Una mujer ante una sociedad en la que el aborto es un tabú (y un delito).
En octubre de 1963, cuando Annie Ernaux se halla en Ruán estudiando filología, descubre que está embarazada. Desde el primer momento no le cabe la menor duda de que no quiere tener esa criatura no deseada. En una sociedad en la que se penaliza el aborto con prisión y multa, se encuentra sola; hasta su pareja se desentiende del asunto. Además del desamparo y la discriminación por parte de una sociedad que le vuelve la espalda, queda la lucha frente al profundo horror y dolor de un aborto clandestino.
Leo, un niño de ocho años introvertido y solitario, recibe una carta que le avisa de la fecha de su muerte. Será sólo el primero de una serie de mensajes que intentarán advertirle de un fatal destino. Cuando sus padres busquen respuestas, se enfrentarán a un terrible descubrimiento: ¿es el propio Leo el autor de esos mensajes?
Aarón decide poner fin a su relación con Andrea tras diez años de noviazgo. Esa noche, pide a su amigo David que vaya a la tienda del americano a realizar una entrega que tenía apalabrada. Allí, tras el cartel de neón en el que brilla la palabra Open, David recibe un disparo. Atormentado por la culpa, Aarón buscará una explicación para el trágico cruce de destinos.
Ambas historias transcurren en Arenas de la Despernada, un pueblo residencial de la periferia madrileña, orgulloso de su lago, su universidad privada y su parque acuático, cuyo mayor secreto resulta no ser la silueta oscura que a veces se aparece tras las cortinas de la casa al final del camino de arena.
Aunque relegado a la periferia de la vida europea, el cristianismo sigue siendo su centro activo. Nos gobierna aquello de lo que huimos. Es difícil imaginar una situación más perjudicial. Al haber separado a Dios de nuestras vidas, nos hemos vuelto incapaces de abordar la pregunta más elevada y urgente que el animal racional puede plantearse. A mediados del siglo XVII se decide construir el estado soberano, y es ahí cuando Pascal replantea su propuesta cristiana. Su obra es objeto de una riquísima tradición crítica. Manent, uno de los principales filósofos de nuestro tiempo, se apoya en este autor para comprender la gravedad y urgencia de una respuesta sólida a la gran pregunta sobre Dios.
Hay infinitas razones para amar Italia. El espresso matutino y el spritz vespertino, los deliciosos platos de pasta, la moda, las grandes obras de arte, los relucientes deportivos o su increíble historia antigua.Gastronomía, moda, arte, arquitectura: Italia y su rica cultura han cautivado al mundo desde hace siglos. Desde los vestigios de la Antigua Roma hasta el arte moderno más vanguardista, sumérgete en el espíritu de la dolce vita y descubre en las páginas de este libro que Italia no es solo un destino, es una pasión que te acompañará para siempre.En las páginas de este precioso libro encontrarás todo lo que amas de Italia:HISTORIA Y LEGADO: celebra la historia de Italia, los numerosos sitios declarados Patrimonio de la Humanidad, los vestigios de la Antigua Roma y las obras maestras del Renacimiento.BELLEZA NATURAL: explora las hermosas regiones de Italia, los preciosos lagos y los pueblos de montaña.COMIDA Y BEBIDA: disfruta de la exquisita gastronomía y el famosos vino italiano.VIDA SOCIAL: sumérgete en el espíritu de la dolce vita.MODA Y DISEÑO: conoce la moda, la artesanía y el estilo italiano.ARTE Y CULTURA: descubre la literatura, el cine y la ópera que definen a Italia.Esta no es una guía de viaje, es una guía cultural, repleta de preciosas fotografías. Italia no es solo un destino: es una pasión que te acompañará para siempre.
¡Viaja a Isla Casita y descubre a sus peculiares habitantes! Una nueva colección protagonizada
por personajes tiernos, divertidos... ¡adorables! Ideal para dejar volar la
imaginación.
Una escena familiar, y sus consecuencias perturbadoras, diseccionadas por la autora que ha hecho de su vida materia literaria.
En 1952, cuando Annie Ernaux tenía doce años, su padre quiso matar a su madre un domingo de junio, a primera hora de la tarde. Años después, esa escena se le presenta a la autora tan diáfanamente cruel como el día en que la vivió. Como en tantas otras familias, sus padres, que se odian entre sí, adoran en cambio a la niña, por lo que, mientras pasan los días y el olvido invade el hogar, el recuerdo de aquel domingo parece convertirse en un mal sueño. Sin embargo esa escena cambió para siempre a la autora: aquella niña y su familia «habían dejado de ser gente decente», y todo había pasado a ser vergonzoso. Annie Ernaux recorre desde los códigos de conducta y las normas sociales que imperaban en su entorno, hasta las noticias del momento, las expresiones más usadas o el temor que infundían las grandes ciudades, para calibrar con exactitud hasta qué punto lo ocurrido la hicieron sentirse indigna.