Representada en casi un centenar de teatros en más de veinte países, donde ha cosechado un éxito inaudito,Terroraborda sin tapujos el abrumador problema ético al que se enfrenta el ser humano en situaciones límite, invitándonos a una reflexión profunda sobre el valor y el precio de la libertad.
Cada vez que se produce un atentado terrorista en un país occidental, provocando un sentimiento general de pánico y estupor en la sociedad, surge inevitablemente un dilema difícil de resolver: ¿estamos dispuestos a sacrificar nuestra libertad individual en aras de la seguridad colectiva? ¿Cuál es el camino correcto para preservar la democracia?
Como oficial de la Fuerza Aérea de Alemania, Lars Koch debe intervenir en una situación de emergencia: un terrorista ha secuestrado un avión de Lufthansa y pretende estrellarlo contra el Allianz Arena de Múnich, donde en ese momento setenta mil espectadores asisten a un partido de fútbol internacional entre las selecciones de Alemania e Inglaterra. Contraviniendo las órdenes de sus superiores, y consciente de la responsabilidad que deberá asumir por su terrible acto, Koch derriba el aparato para impedir la masacre en el estadio, causando la muerte de las ciento sesenta y cuatro personas que viajaban a bordo.
A modo de testamento poético, el gran maestro Ángel García López cuestiona en este nuevo libro la deriva lamentable emprendida por la poesía española última, donde falsos poetas han usurpado las riendas de la lírica. Apoyado en una declaración del también poeta y editor Abelardo Linares: «La casa de la Poesía es una casa en la que los okupas han echado a los poetas y se han quedado a vivir ahí», 'Testamento hecho en Wátani' levanta los faldones a la falacia para descubrir esa triste realidad. Y lo hace con esa poesía proteica que es capaz de recrear el lenguaje y convertir el verso en una creación magistral donde confluyen armónicamente la forma y el contenido.
Alguna noche, suelo ubicar mis horas en la serenidad del barrio de
Almagro: empresa que tiene su poco de catástrofe en cada punta, pues
para ir y volver es obligatorio descender a la tierra como los muertos e
incluirse en una hilera de ajetreos que hay entre la plaza de Mayo y la
estación Loria, y resurgir con una sensación de milagro incómodo y de
personalidad barajada, al mundo en que hay cielo. Claro está que esas
plutónicas y agachadas andanzas tienen su compensación: tal vez la más
segura es poder considerar ese grande y bien iluminado plano de Buenos
Aires que ilustra las paredes enterradas de los andenes. ¡Qué maravilla
definida y prolija es un plano de Buenos Aires! Los barrios ya pesados
de recuerdos, los que tienen cargado el nombre: la Recoleta, el Once,
Palermo, Villa Alvear, Villa Urquiza; los barrios allegados por una
amistad o una caminata: Saavedra, Núñez, los Patricios, el Sur; los
barrios en que no estuve nunca y que la fantasía puede rellenar de
torres de colores, de novias, de compadritos que caminan bailando, de
puestas de sol que nunca se apagan, de ángeles: Pueblo Piñeiro, San
Cristóbal, Villa Domínico.
De una a siete de la tarde -mis horas oficiales o "teóricas" de
trabajo- me confieso un impostor, un chambón, un equivocado esencial. De
noche (conversando con Xul Solar, con Manuel Peyrou, con Pedro Henríquez
Ureña o con Amado Alonso) ya soy un escritor. Si el tiempo es húmedo y
caliente, me considero (con alguna razón) un canalla; si hay viento sur,
pienso que un bisabuelo mío decidió la batalla de Junín y que yo mismo
he consumado unas páginas que no son bochornosas. Me pasa lo que a
todos: soy inteligente con las personas inteligentes, nulo con las
estúpidas.
Él tiene que seguir las reglas del juego… pero por ella, estaría dispuesto a romperlas todas.
Como capitán del Blackcastle Football Club, Vincent DuBois debería estar en la cima del mundo.
Pero cuando su fama le trae problemas, se ve atrapado en su peor pesadilla: compartir piso con la hija de su entrenador, sabiendo que ella es una tentación imposible de resistir.
La convivencia se complica cuando ambos hacen una peligrosa apuesta que los acerca aún más, y se da cuenta de que está metido en un lío más grande de lo que pensaba.
Siempre ha jugado para ganar, pero por ella lo arriesgaría todo.
El amor puede ser el veneno más mortal
En el elegante y lluvioso Londres victoriano, Alina Lis es mucho más que una boticaria. En secreto, crea venenos para mujeres que buscan liberarse de los hombres que las han destruido. No falla y nunca deja cabos sueltos…
Hasta que Silas Forbes se presenta en su botica una semana después de recibir una dosis letal. Su regreso no solo amenaza con descubrirla, sino que despierta una conexión tan irresistible como inquietante. Porque Silas esconde algo, y cuanto más se acerca a él, más claro queda que Alina ya no controla el juego.
Entre secretos, deseo y verdades que podrían destruirlos a ambos, Alina deberá decidir si confiar en el único hombre al que no puede matar… o convertirse en la próxima víctima de su propio veneno.