A título privado, Maigret se allega a la localidad de Givet, en la frontera franco-belga, para cumplir el encargo de ayudar a los Peeters, «los Flamencos», una familia de prósperos comerciantes. Todo el pueblo los acusa de haber matado a una muchacha francesa, pero el cadáver no aparece, y las dudas se multiplican.
El famoso comisario enfrentará en esta novela no solo una intriga, sino un drama familiar, en el que deberá sondear los silencios y los secretos de todo un clan para acabar erigiéndose en juez.
«El escritor siente íntimamente que escribir es lo mejor que le ha pasado y puede pasarle, pues significa para él la mejor manera posible de vivir.»
Mario Vargas Llosa dirige a todos aquellos que tienen la ilusión de llegar a ser escritores unas magníficas reflexiones en forma epistolar acerca del arte de narrar. Cómo comenzar a cristalizar esa vocación en obras literarias, por dónde empezar esa aventura, de dónde salen las historias que cuentan las novelas... son algunas de las preguntas a las que el Premio Nobel de Literatura da respuesta en este libro, que se convierte así en una lección magistral del oficio de escribidor.
«Detrás de esas aventuras ficticias que encienden la imaginación de los lectores y los conmueven, hay no solo intuición, fantasía, invención y una pizca de locura, sino también terquedad, disciplina, organización, estrategia, trampas y silencios, y una urdimbre compleja que levanta y sostiene en vilo la ficción.»
uando una carta anónima anuncia que durante la misa del Día de Difuntos se cometerá un crimen en Saint-Fiacre, el pueblo natal de Maigret en Bretaña, el comisario debe regresar a sus orígenes para evitarlo.
Al terminar la misa una feligresa ha muerto, como se había anunciado. Y Maigret, a pesar de haber estado presente y atento, no ha visto absolutamente nada que le permita saber quién o quiénes han cometido el crimen.
Con sus habituales paciencia y perspicacia, el comisario deberá internarse en los secretos de toda una comunidad, un mundo en vías de desaparición donde la pequeña noblesa local pretende dictar la ley sin miramientos ni compasión.
Lejos del ambiente brumoso y húmedo de la mayoría de los casos de Maigret, Liberty Bar nos lleva a la Costa Azul, donde el comisario llega para investigar el asesinato de un rico terrateniente australiano que había abandonado las convenciones y los deberes de su clase para darse la buena vida en compañía de un elenco de personajes variopintos reunidos en un bar de Niza.
Sin embargo, incluso en una atmósfera de vacaciones, el comisario descubriá que la naturaleza humana es oscura y, fiel a su divisa de comprender sin juzgar, revelará una tragedia doméstica de intereses cruzados.
Un soplo de vida refleja una de las experiencias más radicales del lenguaje literario, que lleva al límite las posibilidades del discurso. Poco antes de su muerte, Clarice Lispector escribió un texto en el que condensó muchas de sus reflexiones sobre la literatura y la vida. Un soplo de vida puede leerse como su última indagación literaria y, quizá, como la más profunda meditación sobre el acto de escribir y sus múltiples ramificaciones. Concebida como un diálogo de tono casi místico entre un autor trasunto de la propia Lispector y su creación, una mujer llamada Ángela Pralini, la obra da cuenta de la fascinación que implica crear personajes y mundos.
Carmen viajaba en un tren desde Barcelona cuando un cruce de miradas cambió su vida para siempre. Era 1933, y Federico Escofet y Carmen Trilla —él, capitán del ejército; ella, una esposa atrapada en un matrimonio infeliz— tejieron una historia de amor que ni las habladurías, ni la guerra civil, ni el exilio lograrían deshacer, pero que dejó en los tres hijos de Carmen la huella del desarraigo.
Basada en hechos reales, Sonsoles Ónega novela la historia de una mujer valiente que reconstruyó su identidad en una España donde a las mujeres no se les permitía amar y desamar. Una inolvidable historia de amor clandestino cuyos protagonistas tuvieron que enfrentarse a todos los convencionalismos sociales.