Lapierre y Collins construyen un vasto fresco histórico desbordante de aventuras, drama, amor y heroísmo. Oh, Jerusalén se ha convertido así en una obra clásica y en un texto clave para entender por qué Israel sigue siendo, medio siglo después de su fundación, una de las zonas más conflictivas del planeta.
Shimamura regresa al País de Nieve atraído por la belleza de la estación y el tradicional estilo de vida. Pero vuelve especialmente por Komako, una joven aprendiz átgeisha que conoció en un viaje anterior. El es un hombre rico, de mediana edad, que intenta escapar de un matrimonio sombrío y de su vida en Tokio. Ella, una bellísima mujer vulnerable a sus propias emociones, que madura ante los ojos de su amante. El amor apasionado que Shimamura despierta en Komako le plantea un dilema: incapaz de corresponderlo, pero a la vez fascinado por su intensidad, optará por repetir y prolongar su estadía en las termas aprovechando la distancia perfecta que le ofrece la relación huésped-geisha. Un tercer personaje, la misteriosa Yoko, teje su destino al de la pareja, con el blanco de la nieve como trasfondo y presencia continua.
Trilogía de El Cairo, la obra cumbre de Naguib Mahfuz.
Ahmad Abd el-Gawwad ve como sus hijos comienzan a cuestionar su tiránica autoridad al mismo tiempo que Egipto lucha por liberarse de la tutela colonial. Un padre y una nación que vivían anclados en el islamismo tradicional asisten en pocos años a la corrosiva influencia de la sociedad moderna occidental. Un entresijo de pasiones amorosas e ideológicas estalla en el seno de la familia.
Naguib Mahfuz
El cairo, 1912 | El cairo, 2006
Naguib Mahfuz nació en Gamaliyyah, una zona del barrio antiguo de El Cairo, en 1911. Graduado en filosofía, ha publicado más de treinta obras entre novelas y relatos, la mayoría de las cuales han sido adaptadas al cine, al teatro y a la televisión. Considerado el «padre» de la prosa árabe contemporánea, en 1972 recibió el prestigioso Premio Nacional de las Letras Egipcias y se le otorgó el Collar de la República, el más alto honor de su nación. En 1988 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura. Falleció en 2006 en El Cairo.
Pasado perfecto: Una insistente llamada de teléfono arranca de su resaca al escéptico teniente Mario Conde. Su jefe en la Central le llama para encargarle un caso: Rafael Morín, jefe de la Empresa de Importaciones y Exportaciones del Ministerio de Industrias cubano, falta de su domicilio desde el día de Año Nuevo. Casualmente, el desaparecido es un antiguo compañero de estudios de Conde, y ya entonces destacaba por su brillantez y autodisciplina. Por si fuera poco, este caso enfrenta al teniente con el recuerdo de su antiguo amor por Támara, ahora casada con Morín.
Leonardo Padura (La Habana, 1955) ha publicado ensayos, cuentos y novelas, entre ellas El hombre que amaba a los perros. Es conocido sobre todo por la serie de novelas policiacas protagonizadas por el detective Mario Conde, merecedoras de premios como el Café Gijón 1995, el Premio de las Islas 2000 y el Premio Hammett 2005. Aclamada por los lectores y por la crítica más exigente, la Serie Mario Conde consta de seis títulos: Pasado perfecto, Vientos de cuaresma, Máscaras, Paisaje de otoño, Adiós, Hemingway y La neblina del ayer.
Paterson es un poema-libro dividido en cinco parte, con una estructura orgánica. Es la obra fundamental de Williams y en la que estuvo trabajando durante casi veinte años. Esta edición incluye también los fragmentos de lo que habría de ser el libro IV. El poema es una obra con pretensión de escritura total: dar razón de una tierra, de la historia de una ciudad se intentan rastrear las huellas de toda historia americana. El lenguaje está integrado en el experimento narrativo, y Williams lo fuerza, lo distorsiona y lo pone al servicio de los acontecimientos.
Cualquier libro de Isabel Allende es un acontecimiento. Paula lo es especialmente porque se trata del más conmovedor, más personal y más íntimo de todos los que ha publicado hasta la fecha. Cuando la gran autora chilena se encontraba en España con ocasión de la presentación de El plan infinito, su hija entró en estado de coma. Junto al hecho de Paila, mientras seguía con angustia la evolución de su enfermedad, Isabel Allende comenzó a redactar en un cuaderno una historia de su familia y de sí misma con el propósito de regalársela a su hija a su vez superara el dramático trance. Sin embargo, éste se prolongó durante meses y los apuntes de la autora acabaron convirtiéndose en este libro apasionante y revelador. Isabel Allende ejerce aquí su prodigioso talento narrativo para recuperar y asumir sus propias vivencias como mujer y como escritora, así como las de su familia y las de la historia reciente de su país. Autorretrato de insólita emotividad al tiempo que exquisita recreación de la sensibilidad de las mujeres de nuestra época, Paula perdura en el ánimo del lector con la intensidad de una experiencia indeleble.