Una reconstrucción imaginativa sobre cómo serían las tumbas, de existir, de ciertos personajes universales como Gregorio Samsa, Madame Bovary, el Gólem, Drácula, Don Juan, mitos clásicos como Teseo, la Sibila, las sirenas y protagonistas religiosos como Adán o la papisa Juana. Un libro de arqueología fantástica que es, al mismo tiempo, una historia cultural de Occidente. Con la gracia y don de síntesis de Marcel Schwob y sus Vidas imaginarias, Herrera logra producir vinos nuevos sobre odres viejos.
Un repaso a algunos de los grandes mitos de la tradición occidental, una reflexión desenfada, pero no caprichosa, sobre su sentido para las generaciones que creyeron en ellos y una meditación filosófica sobre el vacío dejado por los mitos en que ya no creemos.
-Cae la lluvia sobre un bar de Tánger donde se susurran, desordenados y envueltos de misterio, los secretos. La historia de aquella vez que William Burroughs visitó la ciudad y se enamoró de un muchacho español, o cuando Lucien Carr fusionó el nombre de la generación beat con el de las intrigas criminales. Montero Glez se encarga de anotarlas y transmitirlas para ofrecer al lector un nuevo inventario de las ocasiones en que llegó a cruzarse con las leyendas literarias de los últimos tiempos. Un anecdotario fascinante que oscila entre la crónica periodística, el cuento y la más pura invención.
Mediante encuentros con los pintores Luis Claramunt, Ceesepe y Miquel Barceló, un retrato excepcional del cantaor Agujetas y la intromisión de novelistas como Juan Marsé, Ernest Hemingway o Enrique Vila-Matas, Montero Glez nos brinda en La vida secreta de Roberto Bolaño un maravilloso libro sobre libros y sobre autores, en un juego de estilos, devaneos con la sátira, la autoficción e incluso la física cuántica, que hará las delicias de cualquier lector dispuesto a dejarse convencer por el engaño y confundir por la verdad.
Si miramos con perspectiva nuestra historia, de los más de 120.000 años que tiene nuestra especie, la escritura existe desde hace solo cinco mil. Leer es algo muy nuevo. Mucho más aún lo es la lectura individual y en silencio. Antes de leer como lo estás haciendo ahora mismo, la literatura era un acto social y se leía para otros, y no solo eso, sino que en el Renacimento llegó a existir la figura de «Lector de su Majestad». Obras como El Quijote, La Celestina o El Lazarillo de Tormes llegaron al pueblo gracias a las declamaciones que se realizaban en las calles y este tipo de lectura sería clave también en el progreso de las ideas revolucionarias entre los franceses del siglo XVII. La lectura en voz alta llegó a ser un acto popular en las reuniones sociales del siglo XIX y, a pesar de haber cambiado nuestro modo de leer, ha pervivido de un modo u otro hasta nuestros días.
¿Por qué se leía en voz alta?¿Cuándo y por qué pasamos a hacerlo en silencio? ¿Tiene sentido leer en alto en el s.XXI? ¿Cómo han aprendido a leer las máquinas y cómo leeremos en el futuro?. Maribel Riaza intenta dar respuesta a todas estas preguntas en este libro ameno, divulgativo y lleno de curiosidades que nos lleva a conocer mejor cómo eran los lectores que nos han precedido y cómo se ha disfrutado de la literatura a través de este noble arte de leer.
Mientras Berlín se iluminaba fantasmagóricamente con las piras donde ardían libros prohibidos, los nazis llevaban a cabo un crimen cultural de proporciones aún mayores. A través de una pormenorizada investigación, en Ladrones de libros. El saqueo nazi de las bibliotecas europeas y la lucha por recuperar la herencia literaria Anders Rydell ha documentado el saqueo de bibliotecas, públicas y privadas, y librerías que, a lo largo y ancho de la Europa ocupada, llevaron a cabo las tropas alemanas. Los anaqueles de judíos, comunistas, políticos liberales, activistas por los derechos LGTB, católicos, masones y de cualquiera que entrara en la larga lista de enemigos del régimen, fueron expoliados y las obras que contenían esgrimidas como armas intelectuales contra sus dueños. Pero, en paralelo, Ladrones de libros es la historia cuasi detectivesca de cómo un heroico puñado de bibliotecarios, y con ellos el propio autor, han emprendido la tarea de devolver estos libros a sus dueños legítimos. Para ello, han peinado las bibliotecas públicas de Berlín con el fin de tratar de identificar los volúmenes robados y han intentado dar con los familiares de aquellos que fueron despojados. En muchos casos, estos libros son el único objeto que los descendientes de víctimas del Holocausto podrán tener entre las manos como un recuerdo. La Segunda Guerra Mundial fue también un conflicto cultural y el estudio y refutación de toda la literatura «degenerada» que los nazis expoliaron pretendía justificar el deseo de Alemania de dominar el mundo y derrotar a sus enemigos con la «ciencia», así como sentar las bases intelectuales sobre las que descansaría el Reich de los mil años. Un Reich que se levantaría no solo sobre sangre y piedra, sino también sobre palabras.
Margarita Nelken va enlazando las escritoras españolas desde los albores del cristianismo, con la influencia de Córdoba y las princesas eruditas, a las juglaresas y soldaderas tanto moras como judías, llegando a finales del siglo XIV con uno de los primeros textos que se conservan en lengua castellana, el testamento de Doña Leonor López de Córdoba. Así va desgranando a consejeras de reyes, a místicas, a visionarias y endemoniadas, sabias, catedráticas y traductoras, mujeres eruditas, con fragmentos de sus cartas y textos. Aparecen María de Zayas y la escuela cínica, las novelas de caballerías, las dramaturgas y las consejeras de reyes. El feminismo de antaño, las poetas, las tertulianas, hasta llegar a las grandes del siglo XIX: Fernán Caballero y Emilia Pardo Bazán.
Las habitaciones de la memoria" supone un delicioso recorrido por la vida y los recuerdos del profesor e hispanista Gabriele Morelli, a quien desde muy joven la pasión por la literatura arrastró a la más honda intimidad de las letras hispánicas. Como si se tratara de un acompañante, el lector de este libro seguirá a su protagonista hasta el interior de las casas de Vicente Aleixandre o Josefina Manresa (viuda de Miguel Hernández, al que un joven Morelli dedicó su tesis doctoral), atravesará la geografía española a la busca de un dato, una carta o una conversación, descubrirá relaciones y textos inéditos, se sentará a charlar con Isabel García Lorca y con Pablo Neruda, con Miguel Ángel Asturias y Gabriel García Márquez.