Vera, Sara y Alexander eran inseparables. Siendo adolescentes, habían establecido un vínculo especial, una amistad inquebrantable; habían trenzado sus vidas con nudos en apariencia irrompibles. ¿Por qué entonces, en la actualidad, Sara se siente sola? ¿Por qué los veranos en el lago ya no son tan mágicos como en algún momento fueron?
Preston y Constance Whittier han forjado juntos una vida feliz y han criado a seis hijos en su hermosa mansión en Manhattan. Ahora, con el nido casi vacío, es más fácil que nunca para ellos mantener su tradicional «luna de miel invernal», un romántico viaje de esquí en pareja.
Pero con el viaje de este año llega la tragedia y, de repente, los hijos de los Whittier se encuentran reunidos en la casa familiar sin sus padres por primera vez en su vida. El mayor, Lyle, atraviesa un momento crítico en su matrimonio y debe decidir si un divorcio sería lo mejor para él y sus dos hijos. El exigente trabajo de Gloria en Wall Street no le ha dejado tiempo para encontrar pareja, y a los treinta y nueve años se siente sola. Los gemelos, Caroline y Charlie, comparten apartamento y un negocio en el mundo de la moda que no pasa por su mejor momento. Benjie, con necesitades especiales, y Annabelle, que sigue en la universidad y parece estar perdiendo el control de su vida, son los únicos que todavía viven en la casa familiar.
Los cuatro hermanos mayores se ven obligados a dejar de lado sus problemas personales y su dolor para mantener unida a la familia y apoyarse mutuamente. Vender la casa sería otra pérdida devastadora. ¿Existirá alguna alternativa, por poco convencional que parezca?
Después de los eventos del primer libro, June White sigue navegando por las complejidades de su último año en el instituto en Laguna Beach.
Aunque ha comenzado a adaptarse a su nueva vida, las cosas están lejos de ser sencillas. June se encuentra cada vez más envuelta en el mundo de James Hunter. James, con su encanto peligroso y su pasado lleno de secretos, sigue siendo una figura enigmática y conflictiva en su vida.
A pesar de sus mejores esfuerzos por mantenerse alejada, la atracción entre ellos es innegable y cada vez más intensa. En medio de todo esto, June se enfrenta a decisiones difíciles que podrían cambiar el curso de su vida.
¿Podrá encontrar un equilibrio entre su corazón y su razón, o se perderá en el caos que la rodea?
La llama vuelve a encenderse y esta vez quemará a más de uno.
Rachel James tuvo que dejar su vida para salvar a los que ama, renunciando a todo lo que le importaba: sus colegas, su carrera y su familia.
Ahora, tras dos largos años, el destino toca a su puerta para que se enfrente a lo que le depara: al coronel Morgan, el hombre que la hizo pecar, y al líder de la mafia italiana, Antoni Mascherano.
Un importante cargo está en juego y la teniente debe prepararse para un nuevo duelo.
El caos empieza a despertarse: la tercera carta cae sobre la mesa, nuevos peligros salen a la luz, así como pasiones que se creían sepultadas, conflictos, complots y jugarretas que pueden poner en vilo a la mafia y a la milicia.
La saga Pecados Placenteros continúa en esta candente nueva entrega, donde la Lascivia da paso a una latente Lujuria, que demuestra que el tiempo no lo cura todo y que los amores nocivos son tan perjudiciales como intensos.
LUJURIA.
AMORES QUE ABRASAN.
Para la teniente Rachel James, los sentimientos hacia el coronel Christopher Morgan son cada vez más difíciles de controlar.
Las elecciones para el cargo de ministro se aproximan y ninguno de los dos puede permitirse errores ni distracciones. Sin embargo, la tarea se complica, ya que los celos, las traiciones, los errores y las conspiraciones desatarán el caos que arrasará con más de uno.
El comando de la FEMF se ha convertido en un nido de alimañas que no quiere caer, y la mafi a le suma peso al juego con acontecimientos que marcarán un antes y un después en la vida de todos.
Los primeros cimientos de la gran batalla nacen en esta nueva entrega, donde algunos se cansan de fingir y les empieza a estorbar el disfraz. Pecados Placenteros continúa con la cuarta parte de una novela cargada de pasión, intriga y acción.
La llama vuelve a encenderse y esta vez quemará a más de uno.
