Tim Cranmer, retirado agente secreto, y Larry Pettifer, radical y aburrido catedrático, mujeriego y, durante veinte años, volátil agente doble de Tim contra la ahora desvanecida amenaza comunista, tienen una irresuelta rivalidad que se inició décadas atrás. Se siguen uno al otro entre las zonas salvajes y sin ley de Moscú, y después por el sur de Rusia hasta una pequeña y desconocida nación que se convierte en el terreno del gran final de esta deslumbrante novela de John le Carré.
Él era la estrella caída. Ella, la luz que lo haría renacer.
Lily es una joven prodigio del patinaje artístico y sueña con ganar la medalla de oro en el Mundial. Lo que no esperaba era compartir la pista de hielo con el rebelde Orion Williams, su ídolo y una leyenda del patinaje apodado «el campeón maldito».
Obligados a entrenar juntos durante el invierno, la convivencia se convierte en un torbellino de miradas que arden, caídas que los acercan y verdades que ninguno de los dos se atreve a pronunciar en voz alta. Y mientras el hielo de la pista parece transformarse en fuego, Lily y Orion descubren que lo más difícil no es luchar por el podio… sino resistirse ante lo que sienten el uno por el otro. Porque en este baile entre la rivalidad y el deseo, la gloria puede ser efímera, pero el amor es la luz que nunca se apaga.
Una colección bellamente ilustrada de 14 historias bíblicas con enseñanzas muy valiosas para los niños.
Este libro ilustrado es perfecto para que los padres compartan con sus hijos las enseñanzas de la Biblia. Con historias del Antiguo y el Nuevo Testamento, los pequeños se familiarizarán con los valores del cristianismo y aprenderán sobre las alegres y profundas historias de la Biblia.
Con un lenguaje sencillo para que los niños entiendan el mensaje y puedan aplicarlo a su vida cotidiana.
'Voy pensando que un libro nace de una insatisfacción, de un vacío, cuyos perímetros van revelándose en el transcurso y final del trabajo. Seguramente escribirlo es llenar ese vacío', confiesa mientras camina por Praga el narrador de Café Kubista, el cuento que sirve de entrada a Exploradores del abismo. Como él, los protagonistas de estas historias sutilmente conectadas son personas corrientes cuya actitud ante el mundo es la de un equilibrista sobre su hilo: avanzar por el precipicio y convertir lo desconocido en su única meta.
El Brillo la reclama. Los Solares la acechan. El amor la pondrá en riesgo.
En la costa mediterránea de los años noventa, una joven de dieciséis años, Alex Héspero, crece entre las Tías, diosas Lunares desterradas de sus reinos por los dioses Solares, antiguos señores del orden, la luz y la conquista. Ocultas bajo identidades humanas, las Lunares sobreviven gracias a un pacto de adoración y silencio, el codiciado Brillo, mientras su poder se erosiona con el tiempo. Alex ha aprendido que lo divino también se pudre y que los mitos nunca mueren. La llegada al pueblo de Zoe, heredera bastarda de un linaje marcado por la fuerza de las diosas, reactiva una guerra olvidada entre luz y sombra, deseo y dominio.
El padre Brown no es un detective al uso. Ni lleva pistola, ni fuma en pipa, ni necesita alardes para desentrañar los crímenes más enrevesados. Le basta con observar con calma, escuchar con atención… y conocer el alma humana como solo un sacerdote puede hacerlo. En estos diez relatos brillantes ―desde La cruz azul hasta El paraíso de los ladrones― G.K. Chesterton despliega todo su ingenio y profundidad filosófica para construir una de las series detectivescas más originales y perdurables del siglo XX. Frente al espectáculo del crimen, aquí no hay fuegos artificiales ni persecuciones vertiginosas. Lo que importa es el misterio moral que subyace tras cada delito, las grietas del espíritu, los errores de juicio, los laberintos del arrepentimiento. La intriga se convierte en excusa para explorar el bien y el mal desde una mirada lúcida y profundamente humana. Estamos ante una obra imprescindible del género policíaco, escrita con una ironía sutil y un sentido del humor que desarma y atrapa al lector desde la primera página.