Crímenes perfectos, sospechosos comunes, ciencia criminalística, asesinos y cómplices se dan cita en una atractiva selección de textos de los grandes maestros del suspenso, reunidos por primera vez.
Érase un vez un pobre lobillo que llevaba la comida de su abuela en un hatillo. Tropezó con la temible Caperucita Roja, imaginen ustedes todo lo que pasó después.