Tres corazones rotos, una mentira y un verano que lo cambia todo.
Giulia entra en Valdelila como quien entra en un ayuntamiento para hacer una gestión, y no en el pueblo de los veranos de su infancia, al que no ha vuelto desde hace diez años. Por eso se siente sobrepasada al descubrir una casa aún marcada por la lavanda de sus abuelos, a una familia que se sostiene como puede y a un niño que pone su mundo patas arriba.
León lleva años aferrado a una rutina autoimpuesta. Se ha ganado a pulso la fama de gruñón oficial del pueblo, y le parece perfecto. Solo quiere la vida que ha construido a base de silencios y que su madre deje de atosigarlo para que se enamore, como si ella fuera un hada madrina y el amor, algo que se pudiera elegir. Por eso ni él mismo se entiende cuando termina fingiendo una relación con la chica que conduce como el diablo y que ha conseguido que todo Valdelila la recuerde por sus fechorías de adolescente.
Entre rutinas caóticas, roces cargados de tensión y una atracción que ambos intentan ignorar en vano, Giulia y León descubrirán que las mejores historias empiezan cuando las barreras caen.
Siete jugadores llegaron a la Isla Hawthorne para participar en el juego de un multimillonario. Ahora solo quedan cinco y la recta final ha comenzado.
La tensión aumenta en la competición (y entre los jugadores) y cada vez está más claro que nadie saldrá ileso del Gran Juego. No solo hay millones de dólares en riesgo…, sus corazones y sus vidas también están en peligro. En el más grande de los juegos…
No existen las coincidencias.
Todo el mundo miente.
Y alguien los vigila.
Seven players arrived on Hawthorne Island, each with their own secrets and motivations to win the Grandest Game. Millions are at stake, but so are hearts—and lives. The players now must race to win the game, solve myriad mysteries, and survive the twists and turns of Glorious Rivals.