia un modo de vida que amenaza a nuestro planeta y a nosotros mismos. ¿Y si hubiera una forma sostenible de comer y vivir?
Usamos las plantas a diario para alterar nuestra conciencia. Nos relajamos con lavanda o valeriana y nos activamos con cafeína, sin jamás pensar en ello como una adicción. Entonces ¿por qué otras sustancias de origen vegetal, como la psilocibina o la mescalina, son ilegales? ¿Según qué el criterio se ensalzan los beneficios del café y en cambio plantar amapolas es delito en algunos lugares?
Michael Pollan investiga tres drogas de origen vegetal, el opio, la cafeína y la mescalina, para mostrar la arbitrariedad de nuestro juicio respecto a estas sustancias, profundamente condicionado por el estigma social. El autor revisa el papel de las plantas psicoactivas en distintas épocas y culturas, a la vez que experimenta con sus efectos. El objetivo es comprender por qué el ser humano hace todo lo posible para alterar su conciencia y, al tiempo, limita este deseo universal con leyes y condena social.
Esta obra, combinación de historia, divulgación científica, memorias e incluso periodismo gonzo, ofrece una mirada desprejuiciada y atenta a las distintas variables que han determinado la condena o la legalización. Y da cuenta de la genuina curiosidad del ser humano a la hora de relacionarse con la naturaleza y alcanzar niveles distintos de percepción de nuestro entorno.
El 4 de mayo de 1976 se publica el primer ejemplar de El País, con un porvenir incierto en una España que todavía despierta de una larguísima posguerra y de la muerte de un dictador, una España encogida y ausente de Europa.
Lejos ya de aquellas zozobras, hoy El País es el principal periódico español, uno de los grandes de Europa y un ejemplo de periodismo. Lo que hay entre medio son cuarenta años de la vida de nuestro país, años de profundos cambios y transformaciones. Pero no es éste un libro sobre la reciente historia política o social de España, sino una hermosa crónica nostálgica y humana de un ideal y de una empresa a lo largo de todo este tiempo, sin resentimientos ni rencores, tan llena de evocaciones y anécdotas que se lee como una novela, con personajes de carne y hueso que todos conocemos y admiramos por haber sabido mantener su amor a la libertad y al periodismo.
En un mundo centrado en el rendimiento económico e industrial, este libro propone una perspectiva esperanzada y literaria sobre la necesidad de impulsar un cambio de significado de palabras como «sociedad», «naturaleza», «poder», «individuo», «cultura» o «creación», y de encontrar un espacio de reflexión sobre lo que nos falta. En cada página brilla el compromiso social y ecológico del autor, su sensibilidad, su ironía y la belleza de su prosa.
El 9 de noviembre de 2020, Albert Bourla, el director general de Pfizer, anunciaba un gran avance en la lucha contra el COVID-19, la aprobación de su primera vacuna ARNm. La noticia llegó en medio de un aterrador aumento de nuevas infecciones y muertes, y consolidaba así el liderazgo de la farmacéutica en una frenética carrera mundial que se había desarrollado a velocidad récord.
Elegimos ir a la Luna es el testimonio en primera persona de los nueve meses que transcurrieron entre el inicio de la pandemia y la aprobación de la vacuna y de cómo Albert Bourla, inmigrante griego, hijo de supervivientes del Holocausto y veterinario de formación, se enfrentó a los obstáculos, presiones y dificultades para resolver una crisis pandémica inaudita.
Este libro es la crónica escrita en primera persona de uno de los logros científicos más significativos de la historia de la humanidad, pero es, ante todo, una magnífica demostración de la fuerza de una idea: cómo hacer posible lo imposible.