Godfrey siempre ha soñado con vivir grandes aventuras y ver mundo, pero cuando acaba atrapado en una isla desierta con su profesor de baile, las cosas son muy distintas de cómo las imaginaba.
Godfrey no tardará en descubrir que las bestias salvajes, el peligroso clima tropical y los naufragios no son tan divertidos vistos de cerca.
¡TA-RÁÁÁ! La niña más divertida del mundo va a tener un hermanito. Pero, espera un momento… ¿ha dicho la abuela Miller que el bebé es un monito de verdad?
Junie B. Jones está a punto de enfrentarse a una de las mayores aventuras de su vida: convertirse en hermana mayor. Claro que eso no le hace mucha gracia, porque -según ella- los bebés huelen fatal (lo sabe porque una vez olió uno). Pero cuando su abuela asegura que es ¡un bebé monísimo!, Junie B. empieza a imaginarse que quizá tener un hermano así podría ser… ¡lo más divertido del mundo! Y ahora sus dos mejores-mejorísimas amigas están dispuestas a darle todo lo que tienen solo para ser las primeras en verlo. Y ¿sabes qué más? ¡Que seguramente podrá llevarlo al cole por el Día de las Mascotas!
¡TA-RÁÁÁ! La niña más divertida del mundo llega en formato cómic y está lista para ir al cole… Pero ¿el cole está listo para Junie B.? Bueno, casi lista. Porque hay un pequeño problema: Junie B. Jones no quiere ir en autobús. Dice que huele mal, que dentro hay niños malos-malísimos… ¡y que podrían tirarle batido de chocolate por la cabeza! De hecho, Junie B. tiene tanto miedo al autobús que, cuando llega la hora de volver a casa… ¡¿decide no subirse?!
¡Roooooarrrr! Aquí hay una familia en la que el papá tiene melena, otra tiene manchas, una va en fila, otra es muy alta y otra, salta que te salta... ¡Ven a descubrirlas!
Siempre habrá otra partida.
Cosmo, Savannah, Greta y Nomeolvides han sobrevivido a la primera partida de Kalambu. Pero cuando creían que iban a poder olvidar una pesadilla que preferirían no haber vivido, alguien encuentra el pokepet de Gato... y la reinicia de nuevo.
La quinta jugadora es Mochi, tiene casi seis años y no está preparada para participar en un juego tan brutal.
Nadie quiere volver a Kalambu.
Pero si pretenden que Mochi sobreviva, van a tener que hacerlo. Y no les quedará más remedio que colaborar.