En el Madrid de 2111, la detective Bruna Husky es contratada para investigar un atentado en las instalaciones de Eternal, una gran empresa tecnológica. Las pistas la llevan hasta un periodista que sigue los pasos de uno de los asaltantes, pero cuando los implicados empiezan a desaparecer, la detective y el inspector Lizard se verán atrapados en una trampa mortífera diseñada por una mente criminal aterradora. Estamos ante una Bruna Husky que ya no es una poderosa tecnohumana de combate, sino una débil androide de cálculo, y que debe afrontar el caso más peligroso de toda su carrera.
Animales difíciles plantea la inconsciencia con la que estamos desarrollando una superinteligencia desconocida, un poder absoluto, que no sabemos si seremos capaces de controlar y que puede convertirse en un arma definitiva y brutal.
Si trabajas, y sabes hablar, este libro es para ti».Jefferson Fisher, autor del best seller Discute menos, habla más
¿Alguna vez has tenido la sensación de que en el trabajo existen reglas no escritas -cómo hablar, cómo comportarte…- que todos parecen conocer menos tú? ¿O quizá acabas de entrar en el mundo profesional y vas improvisando sobre la marcha, con la esperanza de no meter la pata?
Sea como sea, este libro es para ti.
En Háblame en corporativo, Erin McGoff te ofrece el manual que necesitas, guiones claros y sencillos sobre qué decir, y cómo decirlo, para desenvolverte en las situaciones laborales más comunes (y más incómodas):* Cómo responder a preguntas difíciles en una entrevista.* Cómo negociar un ascenso.* Cómo lidiar con compañeros complicados.* Cómo marcar límites a tu jefe.
¡Y mucho más!
Elegir las palabras adecuadas, ponerlas en el orden correcto, decirlas con el tono justo y en el momento preciso es un arte que muy poca gente domina. Ha llegado el momento de cambiar eso, y este libro puede ser tu ventaja secreta para triunfar.
La crítica ha dicho:«Erin McGoff te da las claves para comunicarte con seguridad, conseguir el trabajo que deseas y, por fin, entender cómo funciona el mundo laboral».
En un futuro lejano, la humanidad está al borde de la desaparición. Dispersos en pequeñas tribus bajo el cuidado de unas enigmáticas "Madres", los últimos humanos intentan sobrevivir en un planeta irreconocible. Algunos niños nacen en fábricas, creados a partir de células de animales; otros se nutren a través de la fotosíntesis, como las plantas. Tal vez la continuidad de la especie dependa del mestizaje con estas nuevas criaturas, pero nadie sabe si los vínculos y la sociedadlograrán perdurar. A lo largo de episodios que abarcan diversas eras, Bajo el ojo del gran pájaro ofrece una visión asombrosa del fin de nuestra especie. Con una sensibilidad única, Hiromi Kawakami ha construido un universo a la vez frágil y luminoso, que nos lleva a preguntarnos sobre las cualidades que nos hacen realmente humanos.
¿Eras el niño que nunca quería apuntarse a actividades extraescolares ni ir a campamentos? ¿Detestas las fiestas, pero disfrutas las conversaciones íntimas de uno a uno? ¿Te incomoda el trabajo en equipo, aunque rindes al máximo cuando trabajas solo? ¿Te cuesta encajar? Si es así, probablemente seas un otrovertido.
Los otrovertidos no nacen con un impulso natural a pertenecer. A diferencia de los introvertidos, no son tímidos ni reservados, y no se agotan con las interacciones personales. Pero en los grupos grandes se sienten incómodos, ajenos y solos. Y, a diferencia de quienes son marginados o excluidos, los otrovertidos suelen ser aceptados e incluso populares, aunque nunca sienten que pertenecen del todo.
En una cultura que valora por encima de todo la pertenencia, muchos otrovertidos han vivido sintiéndose incomprendidos. Sin embargo, el doctor Rami Kaminski demuestra que pertenecer no es un requisito para llevar una vida plena y significativa. Al contrario: cuando no dependes de un grupo para definir quién eres, tu valía personal no está sujeta a su aprobación. Puedes disfrutar de vínculos profundos en relaciones individuales sin verte obligado a seguir las normas colectivas ni a compartir sus intereses. Y lo mejor: no conoces otra manera de pensar ni de ser que la tuya propia.