Aclamado como un genio mesiánico y tildado al mismo tiempo de bufón imprudente, Elon Musk ha capturado el imaginario popular de nuestra era. Pero, más allá del personaje, Quinn Slobodian y Ben Tarnoff proponen una tesis inquietante: Musk no es una anomalía del sistema, sino su encarnación más lograda. Bajo esta premisa, su forma de operar definiría la economía del siglo xxi de la misma forma que el fordismo definió el capitalismo del siglo xx.
Heredero de la tecnocracia, el muskismo plantea gobiernos dirigidos como startups, equipados con software capaz de automatizar políticas a gran escala; promete soberanía individual a través de la tecnología ―la fusión creciente entre humanos y máquinas y la evaporación de buena parte del trabajo―; y ofrece seguridad en tiempos de crisis. A cambio, sin embargo, concentra el poder en las pocas manos de quienes poseen la infraestructura. Presentado como modernizador, este proyecto esconde en su interior un mecanismo que reactiva antiguas jerarquías.
¿De dónde vienen todas estas ideas? ¿Qué camino han seguido hasta llegar al corazón de la primera potencia mundial? La propuesta de este libro es que, para entender el mundo que Elon Musk aspira a construir, debemos entender primero los mundos que construyeron a Elon Musk. Desde Sudáfrica hasta Silicon Valley, de SpaceX a DOGE, de la ciencia ficción a los videojuegos y las redes sociales, sus páginas recorren las experiencias que han moldeado la visión de Musk para revelar la lógica política y económica que están adoptando los gobiernos y las corporaciones más poderosas del planeta. Muskismo no trata solo de un hombre, trata del mundo que está ayudando a transformar.
Esta obra es producto de una investigación doctoral que se inscribió en el Programa de Posgrado en Estudios Latinoamericanos (PPELA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El libro reconstruye el viaje de propaganda política que el líder histórico del nacionalismo puertorriqueño, Pedro Albizu Campos, llevó a cabo de junio de 1927 al mes de marzo de 1928 por República Dominicana, Haití, Cuba y México. Se trata de una investigación que examina de manera detallada y puntual, los logros, los éxitos, las vicisitudes y las limitaciones del recorrido albizuísta por estos importantes países.
Una investigación definitiva sobre el nacionalismo que disecciona los patrones y las dinámicas que lo han convertido en un fenómeno mundial en auge.
El historiador Eric Storm arroja luz sobre los movimientos nacionalistas contemporáneos explorando su evolución global, desde el auge en el siglo XVIII hasta el resurgimiento de las ideas nacionalistas en la actualidad. El nacimiento del Estado nación otorgó derechos de ciudadanía a algunos excluyendo a una multitud de "otros", mientras sus ideas se expandieron a través de la política y la cultura. Storm muestra cómo el nacionalismo ha calado en todos los ámbitos de la sociedad, mapeando su difusión a través de la prensa, la televisión o las redes sociales. Al rastrear estas tendencias en diferentes países, se demuestra que los momentos determinantes de este fenómeno se han producido de forma global. Esta tendencia ideológica ha impactado en la nacionalización tanto de la cultura como de otros sectores importantes como la diplomacia o el ejército, siendo decisiva a lo largo de los siglos en la trasformación tanto de la geopolítica como la vida cotidiana de la gente.
«En nuestro continente dos países eslavos vecinos luchan entre sí; uno por restablecer una identidad idealizada y el otro por forjar su identidad del futuro.» Así define Pilar Bonet, una de las mayores expertas de las últimas décadas en los territorios soviéticos y postsoviéticos, por su larga experiencia como corresponsal y analista, la guerra provocada por la invasión rusa de Ucrania.
Sin constituir un manual de historia ni un ensayo sobre geopolítica, estas páginas arrojan luz sobre las raíces del conflicto. A partir de sus apuntes sobre el terreno, sus diarios y sus reflexiones, conversaciones y entrevistas, la autora construye un relato caleidoscópico cuyos protagonistas no son siempre personalidades de primera fila, sino también gentes anónimas que mucho tienen que decir sobre lo que está ocurriendo. Gentes que, con opiniones a menudo enfrentadas, son todas ellas «náufragos del imperio».
En definitiva, un libro que, además de fascinante, resulta imprescindible para entender una época de la historia europea, escrito por Pilar Bonet quien fue corresponsal en Moscú durante 34 años.
Recientemente galardonada con el premio Francisco Cerecedo de periodismo, el jurado destacó de Bonet “el rigor de sus informaciones, su capacidad de cubrir un territorio inmenso lleno de complejidades y su voluntad de comprender lo que les sucedía a sus habitantes cuando padecían distintos cataclismos”. “Su trabajo ha sido una gran ayuda para entender la guerra desencadenada por Vladímir Putin en Ucrania”.
Dos caras de la misma moneda, el mismo engaño con distinto nombre
«Este es un libro fundamental para comprender cómo el fascismo y el marxismo son dos caras indisociables del mal que los demócratas debemos enfrentar por igual.»
—María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz 2025 y líder de Fuerzas Democráticas de Venezuela
El comunismo y el fascismo, dos de las ideologías que irrumpieron con mayor fuerza en las sociedades occidentales en el siglo xx, suelen considerarse ideologías extremas y completamente opuestas, pero ¿son sus precursores, principios, prácticas y fines realmente tan diferentes?
Rafael Yuste, el neurocientífico español más reconocido internacionalmente, nos revela el progreso de las neurotecnologías, y destaca la urgente necesidad de establecer unos neuroderechos que protejan nuestra privacidad e identidad mentales.
En este apasionante libro, Rafael Yuste relata su trayectoria científica
—desde sus microscopios caseros en el barrio madrileño de Argüelles hasta
llegar a la Universidad de Columbia en Nueva York— y cómo propuso e
impulsó la iniciativa BRAIN, un proyecto de Barack Obama que transformó
la investigación internacional del cerebro.
Testigo de excepción del desarrollo de las neurociencias en las últimas
cuatro décadas, Yuste comparte sus encuentros con gigantes de la ciencia
como Sydney Brenner, Francis Crick, Torsten Wiesel o John Hopfield, y con
líderes políticos como Barack Obama, Michelle Bachelet, Sebastián Piñera,
António Guterres, Pedro Sánchez o Isabel Díaz Ayuso, que atendieron a sus
propuestas para desarrollar y, sobre todo, regular la neurotecnología.