La investigación relativa a los procesos de funcionamiento de la memoria aporta un bagaje muy importante para comprender los problemas de la vida cotidiana. Sin embargo, el estudio de la relación entre memoria y testimonio y de por qué un testimonio nunca coincide con los datos fácticos a los que dice referirse, adquiere especial relevancia no simplemente en el caso de hechos intrascendentes sino de acontecimientos traumáticos. Fenómenos como la construcción de recuerdos falsos y la retractación y los motivos que la determinan desempeñan en este contexto un papel importante que merece particular atención. Los resultados de la investigación psicológica son además de interés en su aplicación a casos judiciales concretos y en el examen de los requisitos necesarios para que resulte altamente creíble lo que cuenta un testigo.
«El imperio de la ley es la única alternativa al imperio de la fuerza. Sólo bajo el gobierno de las leyes, el ser humano puede vivir en libertad y en paz. Si no nos sometemos al Derecho, la ley del más fuerte, las fauces del totalitarismo acechan y amenazan con devorar la libertad y la convivencia», señala el autor en la introducción a este libro.
El imperio de la ley es un concepto jurídico que somete la acción estatal a una regla fundamental: la Constitución. La dignidad del ser humano es un valor básico de la propia Constitución que está necesariamente relacionada con la libertad, también con la libertad política, es decir, con la democracia.
El imperio de la ley, o lo que es lo mismo, el Estado de derecho, pone de relevancia que el principio del derecho constitucional es proteger la dignidad de los individuos. Sin embargo, para que el derecho incida en la conciencia social, no tanto de los juristas sino de toda la sociedad, es preciso fomentar una cultura cívica a través de la enseñanza y la educación, así como también por parte de las propias instituciones y de las personas. Y si esto fracasa, el Estado de derecho también fracasará, porque, si bien las garantías para proteger al imperio de la ley son, ante todo, jurídicas, también son políticas y sociales.
Este libro te puede interesar si: - Estás pensando en opositar y quieres prepararte mentalmente para afrontar este reto. - Eres pareja o familiar de alguien que está preparando oposiciones a Notarías y quieres saber cómo puedes ayudarle en su objetivo (y comprenderle). - Estás pensando en dedicarte a la función pública y no sabes por dónde empezar. - Estás opositando y te gustaría mejorar tu sistema de estudio. - Quieres conocer de primera mano la experiencia de alguien que ha opositado con éxito aplicando su método. - Necesitas sentirte acompañado y tener una hoja de ruta para estudiar la oposición. - Has decidido opositar, pero buscas respuestas a las dudas continuas que te asaltan sobre si estás haciendo o no lo correcto. - Estás a punto de tirar la toalla y abandonar la oposición, pero sientes que debes resistir un poco más. - Quieres aprobar con todas tus fuerzas, pero no consigues mejorar. Esta es una recopilación de anécdotas, consejos de organización y rutinas, de experiencia durante siete años, tres meses y doce días opositando a Notarías, con todos los errores y aciertos que llevaron a la autora de este libro a aprobar la oposición.
La historia constitucional española no se reduce a aquellos textos normativos que tuvieron la fortuna de convertirse en la regla de gobierno aplicable. También forman parte de ella los diversos proyectos constitucionales –tanto privados como institucionales– que fueron diseñados con ese mismo objetivo pero que, debido a las más variadas coyunturas, no lo lograron. El presente estudio analiza el origen, contexto, contenido y avatares de casi setenta proyectos constitucionales diseñados en España, muchos de ellos inéditos, explicando por qué no llegaron a triunfar, y qué habría supuesto para la política de ese momento si lo hubieran conseguido.
A su través se ofrece una imagen insospechada de nuestra historia constitucional, mucho más temprana, rica y sorprendente de lo que habitualmente se había planteado. Una historia en la que se delinearon alternativas que luego tardarían más de un siglo en realizarse, y en la que se descubren influencias foráneas antaño desconocidas. Estos proyectos delatan que la historia constitucional española no se limitó –como a menudo se ha concebido– a bascular entre el constitucionalismo progresista y el moderado, sino que fue un crisol de ideas de las que sólo una parte muy reducida llegó a convertirse en auténticas Constituciones.