Un día, en octubre de 1949, Helene Hanff, una joven escritora desconocida, envía una carta desde Nueva York a Marks & Co., la librería situada en el 84 de Charing Cross Road, en Londres. Apasionada, maniática, extravagante y muchas veces sin un duro, la señorita Hanff le reclama al librero Frank Doel volúmenes poco menos que inencontrables que apaciguarán su insaciable sed de descubrimientos. Veinte años más tarde, continúan escribiéndose, y la familiaridad se ha convertido en una intimidad casi amorosa. Esta correspondencia excéntrica y llena de encanto es una pequeña joya que evoca, con infinita delicadeza, el lugar que ocupan en nuestra vida los libros... y las librerías.
84, Charing Cross Road pasó casi inadvertido en el momento de su publicación, pero desde la década de los setenta se ha convertido en un verdadero libro de culto a ambos lados del Atlántico.
Bobi es Roberto Bazlen, el lector agudísimo e implacable, el escritor esquivo y sigiloso, el triestino que vivió en Milán y Roma, el gran enigma de las letras italianas. «Una ventana abierta de par en par hacia un mundo nuevo», como lo calificó Eugenio Montale. «El hombre inasible», un «huracán silencioso», «penetrante, carente de indulgencia, milimétrico», tal como apunta el autor, su amigo y cómplice. Porque Bobi Bazlen fue, junto con Roberto Calasso, una de las almas fundacionales de la exquisita editorial Adelphi.
Belfast, Irlanda del Norte, durante los turbulentos años del Conflicto. Las mujeres retratadas en estos cuentos son los millones de mujeres que, a lo largo de los siglos, han sido las grandes ausentes de la literatura y el arte: la panadera a la que apenas saludamos al coger el cambio, el ama de casa que advertimos a través de una ventana, la vecina con la que nos cruzamos en el portal. Sin embargo, cuántas luchas diarias, cuántas emociones complejas, cuánta resiliencia en estos personajes inolvidables. Porque para Mary Beckett ―penetrante e incisiva, observadora tenaz de la vida cotidiana― son justo esas vidas y no otras las que dan la medida exacta de una sociedad desgarrada por el conflicto religioso y político. Como por arte de magia, gracias a una escritura atemporal e infalible ―rara vez se consigue tanto con tan poco―, logra convertir lo que parecen episodios anodinos en revelaciones fundamentales de la condición humana. ¿No es justo eso la gran literatura? Sin duda, Beckett es autora de una de las obras más secretas y estimulantes de la segunda mitad del siglo xx.
Lejos de refugiarse en la abstracción, Séneca se sumergió en las realidades más crudas de la existencia humana: el dolor, la pérdida, el exilio y la fugacidad de la vida. Zambrano traza aquí un puente entre la filosofía antigua y las inquietudes de la modernidad, mostrando cómo el filósofo estoico, con su razón mediadora, sigue ofreciendo respuestas y esperanza en tiempos de crisis. Completa el volumen una cuidada selección de textos del propio Séneca.
Buenos Aires, 1933. El futbolista más famoso de Argentina, Bernabé Ferreyra, del club River Plate, desaparece justo en el momento en que muere desangrada una hermosa joven de la clase alta porteña. ¿Existe una conexión entre ambos hechos? El buscavidas Andrés Rivarola, amigo de quien le proporciona la cocaína al futbolista, periodista por accidente, intentará responder a esa pregunta. Para ello recorrerá la ciudad de Los 36 Billares y los conventillos, las librerías de Corrientes, el Café Tortoni, la Jefatura de Policía, Jorge Luis Borges y Victoria Ocampo, el Matadero, el Hipódromo de Palermo y la redacción del diario Crítica. Con un ritmo narrativo que se mueve entre la novela policial, la ficción histórica y los versos del tango, con el auge del fascismo como telón de fondo, Martín Caparrós narra en Todo por la patria no sólo el nacimiento de un investigador encantador y atípico, sino también el de una mitología.
Invierno de 1952. La vida de Penelope Fitzgerald se desmorona: su marido, brillante pero hundido en el alcohol, ya no sostiene la casa; las deudas apremian, y ella, embarazada de su tercer hijo, apenas ve salida. Entonces llega una carta insólita: las hermanas Delaney, dos ancianas irlandesas con una mina de plata en el norte de México, afirman querer dejarle a su hijo Valpy una herencia salvadora. Así, Penelope cruza el océano con el niño hasta Fonseca, un caserón remoto en pleno desierto. Pero nada encaja con lo prometido. En la casa conviven buscadores de fortuna, una pareja americana demasiado ambiciosa, artistas errantes ―entre ellos Edward Hopper y su esposa―, comerciantes, oportunistas… y un hombre que dice ser el heredero legítimo. Durante tres meses, entre el Día de Muertos y la Candelaria, Penelope deberá navegar intrigas, lealtades frágiles y un paisaje casi novelesco. Fonseca se convierte en su travesía iniciática, el preludio inesperado de una de las grandes escritoras del siglo XX.