¿Por qué López Obrador se ha obsesionado con los medios (sobre todo con los “conservadores”), a quienes considera sus más fieros contrincantes? ¿Por qué miente y desinforma con tanta confianza incluso cuando se le presentan evidencias que anulan sus afirmaciones? ¿Qué consecuencias políticas tiene su actitud retadora y desdeñosa hacia la verdad y los hechos?
Sea como un recurso para polarizar al país en su beneficio o como una genuina estrategia de cambio, el presidente de México ha logrado convertir la relación entre el poder y los medios de comunicación en uno de los aspectos centrales de su gestión. Esto ha generado confrontación, pero también dependencia, y ha marcado el ritmo de la discusión público en México desde que el presidente estableció las conferencias “mañaneras” como la principal vía de comunicación de su gobierno.
El propósito de este libro es abordar las propuestas teóricas que, desde el marxismo y el pensamiento crítico, se han hecho sobre el Estado y la posición de Marx sobre el mismo, algunas de las cuales se han sumado a las críticas liberales respecto a que no tenía una teoría del Estado, que solo existían fragmentos dispersos que había que desarrollar, etc. Y, cuando se los «desarrollaba», el resultado no solo era superficial, sino que, además, se mostraban infecundos para comprender de forma crítica la realidad estatal y política existente.
A lo largo de sus capítulos se muestra que en los últimos cien años no se ha comprendido la (existente) teoría de Marx sobre el Estado; que la teoría del Estado es inseparable de la crítica de la economía política; que la lógica interna de una sirve para la comprensión (no la derivación) de la otra. Todo ello, unido a las circunstancias históricas que han permitido al autor participar en uno de los momentos sociales más convulsos y creativos del continente latinoamericano, permite plantear nuevas perspectivas sobre la dinámica y los limites estructurales del Estado, que ayudan a comprender de manera más sistemática lo lúcido de la propuesta critica trabajada por Marx.
Un texto intelectualmente provocador y políticamente útil para los tiempos convulsos que atravesamos.
«Hay miedo a ser libres, a arriesgarse, a tener coraje. Mírame a los ojos: hoy el coraje es una mercancía de lujo, una extravagancia de la que todo el mundo se ríe y que tacha de locura».
Con las ruinas del Word Trade Center de Nueva York todavía humeantes, Oriana Fallaci escribió un manifiesto doloroso e indignado, La rabia y el orgullo. Tres años después, tras los atentados de Londres y Madrid, después de la invasión de Afganistán e Irak, redactó La fuerza de la razón, una reflexión sobre el avance del totalitarismo islamista y la sumisión de Occidente en nombre de una mal entendida corrección política. Más allá de aquel contexto, la denuncia pionera de Fallaci conserva toda su actualidad como denuncia del avance de las fuerzas fundamentalistas y dictatoriales ante el complejo occidental. El coraje que necesitamos rescata aquellos textos como advertencia de la amenaza permanente y existencial a la libertad de expresión, la autonomía individual y la igualdad de derechos, a los valores más elementales de la democracia en Europa y en América, en el inconfundible estilo de una periodista celebérrima e indomable.
Los resultados electorales sorprendentes se suceden, las transformaciones geopolíticas sacuden el orden existente, las innovaciones cambian las costumbres, las mentalidades se transforman, las luchas culturales son cada vez más frecuentes. La política se encuentra hoy con un país desconocido y tampoco nuestros expertos aciertan a desentrañar qué está ocurriendo en la sociedad. Afrontamos un proceso de transformación que no sabemos explicar, y en el que con demasiada frecuencia juzgamos en lugar de comprender.
En las arenas de Gaza está enterrado el Estado de Israel. A estas alturas, nada puede ocultarse. En un acto de resistencia frente a la distorsión y el silencio, Meir Margalit narra lo innombrable desde la herida abierta. No busca ofrecer certezas, sino sostener una verdad frágil en medio del fragor. No adoctrina: interpela, invita a mirar sin vendas, a reconocer que la frontera más peligrosa no está en la tierra disputada, sino en el corazón que la habita. Atrapado en una experiencia angustiante, muestra cómo un pueblo puede extraviarse en su propio reflejo, cómo Hamás y el actual Gobierno de Israel encuentran en este conflicto su justificación mutua. Meir Margalit es un activista por los derechos humanos y político argentino-israelí. Es miembro del Center for Advancement of Peace Initiatives y del Comité Israelí contra la Demolición de casas palestinas. Fue concejal en el Ayuntamiento de Jerusalén por el partido pacifista Meretz. En Catarata ha publicado El eclipse de la sociedad israelí y Jerusalén: la ciudad imposible.
En nuestros días, lo urbano ha crecido hasta desbordar nuestra capacidad para la reflexión, la acción y hasta la imaginación. Sentido y fin de la industrialización, la sociedad urbana se ha ido conformando en su propia búsqueda de sentido y, en el camino, se ha topado con la filosofía, el arte y la ciencia, que no han podido evitar enfrentarse a este nuevo objeto y transformarse a sí mismas en el encuentro. Comprender lo urbano hoy implica trazar una estrategia de conocimiento inseparable de la estrategia política. Lefebvre invita a hacerlo sobre el eje de la puesta en práctica de un derecho: el derecho a la ciudad, a la vida urbana, condición para una democracia y un humanismo renovados.