Todos estamos a dos pasos de desaparecer. Álex Gual ya los ha dado. Vive en un hotel llamado Excalibur, es abogado y se le da tan bien encontrar personas como perder cosas. Naufraga entre los restos de su relación con Lola K., una pintora en horas bajas, aunque lo que de verdad lo mantiene en pie es su vínculo con Señor Paco, el hombre que se maneja entre lo más turbio de la ciudad desde su local, el Donna Summer. Cuando la muerte de un jugador de rugby australiano y la desaparición de otro británico, Andy Cox, desatan la atención mediática, Señor Paco huele el negocio y usa a Álex para vender pruebas al mejor postor. Pero mientras intenta desvanecerse entre los objetos perdidos de la ciudad, Álex se ve arrastrado a la búsqueda de Cox, a una atracción inesperada por Inés, la camarera del Donna Summer, y a la dolorosa posibilidad de perder él cosas para volver a ser alguien.
En Objetos perdidos, Carlos Zanón se adentra en los rincones más oscuros de Barcelona con una historia que combina sensibilidad y crudeza, llena de suspense, por la que transitan personajes complejos y extraviados, víctimas de sus decisiones y de un entorno implacable. Con su prosa directa y precisa, Zanón convierte la ciudad en un personaje más, impregnando cada página de una melancolía urbana que permanece mucho después de cerrar el libro.
Entre las principales figuras de la poesía medieval destaca el francés François Villon, autor de dos largos poemas: El legado y el monumental Testamento (de más de 2000 versos) donde deforma los valores caballerescos para dar voz a vagabundos y delincuentes, carne de presidio y de patíbulo, para que ofrezcan una visión burlesca, obscena y al límite de su experiencia, mediante un verso directo, muy expresivo. Nuestra edición incluye también poemas de los predecesores de Villon como Rutebeuf o Charles d’Orléans, que permiten tomar el pulso a la época medieval. Con la excelente traducción de Vicente Monroy este libro nos ayuda a sumergirnos en la siempre cercana y a menudo desconocida poesía medieval.
Segundo volumen volumen de la obra poética completa de Eduardo Chirinos, continuación del Cuaderno rojo (Pre-Textos, 2024). Reúne la obra del poeta en plena madurez creativa e incluye los libros galardonados con el Premio Casa de América de Poesía Americana (2001) y el Premio de Poesía Generación del 27 (2009).
«Nunca he buscado nada, salvo la necesidad de dejarme llevar por una música para delegar en ella, la elección de un tono. Las palabras e incluso lo que se llama el sentido llegan después, es cuestión de mantener los ojos y los oídos atentos a esa música: los poemas se sitúan más allá de lo que “queremos decir” y diseñan las voces que habitan y definen nuestra pluralidad». EDUARDO CHIRINOS
Más allá del mito del adolescente genial y el poeta maldito, del enigma de su abandono de la escritura y de Europa, o de su cualidad de clásico moderno, la poesía de Arthur Rimbaud se mantiene viva, ofreciendo inagotables formas de relación entre la palabra y el mundo. En un primer momento, el de las Poesías, el estímulo de los distintos géneros poéticos -desde la sátira sociopolítica a la penetrante observación de la vida y la capacidad de autoanálisis- genera una gama asombrosa de recursos y se funde ya con la madurez. Tras este periodo arrollador y disperso, Rimbaud compone dos libros de poesía en prosa, Una temporada en el infierno e Iluminaciones, ambos de formato perfectamente nuevo, que abren una de las ramas más fecundas de la lírica moderna, la menos codificada, la más abierta aún. En esta Obra reunida, el poeta y crítico Miguel Casado nos ofrece su versión definitiva de toda la poesía de Rimbaud, el resultado de una frecuentación que se remonta a sus años de juventud, pero que se beneficia de una vida de lecturas y de reflexión sobre una obra que no ha perdido, siglo y medio después de su breve aparición, un ápice de su vigencia. El desafío de su Obra reunida sigue siendo la posibilidad de leer a Arthur Rimbaud como un poeta nuevo al que se llega siempre por primera vez.
Jane Bowles escribió una única novela, perfecta, Dos damas muy serias, una pieza de teatro, En el cenador, y los relatos reunidos en Placeres sencillos; un conjunto de obras cuya influencia en la literatura ha sido mucho mayor de lo que cabría esperar por su brevedad. Sin embargo, fue suficiente para forjar un estilo vanguardista y libre, una combinación deslumbrante entre una prosa concisa y diálogos ágiles y febriles, poseedores de una mezcla de integridad infantil, candor surrealista y ágil precisión.
UNA MISIÓN: PROTEGERLA.
UNA REGLA: NO ENAMORARSE.
LA OBSESIÓN NUNCA FUE TAN PELIGROSA.
A Alexander Kane nadie lo conoce por su nombre, pero todos lo llaman el Carnicero. Tampoco conocen su rostro, pues cuando trabaja -torturando y asesinando a órdenes del mejor pagador- siempre lleva una máscara con forma de calavera que le cubre todo menos sus ojos de color verde esmeralda.
Mia Bianchi nunca ha querido tener nada que ver con los negocios de su familia, pero es difícil cuando tu hermano es un capo de la mafia italiana y tu hermana la principessa del crimen organizado. Aunque ha intentado separarse de la muerte, esta le persigue. Y, por mucho que lo deteste, para escapar de ella necesitará ayuda de un profesional…
Alexander debe proteger a Mia a toda costa. Pero esta misión se le complicará más que ninguna, no solo porque la amenaza que les persigue sea feroz, sino porque, en cuanto el sicario posa los ojos en ella, sabe que se va a convertir en su obsesión. Y eso quiere decir que el corazón del Carnicero, hasta ahora inexistente, ha empezado a latir.