Entre 1836 y 1840 (los años de la primera guerra carlista, la desamortización y la primera regencia), George Borrow viajó por cuenta de la Sociedad Bíblica británica con el objeto de difundir el Nuevo Testamento en una edición sin comentarios y accesible para todos. La vocación apostólica de «Don Jorgito el inglés» (por ese nombre era conocido en Madrid) le permitió recorrer media España y ser protagonista o testigo de múltiples incidentes -encuentros con bandidos, arrestos y detenciones, conspiraciones de gitanos (ocupados de los misteriosos «asuntos de Egipto»), amenazas de muerte- cuyo recuerdo vertió, a su vuelta a Inglaterra, en "La Biblia en España", libro que alcanzó de inmediato gran éxito y difusión. Manuel Azaña, traductor y prologuista en 1921 de la edición española, señala el novelesco interés de muchas aventuras, que parecen propias de un libro picaresco, pero por encima de todo destaca su carácter de obra de arte, de creación, que lo sitúa entre los mejores libros de su género.
Desde su antiguo trasfondo mítico, los héroes son los protagonistas de la gran literatura griega. Aquí Carlos García Gual nos ofrece una original aproximación a esas figuras heroicas a través de los diversos géneros literarios: desde la épica homérica a la novela helenística. A lo largo de muchos siglos, pues, desde la épica a la tragedia y a la comedia y más allá, la imagen heroica se va presentando con nuevos rostros, en una deriva muy significativa que va desde su mítico esplendor hasta su crepúsculo en las parodias cómicas y las novelas de amor y aventuras.
El autor analiza ese desgaste progresivo del prototipo heroico, mediante impactantes ejemplos, como un reflejo del devenir histórico de la sociedad griega y de sus ideales y aspiraciones. Si las figuras magnánimas de los grandes héroes tienen ya en la épica una emotiva humanidad, el teatro ahonda en sus peripecias trágicas.
La deriva de los héroes en la literatura griega ofrece una perspectiva lúcida, sugestiva y apasionante, sobre uno de los grandes temas de la cultura helénica y su evidente resonancia histórica. García Gual vuelve aquí a evocar el mundo heroico griego y sus textos inolvidables.
En este ensayo erudito y apasionado, sin duda su obra más personal, Robert Graves (1895-1985) reconstruye el lenguaje mágico de la Europa antigua mediterránea y septentrional, vinculado a ceremonias religiosas populares en honor a la diosa Luna. En ella mezcla distintos géneros para, a través de los bosques mitológicos de medio mundo, sumergirnos en los antecedentes históricos, tribales y místicos de la poesía, pasando de las mitologías griegas a las simbologías panteístas y naturalistas de los bardos celtas, para terminar satirizando a la sociedad contemporánea. La presente y definitiva edición de La Diosa Blanca la ha llevado a cabo el profesor Grevel Lindop a partir de la última versión y apuntes del autor para la de 1961. Esta nueva y meticulosa traducción es obra de su hijo y albacea literario William Graves.