Los contenedores son un elemento clave para el transporte internacional. Aunque pudiera parecer que son simples recipientes para trasladar mercancías, conocer en detalle su diversidad, sus prestaciones y su operativa permite optimizar el transporte de mercancías, ganar en seguridad para las mismas y hacerlo posible con los mínimos costos.
Este libro reúne todos los conocimientos necesarios para el uso, el transporte y la manipulación del contenedor, la unidad de carga por excelencia en el transporte intermodal y el comercio internacional.
Se analizan los distintos tipos de contenedor, la tipología de las mercancías, el modo de asegurar su integridad mediante una carga y estiba adecuadas, y todos los aspectos que se deben considerar en el arrendamiento de contenedores de transporte.
Asimismo, se describe el proceso de transporte del contenedor y su manipulación en las terminales de mercancías, y se detallan las características y los equipamientos de los buques portacontenedores. También se dedica un amplio apartado a los sucesivos desarrollos legislativos que se han producido en el ámbito internacional, al régimen jurídico del transporte marítimo de contenedores y a los daños y las averías que pueden afectarlo.
Quienes sostienen la idea de que el Defensor del Pueblo República Dominicana es unipersonal desconocen los principios generales de la administración moderna, ignoran el proceso de elección como órgano constitucional establecido en la Constitución y pierden de vista las características del Estado social y democrático de derecho. Además, pasan por alto lo que ha significado para la nación dominicana la forma personalista e individualista de funcionarios que han dirigido algunas instituciones como si fuera un feudo heredado de sus antepasados.
El Defensor del Pueblo, por sus características y por las funciones que le asigna la Constitución dominicana, no puede ser una institución unipersonal porque como órgano del Estado, negaría su propia razón de ser el carácter unipersonal es contrario a los principios de la institucionalidad, negaría el principio de la transparencia, incurriría en práctica antidemocrática y estaría promoviendo la corrupción y el tráfico de influencia.
El defensor del Pueblo de la República Dominicana debe ser preservado como una institución democrática, institucional y transparente, alejado del clientelismo y la corrupción. Tenemos que evitar que la práctica corrupta que caracteriza las instituciones de Estado moderno no permee la vida institucional del Defensor del Pueblo y eso solo puede ser garantizado por un ejercicio transparente que descanse en manos de un equipo de hombres y mujeres que hayan sido celosamente elegidos por el Congreso, que su funcionamiento interno descanse en un órgano de control interno, debidamente fiscalizado por los órganos constitucionales encargados de vigilar el buen uso de los recursos públicos.
En nuestros días, lo urbano ha crecido hasta desbordar nuestra capacidad para la reflexión, la acción y hasta la imaginación. Sentido y fin de la industrialización, la sociedad urbana se ha ido conformando en su propia búsqueda de sentido y, en el camino, se ha topado con la filosofía, el arte y la ciencia, que no han podido evitar enfrentarse a este nuevo objeto y transformarse a sí mismas en el encuentro. Comprender lo urbano hoy implica trazar una estrategia de conocimiento inseparable de la estrategia política. Lefebvre invita a hacerlo sobre el eje de la puesta en práctica de un derecho: el derecho a la ciudad, a la vida urbana, condición para una democracia y un humanismo renovados.
El Derecho y el revés recoge una activa correspondencia mantenida por los autores entre el verano de 1997 y el de 1998, hace, pues, veinticinco años cumplidos. En esa correspondencia pasaron revista al comportamiento de los abogados, jueces, profesores y funcionarios, a sus servidumbres y también a sus grandezas, cotidianas e institucionales. Al hilo de estas cartas van apareciendo las cuestiones esenciales de la función y de la práctica del Derecho: la ética del abogado frente a los intereses individuales de sus clientes, la vinculación del juez a la ley, la utilidad de la técnica jurídica, la discrecionalidad y la arbitrariedad, la justicia, la razón y la sinrazón de las profesiones jurídicas, la responsabilidad individual y social de los juristas.
“Señoras y señores, hoy nos reunimos para celebrar un acontecímiento monumental en la historia del Caribe: la unificación de La Española, Haití y la República Dominicana bajo una sola bandera y convertidos en una nación poderosa, que reforzará la paz, la estabilidad y la prosperidad económica de la región durante los próximos 100 años. La visión de la unidad de La Española fue concebida por primera vez por los fundadores de los dos países, que comprendieron la importancia de contar con una sola entidad para hacer frente a los retos del mundo moderno. Sus incansables esfuerzos condujeron a la creación de una nación unida con un gobierno, una moneda y una bandera únicos. La unificación de Haití y la República Dominicana anuncia una nueva era de cooperación y unidad, creando una nación influyente y próspera que puede actuar como faro de esperanza y estabilidad para todo el Caribe. Este hito histórico traerá consigo oportunidades sin parangón para el crecimiento, la inversión y el desarrollo en toda la región. Con un gobierno fuerte y cohesionado, la Hispaniola unida podrá hacer frente a problemas acuciantes como la pobreza, el desempleo y las disparidades en infraestructuras invirtiendo en áreas clave como la educación, la sanidad y el transporte.
La nación avanzará rápidamente hacia una era de modernidad y progreso. Además, la unidad de La Española permitirá al país desempeñar un papel más destacado en la escena mundial, uniendo al Caribe y a América Latina en una búsqueda común de la paz, la prosperidad y el desarrollo. Esta nueva era traerá sin duda un renacimiento de la región, haciendo de La Española una verdadera potencia en el mundo. En conclusión, la unificación de Haití y la República Dominicana es un acontecimiento histórico y trascendental que cambiará para siempre el rumbo del Caribe y de sus pueblos. Esperemos con ilusión un futuro brillante y próspero como una sola nación, unida con propósito y empeño”.