Esta guía surge del deseo de sus autores de aunar el contenido teórico básico con experiencias, sensaciones y emociones de la consulta y también de su inquietud e interés por la innovación docente. La guía ofrece recomendaciones prácticas que el lector podrá llevar a cabo con el fin de desarrollar las habilidades que se le piden durante el proceso de evaluación. Trata de dotar de experiencias y emociones reales al contenido teórico, ofreciendo al lector información desde diferentes canales (escrito, audio y vídeo) y proporcionando espacios para el desarrollo de habilidades en la realidad de la práctica clínica. De esta forma, estamos todos invitados a aprender leyendo, observando y escuchando tres de las habilidades básicas que todo psicólogo debe entrenar para su buena praxis en la consulta. El material que aquí se ofrece tiene un contenido esencialmente práctico y procedimental, teniendo como propósito que el lector aprenda qué es el proceso de evaluación, además del cómo, cuándo y con qué técnicas llevarlo a cabo, poniendo especial énfasis en el desarrollo de las competencias necesarias para su buen desempeño. Cada capítulo comienza con un audio resumen introductorio realizado por los autores del capítulo, que se deberá escuchar en primer lugar para tomar contacto con el tema propuesto y así crear un vínculo con el material y sus autores. A continuación, se proponen numerosas alternativas a través de las cuales se podrá profundizar en los aspectos más importantes del contenido del capítulo y después se presentan las actividades propuestas.
La palabra «suicidio» ya no es el tabú que era antes. Cada vez son más personas las que se atreven a hablar de esta realidad, y con la esperanza de romper su silencio y ayudar a los que estén pasando por su mismo duelo, Carmen Sánchez Alegre narra su experiencia y sentimientos tras el suicidio de su hermano.
Con el fin de representar un rayo de esperanza, este libro explica la historia de cómo ella y su familia emprendieron un camino de adaptación a esta nueva realidad, y cuenta por qué el duelo por suicidio es tan complicado: además de aceptar la pérdida y reconstruir una vida sin tu ser querido, hay que lidiar con la continua sensación de culpa y las elucubraciones sobre cómo su muerte podía haberse evitado.
Las personas que amamos y las que nos criaron viven en nosotros. Experimentamos su dolor emocional, soñamos sus recuerdos y moldean nuestras vidas de maneras que no siempre reconocemos. Herencia emocional nos desvela los secretos familiares que nos impiden alcanzar nuestro máximo potencial en la vida, que nos persiguen como fantasmas y que crean brechas entre lo que queremos y lo que podemos tener.
En esta transformadora obra, Galit Atlas entrelaza las historias de sus pacientes, las suyas propias y décadas de investigación para ayudarnos a identificar los vínculos entre nuestros conflictos vitales y la «herencia emocional» que acarreamos. Porque solo siguiendo las huellas de esos fantasmas podremos cambiar nuestro destino.
Partiendo de una breve introducción de la teoría y la práctica sistémica, el manual introducirá al lector en el procedimiento de aplicación de las estrategias y técnicas propuestas, desgranando la metodología de aplicación a través de ejemplos en cada una de ellas.
Hijas del miedo es un libro escrito por juezas en el que se recopilan relatos reales de mujeres víctimas de violencia de genero. Las protagonistas comparten cómo se sienten al enfrentarse a las agresiones y el temor de que la justicia no les crea ni actúe para protegerlas. A traves de los relatos, las expertas denuncian la violencia contra las mujeres a nivel mundial y exigen políticas efectivas para su erradicación, visibilizando el sufrimiento y luchando por un cambio profundo en el sistema judicial y social.
Aún sin quererlo y sin saberlo, y muy a nuestro pesar, nuestros padres, abuelos y antepasados nos han dejado en herencia duelos no resueltos, traumas no superados y todo tipo de secretos. Sin embargo, lo que se oculta a veces se expresa en el cuerpo a través de la somatización. El cuerpo del hijo, del nieto o incluso del bisnieto, sin importar su edad, se convierte entonces en el lenguaje del ancestro herido. Es por lo tanto necesario – para liberarse al fin de esa carga – descodificar y curar las heridas que no se cerraron.