Ya han pasado más de dos años desde que el comisario Georges Dupin fue «forzosamente trasladado» a lo que él considera el fin del mundo: Concarneau, en la costa bretona. Allí nunca pasa nada, aparte de los atascos en verano, cuando toda la región se convierte en el destino turístico por excelencia.
Pero una mañana de julio, al inicio de la temporada alta, recibe una llamada. En el idílico pueblo cercano de Pont-Aven se ha cometido un asesinato incomprensible. Pierre-Louis Pennec, el dueño del legendario hotel Central, en el que a finales del siglo XIX se alojaron Paul Gauguin y otros pintores famosos, ha sido brutalmente apuñalado. ¿Quién querría matar a un anciano de noventa y un años, una bellísima persona? ¿Y por qué?
Cuando poco después aparece un segundo cadáver en la costa, Dupin comprende que tiene entre manos un caso más complejo de lo esperado. Aunque la presión de los políticos locales aumenta, y los habitantes de Pont-Aven guardan un silencio obstinado, el comisario, a quien no siempre le resulta fácil morderse la lengua, se mantiene fiel a su peculiar estilo de investigación. Y es que la pregunta inesperada puede arrojar la pista que hasta entonces estaba eludiéndole, y sacar a la luz un secreto por el que valdría la pena matar.
En su despacho, el comisario Maigret recibe una llamada de un hombre que dice estar siendo acechado por individuos que quieren matarlo. De bistró en bistró, el hombre lo llamará varias veces pidiendo protección mientras intenta despistar a sus perseguidores. Con todo, acabará muerto en la Place de la Concorde.
Maigret deberá empezar por preguntarse por qué fue a ese sitio desierto en plena noche, cuando le convenía perderse entre la multitud. ¿O acaso alguien ha movido el cadáver?
Con El Padrino, Mario Puzo consiguió crear un género. Novela sobre la Mafia, protagonizada por Vito Corleone, que revolucionó el mundo literario con su publicación en 1969. La publicación de El Padrino en 1969 convulsionó el mundo literario. Por primera vez, la Mafia protagonizaba una novela y era retratada desde dentro. Mario Puzo la presentaba no como una mera asociación de facinerosos, sino como una compleja sociedad con una cultura propia y una jerarquía aceptada incluso más allá de los círculos de la delincuencia. El Padrino narra la historia de un hombre, Vito Corleone, el capo más respetado de Nueva York. Déspota benevolente, implacable con sus rivales, inteligente y fiel a los principios del honor y la amistad. Don Corleone dirige un emporio que abarca el fraude y la extorsión, los juegos de azar y el control de los sindicatos. La vida y negocios de Don Corleone, así como los de su hijo y heredero Michael, conforman el eje de esta magistral obra.
El inspector Maigret llega a la localidad de Concarneau, en Bretaña, para investigar el intento de asesinato de uno de los notables del pueblo. En mitad de las pesquisas, una serie de sucesos confusos parecen indicar que un asesino imparable trama una venganza colectiva, centrada en cuatro amigos que se reúnen habitualmente en el bar del pueblo. La única pista firme es un perro canelo que nadie había visto antes y que merodea por el vecindario.
Tu cuerpo es tu cárcel. Tu mente, el carcelero.
¿Y si sobrevivir es el verdadero castigo?
Tras un devastador accidente de coche en el que muere su esposa, Ogi despierta en el hospital para descubrir que está atrapado en su propio cuerpo y bajo los cuidados de su suegra, que llora la pérdida de su única hija. Aislado, abandonado por quienes antes lo rodeaban, el mundo de Oghi se reduce a la habitación en la que yace y a sus recuerdos de su pareja, una mujer sensible que encontraba consuelo cultivando el jardín de su casa. Sin embargo, mientras Ogi permanece solo y paralizado, algo inquietante sucede tras las cuatro paredes de su habitación: día tras día, su suegra remueve la tierra del jardín, arrancando lo que su hija había plantado con tanto esmero y cavando, con una calma perturbadora, agujeros cada vez más hondos, como si buscara el fondo de un pozo invisible. En ese jardín que antes florecía, ahora germina otra cosa: el silencio, la sospecha y la venganza.
En el crudo diciembre de 1905, Enrique Maldonado, propietario de las tierras del municipio salamantino de Boada y cacique local, aparece brutalmente apuñalado en las afueras del pueblo. Los vecinos son los principales sospechosos de haberle dado muerte y Unamuno, que escribió un artículo incendiario para denunciar las condiciones de vida de los campesinos boadenses, decide investigar el crimen con la ayuda de Manuel Rivera, abogado defensor de los detenidos, y Teresa Maragall, una misteriosa anarquista.
Conforme vayan apareciendo nuevos cadáveres, el perfil público de Unamuno como intelectual de renombre y polémico rector de la Universidad de Salamanca se verá dividido entre sus valedores y sus detractores, y su carácter indomable se topará con el poder y sus insidias, dificultando las pesquisas y poniendo en peligro muchas vidas, entre ellas la suya.
Una pareja de recién casados celebra su noche de bodas. No saben que será la última de sus vidas. Al día siguiente, Lindsay Boxer, inspectora de Homicidios de San Francisco, examina la escena del crimen. Lindsay no pasa por su mejor momento, ya que le acaban de diagnosticar una rara enfermedad. Sin embargo, no piensa rendirse y, para resolver el caso, decide contar con la ayuda de tres mujeres, cada una de ellas experta en su campo: la joven y avispada periodista Cindy Thomas, la doctora forense Claire Washburn y la implacable ayudante del fiscal Jill Bernhardt. Las cuatro formarán de manera extraoficial el Club de las Mujeres contra el Crimen. Un club que tendrá que trabajar contra reloj, porque el doble homicidio es solo el primero de un asesino en serie.
La primera obra de no ficción de Grisham es un escalofriante thriller legal, basado en hechos reales. Narra la historia de un hombre que creyó haberlo perdido todo... Incluso antes de conocer el infierno.
«Feliz aniversario, doctor. Bienvenido al primer día de su muerte.» Así comienza el anónimo que recibe el psicoanalista Frederick Starks, y que le obliga a emplear toda su astucia y rapidez para, en quince días, averiguar quién es el autor de esa amenazadora misiva que promete hacerle la vida imposible. De no conseguir su objetivo, deberá elegir entre suicidarse o ser testigo de cómo, uno tras otro, sus familiares y conocidos mueren por obra de un psicópata decidido a llevar hasta el final su sed de venganza. Dando un inesperado giro a la relación entre médico y paciente, John Katzenbach nos ofrece una novela emblemática del mejor suspense psicológico.
Al comenzar su trabajo como enfermera en una prisión de máxima seguridad, Brooke Sullivan enseguida aprende que hay tres normas cruciales:
1. Trata a los prisioneros con respeto.
2. Nunca reveles información personal.
3. Nunca jamás intimes con los reclusos.
Lo que nadie sabe es que Brooke ya ha roto las reglas. Nadie conoce su estrecha conexión con Shane Nelson, uno de los presos más peligrosos de la cárcel.
Desde luego no saben que Shane fue el novio de Brooke en el instituto, la estrella del equipo de fútbol americano, el chico perfecto que ahora cumple cadena perpetua por una serie de cruentos asesinatos. O que fue el testimonio de Brooke lo que le llevó allí.
Pero Shane lo sabe. Sabe más que nadie. Y nunca lo va a olvidar.