Rachel James tuvo que dejar su vida para salvar a los que ama, renunciando a todo lo que le importaba: sus colegas, su carrera y su familia. Ahora, dos largos años han pasado, el destino toca a su puerta y este quiere que se enfrente a lo que le depara. Un importante cargo está en juego y la teniente debe prepararse para un nuevo duelo. El coronel Morgan, el hombre que la hizo pecar, y el líder de la mafia italiana, Antoni Mascherano, no son las únicas amenazas: la tercera carta cae sobre la mesa, el caos empieza a despertarse, nuevos peligros salen a la luz, así como pasiones que se creían sepultadas, nuevos amores, conflictos, complots y jugarretas que pueden poner en vilo a la mafia y a la milicia. La saga Pecados Placenteros continúa en esta candente nueva entrega, donde la Lascivia da paso a una latente Lujuria, que demuestra que el tiempo no lo cura todo y que los amores insanos son tan perjudiciales como intensos.
Yaiza está al borde de un ataque de nervios. Ha vuelto a suspender su oposición a juez por tercera vez consecutiva.Ocho años de su vida dedicados en exclusiva a prepararse para aprobar y, de nuevo, no lo ha conseguido.
¿Qué sucede cuando eres una mujer que ha pasado los treinta, no tienes novio ni trabajo y sigues viviendo con tus padres? ¿Qué pasa si, de repente, te das cuenta de que tal vez vivas así para siempre? ¿Abandonas o pones tu vida en pausa y vuelves a intentarlo?
Pero…¿y si antes de tomar una decisión tan importantete escapas a Canarias durante los meses de verano y tratas de descubrir quién eres realmente, qué quieres y cuán importante es para ti el éxito en tu carrera?¿Y qué ocurre si, mientras tanto, aparece el amor de tu vida?
Entonces llega septiembre, y con él una encrucijada:¿el amor isleño o volver a intentar el éxito laboral en la península?
Yaiza y Aday vivirán una intensa y transformadora historia de amor de verano. Se descubrirán a través de los ojos del otro y, tras conocerse, jamás volverán a ser los mismos.
¿La chica más estudiosa de su clase con el graciosete incapaz de centrarse en la vida?
Esto es lo que tienes que saber sobre Delia Agós: el otoño en el que iba a cumplir treinta años amaneció con el cadáver de alguien en el rellano de su piso. Nadie quiere verse nunca en una situación así. Quiero decir, a punto de cumplir los treinta años.
La vida de Delia Agós es un despropósito: eterna becaria en una empresa, su novia acaba de dejarla y se ha metido en la compra de un dúplex que la ha arruinado. Esto, según las grandes mentes de la filosofía, tiene una única solución: salir una noche y acostarse con quien sea para dejar de ser la amargada del grupo que solo habla de hipotecas variables.
El problema empieza cuando decide liarsecon el despropósito de Angie Samper, la caradura tras la barra, y una imbécil irresistible a la que Delia no soporta desde el primer minuto y con la que pasa la mejor noche de su vida. Pero, bueno, tampoco es que tengan que volver a verse, ¿no? Hasta que Angie se despeña por las escaleras y se convierte en fantasma de su piso recién hipotecado.
O en resumen: cómo sobrevivir a un caso literal de Aquí te pillo, aquí te mato.
ENTRÓ EN EL INFIERNO DISPUESTA A PERSEGUIR SUS DEMONIOS.
NUNCA PENSÓ QUE UNO DE ELLOS EXIGIRÍA SU CORAZÓN.
La vida de Ares ha cambiado en poco tiempo. Ahora sabe el legado que corre por sus venas y conoce su misión: proteger a su ciudad y a su familia de la incursión de una Corte de Bacus plagada de demonios.
Ares quiere venganza y para ello deberá infiltrarse como pareja virtuosa de Adonis en las fiestas báquicas, unos rituales sexuales exclusivos en honor a Bacus. Juntos tendrán que enfrentarse a un peligroso juego que pondrá precio a sus almas, dejándose arrastrar por una espiral de tentación y deseo que jamás habían experimentado.
PECADOS. VICIO. PLACER.
Entre los planes de Cecily Kennedy no estaba una vida campestre, pero cuando su matrimonio infeliz da un giro violento, una amiga le ofrece trabajo y refugio en el rancho Wells.
El día a día allí es duro de por sí, incluso sin que su nuevo jefe, Austin Wells, le envíe señales contradictorias. No obstante, Cecily tiene claro que no tiene adónde ir, y liarse con un ranchero callado no le va a traer más que problemas.
Él, por su parte, ha aprendido por las malas que nadie se queda, pero no tarda en darse cuenta de que, entre paseos y charlas nocturnas, Cecily se le ha quedado marcada a fuego en el corazón. Y, aunque Austin quiere desesperadamente que se quede, jamás permitirá que nada ni nadie le haga daño.