La violencia está en la naturaleza; la guerra en la historia. Ya que la primera no se puede extirpar, convendría dejar a la segunda en el pasado y buscar formas de cooperación que garanticen un futuro mejor. Entre la peligrosa exaltación de glorias pasajeras o la ingenuidad de un pacifismo que la historia se empeña en desmentir, la historia militar, más que la de cualquier otra actividad humana, debe ser conocida para evitar cometer los errores del pasado. ¿Por qué Homo sapiens se transformó muy pronto en Homo bellicus? ¿Qué relaciones guarda el fenómeno de la guerra con el desarrollo político, económico, social, religioso y hasta cultural de las civilizaciones? ¿Es una actividad innata o podemos pensar en la utopía de erradicarla para siempre y dejarla como una reliquia en los libros de historia? Homo bellicus. Historia de la humanidad a través de la guerra rastrea el fenómeno bélico desde sus remotos orígenes hasta la actualidad buscando deducir semejanzas que hagan inteligible la guerra, pero sobre todo buscando comprenderla, quizá la única forma posible de evitar nuevos conflictos en el futuro. El autor incluye más de cuarenta mapas, croquis y cuadros originales e imprescindibles para la comprensión del fenómeno bélico.
NO HAY NADA MÁS HUMANO QUE VIAJAR
Un magistral ensayo narrativo, una fascinante historia de aventuras y conocimiento.
El ser humano se hizo viajero para sobrevivir. Lleva impreso en su genética el movimiento, la necesidad de ir más allá de lo que alcanza su vista. Homo viator trata sobre esos hombres y mujeres que lo dejaron todo en pos de lo desconocido, en un tiempo en el que los mapas no representaban la verdad de la geografía; narra la historia de la humanidad a través de sus viajes, desde la cotidianidad de las crónicas hasta las heroicas gestas, un continuado trasvase entre culturas y civilizaciones, un diálogo en presente con las grandes rutas del ayer.
De la mano de Urbano Monti —geógrafo del siglo XVI y artífice de un visionario planisferio—, no solo cruzaremos los más salvajes y exóticos territorios, sino que visitaremos también las salas de los principales museos y bibliotecas, guardianes de la memoria literaria y cartográfica de las expediciones que, a lo largo de los siglos, han ido ampliando nuestro horizonte, expandiendo nuestra representación del mundo.
Seguiremos los avatares de cientos de exploradores, de Marco Polo a Ibn Battuta, de Colón el navegante al astronauta Gagarin… Nómadas incurables, gloriosos descubridores y malhadados aventureros que se perdieron sin alcanzar jamás su destino, pero cuyas derrotas, sin embargo, condensan el más puro anhelo de conocimiento y superación. Porque somos los lugares en los que hemos estado, porque no hay nada más humano que viajar.
Una lluviosa noche de octubre de 1964, dos gánsteres secuestraron al famoso jefe mafioso Joseph Bonanno. A la mañana siguiente la policía neoyorquina informaba de su muerte. Un año después, Bonanno reapareció de forma misteriosa, y su vuelta desató una sangrienta disputa entre familias de la mafia.
Esta obra monumental, que se lee como una trepidante novela «llena de detallesíntimos y fruto de una brillante labor periodística», se convirtió en un bestseller desde su publicación en 1971, fue llevada a la pantalla televisiva en miniseries de la CBS e incluso serviría de inspiración para crear Los Soprano. Ningún otro libro ha contribuido tanto a desvelar los secretos, la estructura, las guerras, las luchas de poder, las vidas familiares y las personalidades fascinantes y aterradoras de la mafia.
Hemingway necesitaba un éxito. Martha Gellhorn quería vivir peligrosamente. Barea sentía que su vida era una contradicción. Ilsa Kulcsar vivía para sus ideas. Gerda Taro y Robert Capa querían olvidarse de su pasado. Los seis, cada uno con su equipaje y su modo de mirar, llegan a Madrid y pasan por el hotel Florida, donde se reunían los periodistas extranjeros, los fotógrafos, los espías, los militares, bajo el estruendo de las bombas, en una guerra que los cambió a todos para siempre.
Hotel Florida no es un estudio académico ni una ficción. Es una reconstrucción basada en cartas, diarios y memorias, documentos oficiales, películas, biografías, historias y noticias de la época. Un gran fresco de la Guerra Civil española, día a día, personaje a personaje. Una guerra sobre la que se han escrito cientos de libros, pero ninguno como este.
La recuperación de las crónicas y reportajes que desde la España de la década de 1930 enviaba a la prensa neoyorquina la joven judía, mexicana y estadounidense Anita Brenner completa el perfil de una autora sorprendente de la Revolución Mexicana, con esta etapa española que pocos le suponían, y devuelve a la nómina de los corresponsales extranjeros en la España de la Segunda República y la Guerra Civil una de sus muestras más singulares y penetrantes. Traducidas por primera vez, con material de archivo, despachos originales y declaraciones inéditas de Azaña, Indalecio Prieto, Largo Caballero o Gil-Robles entre otros protagonistas. Las crónicas de una corresponsal que nunca quiso ser extranjera y a la que no interesaron las trincheras de la guerra sino las barricadas de la revolución española.
Una crónica magistral sobre los habitantes de Tierra del Fuego, sus viajes por Europa y el destino de sus restos mortales.
A partir de una experiencia personal con la taxidermia y de una serie de anécdotas sobre el traslado de huesos y sepulturas (familiares y ajenas), Cristóbal Marín narra en esta crónica su largo viaje en búsqueda de información sobre el paradero de los fueguinos que, durante el siglo XIX, murieron en Londres y otros lugares de Europa tras ser expuestos en zoológicos humanos y ferias o analizados, siempre contra su voluntad, por científicos y anatomistas y, en algunos casos, educados en los valores occidentales con el propósito de que regresaran «civilizados» a sus tierras.
Con un estilo digresivo que pasa con soltura de una historia a otra, y vinculando temas que parecieran en principio inconexos, Marín lleva a cabo en Huesos sin descanso un vagabundeo que le permite reconstruir los viajes de varios ingleses célebres (desde Charles Darwin a Bruce Chatwin) a Tierra del Fuego, así como el de los selk’nam, yaganes y kawésgar a Europa. Un ensayo inaudito y apasionante.