Flores, hierbas, y árboles son un componente clave del lenguaje poético y dramático de Federico García Lorca. Si pusiéramos su obra bocabajo y cayeran todos los versos y frases excepto los que tienen raíces, es decir, los que incluyen alguna especie vegetal, al volver a ponerla en pie descubriríamos que estamos en un jardín frondoso. La poesía y el teatro lorquianos albergan un jardín compuesto por 142 especies. Algunas son escasas, la mayoría recurrentes y unas cuantas casi endémicas; pero todas están cargadas de voz y significado. Este libro es un trabajo ambicioso y artístico, fruto del estudio integral de la obra de Federico García Lorca. Un disfrute para los sentidos, un acercamiento al teatro y poesía lorquianos a través de las plantas que los adornan y protagonizan. Bienvenidos al jardín de Federico, verde que te quiero verde.
Tiempo después de publicar la novela Un padre extranjero, Eduardo Berti recibe un correo inesperado: unas fotocopias del legajo que su padre, nacido en Rumania, presentó en el año 1950 para obtener la nacionalidad argentina. Ahí figuran todos o casi todos los datos que su padre ocultó o alteró tras su emigración a Argentina, incluidos algunos secretos que se llevó con él a la tumba: su verdadero apellido, su verdadera fecha de nacimiento, el nombre del barco que lo transportó de Europa a América justo antes de la Segunda Guerra Mundial y la fecha exacta en la que ese barco llegó al puerto de Buenos Aires, el mismo puerto donde el padre comenzó la reinvención de su identidad pública. El grueso legajo, enviado por un amigo y lector, trae además algo aún más sorprendente: la dirección de la casa natal del padre, en la ciudad rumana de Galați, a orillas del Danubio, junto a la frontera moldava, lo que convence a Berti de viajar por fin a ese lugar que siempre había sido para él un «país imaginado».
Esta historia comienza bajo las aguas turbias de una balsa de riego. Es ahí donde el protagonista, con apeínas catorce años, encuentra el cadáver de un vecino. El fatal hallazgo hace saltar por los aires los felices días de su adolescencia: en el barrio no tardan en correr teorías sobre el ahogamiento y la implicación que el joven pudo tener en esa muerte. Más de dos decadas despues, se propoíne reconstruir lo que realmente sucedió aquella maíñana de verano.á Con un extraordinario ritmo narrativo y la estructura fascinante de una investigación, Un hombre bajo el agua es una novela que ajusta cuentas con nuestra paríte más escurridiza: la memoria. Un viaje de ida y vuelíta en el que la escritura abre una grieta en la muerte por la que la vida acaba abriendose paso.
Mientras las lluvias torrenciales azotan Three Pines y el nivel del río Bella Bella no para de crecer amenazando con destruirlo todo, Armand Gamache regresa a la Sûreté du Québec, bajo la dirección de su yerno y ex teniente Jean-Guy Beauvoir, tras una dura suspensión de nueve meses. Pero ahora debe encarar una doble crisis: una catástrofe natural que pone en jaque a toda la provincia y la inquietante desaparición de Vivienne Godin, una mujer embarazada de veinticinco años. El principal sospechoso es su marido, un hombre violento y alcohólico, que se muestra indiferente ante la ausencia de su esposa. Mientras la prensa ataca sin descanso a Gamache, cuestionando su liderazgo y complicando una investigación que avanza con lentitud bajo la presión de la tormenta y el caos, la búsqueda de Vivienne se vuelve para él un asunto personal: la joven tiene la misma edad que su propia hija, y un oscuro presentimiento le dice que no se trata sólo de una desaparición, sino de un asesinato. Así que Gamache hará todo lo que esté en su mano para descubrir al culpable, aunque eso signifique enfrentarse a sus propios fantasmas y a sus muchos enemigos, tanto dentro como fuera de la ley.
Mejor novela negra del año según The Sunday Times y nominada a los prestigiosos premios Agatha, Un hombre mejor es un misterio explosivo y sumamente adictivo, en el que destacan la culpa, el perdón y la redención como ejes morales de la trama, y un Armand Gamache que, con su lucidez e integridad habituales, sigue inspirando tanta confianza en sus allegados como preocupación entre los corruptos.
La determinación de una niña de doce años por llegar al fondo del crimen que se llevó a su hermano cuando ella era solo un bebé.
La novela que demostró que Donna Tartt tenía mucho más que decir.
Desde siempre, los Cleve han tenido la sana costumbre de rememorar juntos la historia familiar. Todos hablan de todo, pero nadie se atreve a recordar aquella tarde de verano en que el pequeño Robin apareció ahorcado en un árbol del patio trasero de la casa. La sorpresa y el dolor trastornaron a la señora Cleve, que desde entonces deambula como un fantasma por las habitaciones sucias mientras el padre cura sus males en brazos de otras mujeres y la abuela saca fuerzas de flaqueza para dominar tanta locura.
Harriet, la hermana menor de Robin, era un bebé cuando tuvo lugar la desgracia, y ahora es una niña de doce años con las rodillas llenas de rasguños y el ánimo peleón de quien acaba de estrenarse en la vida. Solo ella parece preocuparse por averiguar el nombre del asesino, pero ¿será capaz de resolver un caso que la policía ya tenía archivado?
Muy lejos de la sensiblería y muy cerca de la gran literatura, Donna Tartt nos devuelve al tiempo de nuestra infancia con Un juego de niños, una novela tan hermosa como esas largas tardes de verano en que da lástima crecer.
La historia de O-Tsuyu y Shinzaburo empieza siendo la de un amor a primera vista, pero pronto se ve trastocada por la muerte de ella y de su fiel sirvienta, O-Yoné. Sin embargo, lo que podría parecer el final del relato, resulta no ser sino el comienzo cuando una noche de verano ambas mujeres se presentan de nuevo ante un asombrado Shinzaburo. ¿Estuvieron muertas alguna vez? ¿Son espíritus que han conseguido regresar entre los vivos? ¿Podrá en esta ocasión triunfar el amor?