El hombre que puso al régimen de Vladímir Putin contra las cuerdas.
Alexéi Navalni empezó a escribir Patriota en 2020, poco después del envenenamiento que casi le cuesta la vida. Este libro es la historia de su vida de principio a fin: su juventud en la URSS, su despertar político, su absoluto compromiso en la lucha contra un superpoder decidido a silenciarlo y a erradicar la democracia, su inquebrantable amor por Rusia y sus últimos años en la cárcel.
Con una prosa vívida y una afinada capacidad de observación, Navalni narra el ascenso al poder de Vladímir Putin y da cuenta del resultado de los investigaciones, que sacaron a la luz las mentiras, los engaños y la corrupción en las altas esferas. A lo largo del libro, somos testigos de sus múltiples detenciones, del acoso al que se vio sometido y, finalmente, del intento de acabar con su vida. Sus diarios de prisión, nunca publicados hasta ahora, revelan a un hombre que demostró un espíritu y un compromiso inexpugnables y sirven de llamativo recordatorio de por qué los principios de la libertad individual son importantes.
Esta es la última carta de Alexéi Navalni al mundo, un documento inolvidable, escrito por un hombre de una profunda integridad y un coraje a prueba de bombas.
Estudio sobre los fundamentos de la Nueva Izquierda, desde Sartre y Foucault, Habermas, Galbraith y Gramsci, hasta Lacan, Deleuze y Guattari, Said, Badiou y iek.
El filósofo Roger Scruton inicia este estudio sobre los fundamentos de la Nueva Izquierda en 1985, publicando un libro con este mismo nombre. En él analizaba, entre otros, a Sartre y Foucault, Habermas, Galbraith y Gramsci. Tras revisar el texto, incluyó a pensadores de influencia creciente como Lacan, Deleuze y Guattari, Said, Badiou y iek. La edición de 1985 fue controvertida y recibió numerosas críticas en los círculos intelectuales europeos, por su estilo provocativo. Mientras tanto eran los años de la caída del Muro, era traducido en numerosos países de herencia comunista.
Yo no estoy polarizado. Polarizados están los políticos, las redes sociales y los medios de comunicación. Nadie se considera partícipe de un fenómeno sobre el que, sin embargo, existe un enorme acuerdo social: la polarización es un riesgo para la salud de la esfera pública democrática. Un cierto propósito de enmienda puede parecer aconsejable. Pero al mismo tiempo, ¿no resultan sospechosos esos discursos equidistantes que reparten la culpa en todos por igual? Apelar a que actuemos con más responsabilidad cuando participamos en el debate público, ¿no es como pedir al náufrago que se salve nadando, o al desahuciado que conserve su casa ahorrando más dinero?
El propósito de este libro es delimitar la responsabilidad y el margen de acción de la ciudadanía ante el problema de la polarización. Con este fin, trata de aclarar qué tipos de polarización existen, cuáles son los factores que la explican, qué consecuencias tiene para nuestro ideal de espacio público, y qué procesos psicológicos, éticos, epistemológicos e ideológicos condicionan su propagación.
Ramón Lobo permaneció fiel a su persona hasta el final: nos dejó escrita una despedida lúcida, plagada de optimismo y aceptación, una meditación sobre la experiencia vivida y el mundo legado
El culto a la vida ha eclipsado nuestra relación con la única verdad que existe: la de la muerte. La echamos del hogar y la encerramos en los hospitales, las clínicas y las funerarias. Ramón Lobo, sin embargo, no rehuyó de la realidad: tras ser diagnosticado con dos cánceres, el reconocido periodista y corresponsal de guerra decide hacer uso de su maravillosa pluma para diseccionar la muerte desde su propia experiencia. ¿Cuál es la naturaleza de nuestro temor hacia ella? ¿Cómo podemos afrontar
un futuro desolador? ¿Qué hacer con nuestros objetos más importantes? Estas preguntas universales, pero tan silenciadas y estigmatizadas en el «País de los Sanos», son las que irán resolviéndose en esta amalgama
agridulce de recuerdos, reflexiones, esperanza y resignación, en esta oda a
la vida que se dibuja serenamente en el marco de lo que le da valor: su propio fin. Pensión Lobo son unas memorias póstumas, un último ejercicio personal y al mismo tiempo colectivo, donde, a partir del testimonio, Ramón Lobo investiga la muerte desde un enfoque sociológico y la afronta desde su inminencia personal.
Un manual conciso y directo para que los más jóvenes aprendan a desentrañar una ciencia y una profesión tan apasionantes e importantes como denostadas.
Cada vez es más necesario encontrar a jóvenes interesados en «hacer política», pues son ellos los que deben mejorar y preservar el futuro de un mundo que ahora contemplan como una herencia envenenada. Porque «hacer política» es oponerse a la resignación y al desinterés, y no el deseo de acaparar cargos importantes. Es, más bien, participar, intervenir en la realidad para proteger lo que es indispensable para la vida en común y el derecho a elegir. Por eso, este libro es una herramienta útil para quienes desean acompañar a los jóvenes en este camino.
En los últimos años la extrema derecha ha hecho todo lo posible por acelerar el calentamiento global, incluso un presidente estadounidense que lo considera un engaño ha eliminado los límites a la producción de combustibles fósiles. El presidente brasileño ha abierto el Amazonas y lo ha visto arder. En Europa, los partidos que niegan la crisis medioambiental e insisten en la máxima combustión han irrumpido en varios Gobiernos, de Suecia a España. Al borde del colapso, han surgido las fuerzas que más agresivamente promueven el business as usual, siempre en defensa del privilegio blanco, contra supuestas amenazas de otros no blancos. Pero ¿de dónde vienen estas fuerzas? El primer estudio sobre la extrema derecha ante la crisis climática, Piel blanca, combustible negro, presenta un elocuente rastreo de una nueva constelación política, y revela sus profundas raíces históricas. Las tecnologías que utilizan combustibles fósiles nacieron impregnadas de racismo. Nadie las amó con más pasión que los fascistas clásicos. Ahora han surgido fuerzas de derechas, algunas de las cuales afirman tener la solución: cerrar las fronteras para salvar a la nación mientras el clima se desmorona. Épico y fascinante, Piel blanca, combustible negro traza un futuro de frentes políticos que no podrá dejar de caldearse.