Harta de la intolerancia, de que el mundo esté «manejado con los pies» y de que no haya manera de que los humanos nos pongamos de acuerdo, y convencida de que ella es tan ciudadana como la que más, Mafalda despliega lo mejor de sí misma en el análisis crítico de la realidad política y social que la circunda.
«En esta familia no hay jefes, somos una cooperativa». Lo dijo Mafalda cuando un vendedor llamó a su puerta preguntando si el jefe de la casa podía salir al rellano. Evidentemente, la niña entendió que en los tiempos que corren eso era una tontería.
Rebelde, inteligente e idealista, Mafalda comprende mejor que cualquier adulto que en su casa no debería haber estereotipos. La familia sin apellido de Mafalda es algo más que una foto en el mueble-bar: quiere más. De hecho, desde la primera viñeta hasta la última, emprende un viaje para defenderse de la vulgaridad a la que parecía abocada, para salir de la monotonía, para demostrar que la normalidad no existe y que las bases de lo que significa «ser familia», en todo caso, las pondrá cada uno de ellos.
Maggie Cassidy (escrita en 1953 y publicada en 1959) es el tercer volumen del magno ciclo La leyenda de Duluoz. En ella, el joven Jack Duluoz, de dieciséis años, conoce a una chica en el baile de Nochevieja de 1939, coquetean, vuelven a verse, se dan celos, son víctimas de murmuraciones, se pelean, se reconcilian y se enfrentan a las primeras decisiones de la vida adulta.
Es la historia del primer amor del protagonista, un amor adolescente que engloba otros despertares: al mundo exterior, la sexualidad, la espiritualidad, los estudios, el trabajo, la vocación.
De viaje por Estados Unidos para estudiar los métodos de la policía de ese país, Maigret asiste a una audiencia en la que se busca determinar si la muerte de una muchacha arrollada por un tren debe clasificarse como suicidio u homicidio.
Con una reflexión de fondo sobre la justicia, la novela es una historia típicamente norteamericana en la que aparecen grandes espacios, carreteras en el desierto y soldados sin escrúpulos, lo que demuestra la rapidez con que Simenon comprendió el imaginario estadounidense que por entonces empezaba a globalizarse
Ya jubilado de la policía judicial, Maigret acepta el encargo que le hace una anciana adinerada de investigar a título privado el sospechoso ahogamiento de su nieta, una gran nadadora con pocas posibilidades de tener un accidente.
El excomisario se desplazará a la localidad rural de Orsenne, donde vive la familia extendida de la muchacha, y reencontrará entre sus miembros a un antiguo compañero de instituto, un hombre ambicioso que oculta oscuros secretos tras su modélica vida burguesa.
Me llamo Medra. Dicen que soy la última jinete de dragón, aunque ya no queda ni un solo dragón. Aún así, los vampiros han decidido capturarme para convertirme en una pieza más de su perverso juego de poder. Estoy atrapada en la Academia Bloodwing, donde los altasangres están al mando y los sangrepútridas como yo no somos más que alimento en sus venas, peones en su tablero.
Bloodwing no es una escuela: es un campo de batalla, y si eres débil, estás muerto. Me paso el día luchando por mi vida en clase y tratando de descifrar un secreto con forma de dragón que podría explicar quién soy. Facil, ¿no?
Y eso ni siquiera es lo peor. Que entre Blake Drakharrow: un altasangre frío, arrogante y tan atractivo como peligroso. Me ha estado haciendo la vida imposible desde que nos conocimos, y ahora, por culpa de un antiguo ritual, estamos prometidos. Pero no pienso rendirme a él sin pelear.