Entre los planes de Cecily Kennedy no estaba una vida campestre, pero cuando su matrimonio infeliz da un giro violento, una amiga le ofrece trabajo y refugio en el rancho Wells.
El día a día allí es duro de por sí, incluso sin que su nuevo jefe, Austin Wells, le envíe señales contradictorias. No obstante, Cecily tiene claro que no tiene adónde ir, y liarse con un ranchero callado no le va a traer más que problemas.
Él, por su parte, ha aprendido por las malas que nadie se queda, pero no tarda en darse cuenta de que, entre paseos y charlas nocturnas, Cecily se le ha quedado marcada a fuego en el corazón. Y, aunque Austin quiere desesperadamente que se quede, jamás permitirá que nada ni nadie le haga daño.
Desde la muerte de su hermana, los padres de Paisley Donovan, que tiene la misma enfermedad cardiaca que ella, la tratan como si fuese de cristal. Sin embargo, Paisley quiere seguir exprimiendo la vida, incluso si se arriesga a morir. De hecho, está muy cerca de hacerlo, pero Jagger Bateman la rescata.
Jagger estudia vuelo en la escuela más dura del país y es tremendamente atractivo e imprudente... y, por ello, es ideal para una chica que quiere vivir al máximo. Todo sería perfecto si no fuera porque Paisley es la hija de un general y su novio es el mayor rival de Jagger.
Los dos están volando sobre terreno peligroso y cualquier movimiento en falso podría provocar que se estrellasen...
Cuidado con lo que deseas…
Grayson Masters está concentrado en sus estudios, y lo que menos falta le hace es que lo distraiga su nueva y atractiva compañera de piso. Y, aunque la lengua afilada de Sam es irresistiblemente irritante, es innegable que la química entre ambos está por las nubes.
Samantha Fitzgerald oculta secretos, así que no tendría por qué hurgar entre los de Grayson, pero no por eso va a dejar de intentar derribar los muros tras los que este se esconde. Y no está preparada para la verdad: otra mujer se hizo con el corazón de Grayson hace ya mucho tiempo.
Ninguno de los dos se puede permitir el lujo de enamorarse; ya que cuando cruzan esa línea, descubren que a veces los deseos cumplidos son lo que te lleva al infierno...
Un fantasy oscuro plagado de demonios, brujas y lealtades familiares que se pondrán a prueba.
Las brujas hicieron un pacto con el Infierno. Ahora, los demonios han venido a cobrárselo.
Durante siglos, las brujas del aquelarre Wytte han sido las guardianas del Velo que separa la Tierra del Infierno. Después de años lejos de su hogar, Ember Wytte regresa a casa para participar en el ritual que mantiene el mundo a salvo, pero esta vez algo no va bien…
Mientras el pueblo de Faddenfield queda atrapado en una niebla imposible de atravesar, Ember y sus hermanas tendrán que lidiar con una amenaza infernal, la Hermandad de Cazadores de Brujas… y Dante, el misterioso profesor con el que Ember comparte un vínculo que ni ella misma logra entender.
Pero Ember no está dispuesta a quedarse de brazos cruzados. Para sobrevivir y revertir las consecuencias del ritual tendrá que unir fuerzas con su peor enemigo, aunque ambos sepan que están jugando con fuego.
Cuando Sage llega a Nevada, no tiene nada: ni dinero, ni apartamento, ni amigos. Solo una voluntad de hierro para empezar de nuevo y olvidar su pasado. Pero eso es difícil cuando los recuerdos te acompañan en cada paso del camino y el miedo te sigue acechando.
Cuando comienza a trabajar como auxiliar en la biblioteca, conoce a Luca, un chico lleno de tatuajes y mirada penetrante que, aparentemente, representa todo lo que ella más teme. Intentará evitarlo por todos los medios, pero se verá forzada a verle más a menudo de lo que le gustaría
¿Podrán ser amigos a pesar de todos los temores que esconde Sage? ¿Vencerá el miedo o el amor?
Una gran historia: ¡sexy y emocionante!
Desde niño, Sabino, conocido como Sardi por sus amigos, ha luchado por ser quien quiere ser. Su carrera como modelo de pasarela para colecciones femeninas no le ha facilitado la vida. Ser un hombre heterosexual en un mundo donde su belleza y feminidad confunden o intimidan a las mujeres complica su búsqueda del amor.
Sinaí, por su parte, lleva tantos años herida que ya ni siquiera se da cuenta de que lo está. Es agresiva, visceral e impredecible. Hay un fuego en su interior que la consume y que solo consigue sofocar con peleas o con sexo impetuoso, salvaje y variado. No es de las que repiten amante. Le gustan los hombres rudos, moteros como ella, con pinta de malotes y alérgicos al amor.