¿Cuándo se está realmente preparado para empezar a vivir?
¿Cuál es el momento adecuado para volverse a enamorar?
Ander y Olivia son dos extraños que coinciden por azar una noche en Barcelona. Ambos, cada uno a su manera, luchan por encontrar su lugar y arrastran fantasmas del pasado que les impiden superar sus errores y miedos. Cuando se despiden, creen que lo que han compartido ha sido una bonita pero fugaz casualidad y que nunca volverán a encontrarse. Sin embargo, el destino a menudo es caprichoso y pronto sus vidas se verán irremediablemente entrelazadas.
Entre poemas, fiestas universitarias, confesiones susurradas, nuevas amistades, despedidas y atardeceres con conversaciones frente al mar, los dos descubrirán lo difícil que es volver a querer para un corazón hecho trizas, lo que les obligará a enfrentarse a sus propias heridas. Solo así tendrán la oportunidad de descubrir el mundo nuevo, emocionante y a veces aterrador que se abre ante ellos para escribir una historia que hasta ahora no creían merecer.
A VECES, LO ÚNICO QUE NECESITAMOS ES LA OPORTUNIDAD DE VOLVER A EMPEZAR.
Seis veranos para enamorarse. Un instante que les rompió el corazón.
Y un fin de semana que podría unirlos de nuevo.
Nombrada como una de las mejores novelas del verano según Today, Parade, PopSugar, USA Today, SheReads, Buzzfeed, Bookbub, Bustle y muchos más.
Persephone Fraser (Percy para los amigos) pasa los veranos en su moderno piso de Toronto, muy lejos del recuerdo de la resplandeciente orilla del lago de su adolescencia.
Sin embargo, una noche recibe una llamada que la lleva de vuelta a Barry's Bay y a Sam Florek. Durante seis veranos de tardes largas en el bosque y noches cálidas en el restaurante de su familia, Sam y Percy fueron inseparables. Y poco a poco, su amistad se fue convirtiendo en algo más profundo antes de desmoronarse por completo.
Tokyo. Fragmentos es la primera obra que se publica en España de Leopold Federmair, escritor y traductor austriaco nacido en 1957 y que desde 2002 reside en Japón. En este libro, estructurado como un paseo literario por el Japón contemporáneo, visitamos a Kenzaburo Oé, vamos al cine, entramos en hoteles, tiendas, bares o en el hospital en el que han ingresado a Mayuko, la hija del autor, viajamos en tren, paseamos por parques o por zonas residenciales, y también encontramos comentarios sobre literatura y música o reflexiones sobre el sistema educativo, el urbanismo o la cultura de Japón. Como señala en su epílogo Daniel F. Hübner, profesor de la Universidad de Zaragoza, «todo ello tiene cabida aquí, en este paseo que adquiere rango de género literario en cuanto permite dotar de unidad a los diversos fragmentos en los que a modo de capítulos se encuentra dividido el libro». Pero, tal como apunta asimismo el profesor Hübner, «este libro no solo ofrece a sus lectores un fascinante recorrido por los múltiples fragmentos en los que se descompone la caleidoscópica realidad del Japón contemporáneo. Su interés radica también en lo que revela de la persona —o del personaje— que está presente en estas páginas, ese paseante que observa una ciudad y sus gentes con la inocente sabiduría de una niña y el amplio bagaje de vivencias y referencias culturales de un escritor cosmopolita en plena madurez creadora.
«Yo fui educado a la antigua, y nunca creí que me fueran a ordenar un día que matara a una mujer. A las mujeres no se las toca, no se les pega, no se les hace daño...»
Dos hombres, uno en la ficción y otro en la realidad, tuvieron la oportunidad de matar a Hitler antes de que éste desencadenara la Segunda Guerra Mundial. A partir de este hecho, Javier Marías explora el envés del «No matarás». Si esos hombres quizá debieron disparar contra el Führer, ¿cabe la posibilidad de hacerlo contra alguien más? Como dice el narrador de Tomás Nevinson, «ya se ve que matar no es tan extremo ni tan difícil e injusto si se sabe a quién».
Tomás Nevinson, marido de Berta Isla, cae en la tentación de volver a los Servicios Secretos tras haber estado fuera, y se le propone ir a una ciudad del noroeste para identificar a una persona, medio española y medio norirlandesa, que participó en atentados del IRA y de ETA diez años atrás. Estamos en 1997. El encargo lleva el sello de su ambiguo ex-jefe Bertram Tupra, que ya, mediante un engaño, había condicionado su vida anterior.
La realidad debe ser otra cosa, a lo mejor otra cosa peor, más mala, algo atroz, en fin, como la respiración un poco agónica del hombre invisible que también soy yo».
Un alto ejecutivo se queda en paro y decide rehacer su vida al margen de todo lo que le rodea, contando con su imaginación como única aliada. A partir de ahí, y desde el mayor de los sarcasmos, vivirá como una aventura fantástica cualquier hecho cotidiano. El protagonistacrea un mundo propio, unas veces siendo él mismo, otras haciéndose pasar por otro. Otro que actúa con la insolencia y el respaldo de la locura más cuerda.
Un apasionante juego de encuentros y desencuentros con el amor, la soledad, el sexo, la amistad..., con la vida y la muerte, en definitiva. Mucho más que una novela, Tonto, muerto, bastardo e invisible es también una crítica a nuestra sociedad, hilvanada con un lenguaje lúcido y brillante.
Too match es una oda al desamor con forma de libro. Un diario de citas fracasadas. Un First dates que siempre acaba mal. Una serie de relatospara grinch del amor. Una versión madrileña de Sexo en Nueva York, pero con menos glamour (y menos sexo).
Too match también es un retrato generacional, una historia de amor y duelo en los tiempos de Tinder, y tal vez (solo tal vez) puede que sea una excusa para seguir usando la app.
Mi ex novia eligió la mañana de un seis de enero, día de Reyes, para romper conmigo. Un día después me quedé sin compi de piso, llegó Filomena y entré en Tinder (porque, puestas a tocar fondo, mejor hacerlo bien).
Con roscón o sin él, una ruptura nunca es plato de buen gusto. Que se lo digan a Tamara Falcó, que por no tener que superarlo terminó volviendo (amiga, ¿quién no ha sido Tamara alguna vez?).
En mi caso, he de reconocer que fue un plato particularmente indigesto, pero también me di cuenta de que, en cierto modo, tenía su gracia (en cierto modo, todo tiene su gracia). Eso, y que solo al tocar fondo logras descifrar aquella máxima de Rajoy (cuanto peor, mejor para todos). I feel you, Mariano.