En una época donde la centralidad del ser humano se encuentra en entredicho, este volumen recupera las voces fundamentales del Humanismo renacentista que situaron la dignidad humana en el centro de sus reflexiones. La cuidada selección de textos que presenta Rafael Herrera Guillén traza un recorrido por las preguntas esenciales que siguen interpelándonos cinco siglos después: ¿Qué significa ser humano? ¿Cuál es nuestro lugar en el mundo? ¿Cómo construir una sociedad justa? Desde el célebre "Discurso sobre la dignidad del hombre" de Pico della Mirandola hasta las reflexiones de Marsilio Ficino sobre el conocimiento, pasando por la crítica social de Erasmo, la utopía de Moro, el análisis del poder de Maquiavelo y la defensa de un lenguaje veraz de Valla, cada texto nos ofrece claves para enfrentar los desafíos del presente. Frente al riesgo de un "antropocentrismo negativo" que reduce al ser humano a mera plaga o engranaje tecnológico, este libro nos invita a redescubrir el legado de un tiempo que supo colocar al ser humano en el centro, no desde la soberbia, sino desde la responsabilidad y la conciencia de su excepcional capacidad para elegir su propio destino.
Entre 1942 y 1943, Simone Weil colabora con la resistencia francesa en un empeño que habría de reconstruir Europa desde sus ruinas filosóficas y morales: la redacción de una nueva Declaración Universal de los Derechos Humanos. Para ello, la atención de Weil se centra en un hallazgo fundamental: los deberes anteceden a los derechos. La obligación de respetar las necesidades que todos los seres humanos comparten es lo que garantiza la libertad y la alegría que deben cimentar una civilización orientada al bien. Y, entre ellas, "el arraigo es quizá la necesidad más importante y desconocida del alma humana". Arraigarse significa vivir en conexión con una comunidad, un pasado y unas tradiciones, una idea de naturaleza y de belleza y, especialmente, con una espiritualidad que desactiva las pasiones destructivas que llevan a ver a los otros como enemigos: hay un "destino eterno" que nos une y que no es sino el respeto que todos nos debemos. Por el contrario, el desarraigo es "la enfermedad más peligrosa de las sociedades humanas" y quien lo sufre, a menudo también lo provoca. Esta edición, con prólogo de Carmen Herrando Cugota, incluye textos complementarios del "Estudio de una declaración de las obligaciones hacia los seres humanos", ofreciendo una visión integral de un pensamiento que, como reconoció Albert Camus, resulta imprescindible para imaginar cualquier renacimiento europeo.
Los poetas españoles que nacieron en la década de los 90 andan acuñando nuevos tópicos al tiempo que reformulan o impugnan los heredados. Ha vuelto (por sorpresa) el cristianismo, se han actualizado los poemas de amor (de signo homosexual en muchos casos) y sigue la filología haciendo de las suyas con sus juegos, con la propia cultura. Deslenguadas, nerviosos y más o menos libres, han sufrido con fuerza la precariedad, se han encontrado con una concepción más hostil de las ciudades, y han dado muchas vueltas a la vocación, el mundo laboral, las drogas, el sexo o los viajes. Experimentales o endecasilabistas, torrenciales o lacónicas, lo natural en cada caso es cierta dispersión autoconsciente, en general feliz (y a veces abiertamente cómica), y una estupenda diversidad en lo que al grupo aquí convocado se refiere: veintisiete poetas entre los 35 y los 25 años que han traído a la poesía en castellano un feminismo renovado, a veces un culturalismo neo-novísimo y a ratos algo de locura, un desbarre ilustrado y un presentismo alegre, un hedonismo que reivindica la amistad.
"Filosofía de la religión (1947)" reúne la aproximación más completa de Xavier Zubiri a los grandes temas del pensamiento filosófico en torno a la religión, entre ellos, el agnosticismo, la relación entre fe y verdad o la dialéctica entre inmanencia y transcendencia, y también sus consideraciones sobre la filosofía de la religión de su tiempo. Zubiri no volvió a abordar con el mismo detalle y profundidad estos asuntos capitales en sus obras posteriores, por lo que este volumen se convierte en una obra de referencia fundamental para profundizar en algunos puntos esenciales de su filosofía y, con ello, entender el desarrollo posterior de su pensamiento.
Después de haber pasado unos años viajando, Antoine Roquentin, hombre de treinta años que disfruta de una modesta renta, se halla instalado en la ciudad portuaria de Bouville dedicado a escribir un libro sobre un turbio aristócrata del siglo XVIII. Sin embargo, un día se ve asaltado por una sensación desconocida, la Náusea, cuya revelación como el sentimiento radical de la contingencia y la soledad del ser humano cambiará por completo su vida de sentido. Publicada en 1938, "La naúsea" de Jean-Paul Sartre es la novela que encarna de forma más emblemática la corriente de pensamiento existencialista fruto de la atroz experiencia de la Primera Guerra Mundial y sus funestas consecuencias.
Los primeros destellos del pensamiento original de María Zambrano se revelan en esta obra fundamental, escrita al inicio de su largo exilio. En ella explora la escisión primigenia entre dos formas de la palabra, la filosofía y la poesía, que han transitado caminos divergentes en la cultura occidental, y examina esta dualidad como categoría esencial del pensamiento: el logos que busca y la palabra que encuentra, la razón metódica y el hallazgo por la gracia. Razón que anhela certezas y seguridades en su ascenso hacia la verdad y poesía que se entrega a la multiplicidad del mundo, abrazando la dispersión amorosa de lo real. Zambrano transforma esta dicotomía en manantial de un nuevo pensar que, nutriéndose de ambas tradiciones, apunta hacia una razón poética que recupere la integridad perdida del ser humano.