Desde que publicara su primer libro en 1984, Miguel Ángel Fornerín ha venido edificando, libro a libro, una obra que sobrepasa ya los veinte títulos, a la que hay que añadir una copiosa producción periodística, que ha difundido la literatura y la cultura caribeñas tanto en el ámbito académico como en la prensa diaria. Se persigue, de este modo, un lector especializado, inclinado a la especulación, pero sin desdeñar la curiosidad de aquellos que frecuentan los periódicos.
Era hora, pues, de someter a escrutinio la labor intelectual de Fornerín, y ofrecer, en conjunto, las principales conclusiones de esta evaluación, realizada —conviene subrayarlo— por un diverso número de estudiosos y desde variadas perspectivas. De los trabajos recopilados se desprende una evidencia: Fornerín ha superado con excelente calificación el examen de la crítica.
La Escuela Austriaca de Madrid constituye un fenómeno de reciente implantación. Desde sus orígenes en los primeros seguidores esporádicos de autores como Hayek o Mises a mediados del siglo XX, los austriacos han ido copando cada vez más espacios de debate, tanto público como académico. Así, a los hermanos Reig Albiol, los grandes introductores del pensamiento austriaco en aquella España de finales de los años 50, les siguieron otros autores, hasta llegar a personajes más actuales como Huerta de Soto, Bagus, Alonso Neira, Rallo, etc. Pero este libro no ofrece únicamente un recorrido histórico por la formación y desarrollo de la Escuela Austriaca de Madrid, sino por sus debates actuales. En este sentido, la Escuela Austriaca de Madrid constituye un ente en plena evolución, vivo y con señales de no haber alcanzado aún su máximo esplendor. Cuestiones como la teoría monetaria, la historia del pensamiento económico o la teoría evolutiva de las instituciones son algunos ejemplos de cómo el debate en el seno de la Escuela Austriaca de Madrid se encuentra más activo hoy que nunca.
Celaena Sardothien es la asesina más temida de Adarlan, y aunque está bajo el mando del poderoso y despiadado gremio de los asesinos, no cede ante nadie y confía solamente en Sam, otro asesino a sueldo.
Cuando el maestro de Celaena, Arobynn Hamel, la envía a misteriosas misiones en islas remotas y desiertos hostiles, Celaenase sorprende a sí misma ignorando sus órdenes y cuestionándose su alianza con él. En sus travesías hará tanto amigos como enemigos y descubrirá que siente por Sam algo más que una amistad. Al desafiar las órdenes de Arobynn, Celaena se arriesgará a castigos inimaginables, poniendo a Sam también en peligro: tendrán que jugárselo todo si desean escapar de las garras de Arobynn… y si fracasan, perderán no solo su libertad, sino también sus vidas.
Estas páginas son la crónica de un territorio marcado por la adversidad y la lucha por la supervivencia. Desde su «descubrimiento» por Ponce de León en 1513 hasta su entrega a Inglaterra en 1763, este enclave estratégico fue testigo de una épica batalla por mantenerlo bajo el dominio de la Corona española. Inicialmente concebida como una promesa de riquezas y oportunidades, pronto se reveló como un desafío formidable para los colonos españoles. La falta de recursos económicos, exacerbada por la lejanía y la hostilidad del entorno, convirtió la vida en una lucha constante contra la escasez y la adversidad.
A medida que los años pasaban, los colonos españoles se vieron enfrentados a una serie de desafíos adicionales. La desaparición de las misiones franciscanas, atacadas sistemáticamente por colonos ingleses y tribus nativas, obstaculizó cualquier intento de establecer una relación pacífica y duradera con los habitantes originales de la región.
Además, la política expansionista británica amenazaba constantemente las fronteras de Florida, desafiando la soberanía española y poniendo en peligro la estabilidad de la región. A pesar de estos obstáculos, los españoles demostraron una notable capacidad de resistencia y adaptación. Con inteligencia y sacrificio, defendieron su hogar contra todas las adversidades, preservando la provincia para la Corona española durante casi dos siglos. Su legado perdura en la historia de ambos continentes, como un testimonio de valentía y determinación en medio de la adversidad.
Esta es la historia de aquellos que desafiaron las adversidades y mantuvieron viva la llama del dominio español en Florida, una tierra de sacrificio y perseverancia que dejó una huella imborrable en la historia de América.
In 1924, English-born biographer and writer Iris Origo (1902–1988) and her husband, Antonio, purchased La Foce, a sprawling estate centered around a half-ruined fifteenth-century villa with a dream that was as ambitious as it was audacious. Guided by a deep-seated desire to make a difference, the Origos dedicated their lives to transforming an impoverished terrain into a thriving landscape of wheat fields, olive groves, and vineyards. With English architect Cecil Pinsent, they refurbished the house and designed an elegant terraced garden with box hedges, a rose garden, fountains, and a wisteria-covered pergola.
A Gilles de Rais, barón, terrateniente y mariscal de Francia, pocas figuras le hacían sombra en cuanto a poder feudal, prestigio y posesiones. Heredero de un gran patrimonio, se cuenta que su fortuna superaba a la del mismísimo rey. Alcanzó la gloria militar en el contexto de la Guerra de los Cien Años como compañero de armas, protector y admirador de Juana de Arco, santa y heroína de Francia. Pero en lo que verdaderamente no tuvo rival en su época fue como criminal demente y aterrador, violador y homicida. A él se le considera el primer asesino múltiple de la historia. Su momento mayor excitación sexual se producía cuando veía a los niños morir, ya fuesen estrangulados hasta la asfixia o degollados y chorreando sangre.
La falta de límites propia de la nobleza feudal explica en parte por qué Gilles de Rais se convirtió en el monstruo desalmado que fue. Pero tan interesante como analizar su contexto histórico, lo es profundizar en las casuísticas personales que forjaron su comportamiento destructivo y delirante.