Es difícil encontrar a alguien que te dé trabajo sin preguntar demasiado sobre tu pasado. Así que le agradezco al universo que, milagrosamente, los Garrick me hayan dado empleo limpiando su impresionante ático con vistas a todo Manhattan y preparándoles comidas sofisticadas en su inmensa cocina. Puedo trabajar aquí durante un tiempo, ser discreta hasta conseguir lo que quiero.
Es casi perfecto. Sin embargo, todavía no he conocido a la señora Garrick ni he podido ver lo que hay dentro de la habitación de invitados. Estoy segura de que la oigo llorar. Veo las pequeñas manchas de sangre en el cuello de sus camisones blancos cuando hago la colada. Y, un día, no puedo evitar llamar a su puerta. Cuando esta se abre lentamente, lo que veo lo cambia todo...
Leah ha vivido con akinetopsia, o ceguera al movimiento, desde que era niña. Durante los últimos veinte años, no ha podido percibir el movimiento. Mientras pasea por su vecindario en Upper Manhattan con su bastón blanco guiando el camino, la mayoría de la gente asume que es ciega. Pero la verdad es que Leah ve mucho, y con sus agudos sentidos del olfato y la audición, muy poco escapa a su atención.
Lleva una vida tranquila y ordenada, con poco contacto humano más allá de su ama de llaves de toda la vida, su psicólogo y su anciana vecina. Todo eso cambia cuando Alice se muda al apartamento de al lado y Leah puede oler de inmediato la ansiedad que emana de ella. Lo que es peor, Leah no puede evitar escuchar a Alice y a un visitante nocturno involucrarse en una violenta discusión. Preocupada, entabla amistad con su vecina y descubre que Alice está en medio de un complicado divorcio de un esposo abusivo.
Luego, una noche, Leah se despierta con alguien en su apartamento. Pierde el conocimiento y por la mañana se pregunta si soñó el episodio. Sin embargo, el aroma del intruso la sigue a todas partes. Y cuando escucha a Alice al otro lado de la pared suplicando su ayuda, Leah toma una decisión que pondrá a prueba su valentía, su fuerza y, en última instancia, su cordura.
Bienvenidos a la ciudad de Elantris, la poderosa y bella capital de Arelon llamada «la ciudad de los dioses».
Antaño famosa sede de inmortales, lugar repleto de poderosa magia, Elantris ha caído en desgracia. Ahora solo acoge a los nuevos «muertos en vida», postrados en una insufrible «no-vida» tras una misteriosa y terrible transformación.
Un matrimonio de Estado destinado a unir los reinos de Arelon y Teod se frustra, ya que el novio, Raoden, el príncipe de Arelon, sufre inesperadamente la Transformación, se convierte en un «muerto en vida» y debe refugiarse en Elantris. Su reciente esposa, la princesa Sarene de Teod, creyéndolo muerto, se ve obligada a incorporarse a la vida de Arelon y su nueva capital, Kae.
1442. Arnau Estanyol, nieto del protagonista de La catedral del mar, sirve con fervor al rey de Aragón en la conquista de Nápoles cuando los enemigos eternos de la familia aprovechan su ausencia para irrumpir en su palacio y atacar a su hijastra, la joven Marina, con consecuencias devastadoras para todos. Así arranca una deslumbrante novela épica que recorre la segunda mitad del siglo XV, unos años que supusieron el final del oscurantismo medieval y el inicio de un periodo más luminoso, el Renacimiento. Arnau Estanyol, descendiente de esos años oscuros, verá cómo el mundo se transforma a su alrededor, cómo cambia el arte de la guerra y cómo el amor es capaz de transformar el corazón más endurecido.
Se suponía que este compromiso era falso... Y, sin embargo, aquí estoy, volviéndome loca por mi prometido de mentira.
Beau Eaton es el príncipe del pueblo, un héroe militar tan atractivo como atormentado.
Yo, en cambio, soy la camarera invisible, la chica tímida con el apellido equivocado.
Él tiene treinta y cinco años y es pura masculinidad. Yo tengo veintidós... y sigo siendo virgen.
Ah, y también es mi prometido. O mejor dicho, mi prometido de mentira.
Todo ha empezado con una apuesta. Él no se cree que la gente me juzgue por mi apellido, así que me ha ofrecido el suyo para demostrar que tiene razón.
Los dos salimos ganando con ese trato: él consigue que su familia le deje respirar y yo me quito de encima el estigma de la mía mientras ahorro lo suficiente para largarme de este pueblo.
Según él, lo único que tengo que hacer es ponerme su anillo, seguirle el juego y actuar como si no pudiera quitarle las manos de encima cuando hay gente delante.
Pero lo que pasa entre nosotros en la intimidad está empezando a borrar todos los límites que creíamos tener claros.
Lo que ocurre a puerta cerrada ya no parece fingido, sino real. Muy real.
Son muchos los hombres que han dejado huella en el campo de la estrategia militar. Alejandro Magno, Julio Cesar, el Cid, Napoleón... Pero existe otro nombre, siempre rodeado de misterio y cuya influencia ha llegado hasta nuestros días. Se trata de Sun Tzu, el general chino que legó a la posteridad un manual convertido en un clásico universal, El arte de la guerra. Esta es su historia.
Siglo VI a. C. Antigua China. Una gran guerra se avecina; la vieja dinastía de los Zhou se ha desmoronado, y varios de sus antiguos estados vasallos pugnan por hacerse con el control. El poderoso rey Hëlu solicita la ayuda de un joven general que deslumbra por su audaz visión de las tácticas belicas. Sus ideas arriesgadas, a veces incluso excentricas, consiguen desconcertar a los enemigos y llevar a los suyos hacia una sorprendente victoria. Este innovador militar, posiblemente el estratega más brillante de todos los tiempos, será recordado con el nombre de Sun Tzu y escribirá un tratado imprescindible sobre el noble arte de la guerra.
Esta novela aborda la vida de un heroe tan celebre como misterioso al tiempo que nos invita a viajar a una epoca y un país remotos, reconstruidos gracias a un exhaustivo trabajo de documentación.