Al cumplir setenta años, H. Leyvik, quizá el poeta yiddish más laureado, decidió echar la vista atrás para relatar sus experiencias como víctima de la represión tras participar en la Revolución rusa de 1905, cruelmente aplastada por las tropas imperiales, de cuyos rescoldos, doce años más tarde, brotaría la Revolución de Octubre. Primero en las kátorgas del zar―un sistema carcelario que prefiguró el gulag―entre 1906 y 1912, cuando el escritor apenas contaba dieciocho años, y durante su posterior deportación a Siberia, Leyvik rescata del olvido a sus compañeros de reclusión―ya fueran revolucionarios o presos comunes, judíos o gentiles―y evoca su infancia, la educación tradicional que recibió y el despertar de su compromiso político, así como el largo viaje a pie hasta Siberia. Un testimonio tan sobrecogedor como vital, y una profunda reflexión sobre la vida y la libertad.
En las montañas de la locura es la memoria en primera persona de un geólogo de la Universidad de Miskatonic sobre una reciente expedición dirigida por él al continente antártico y su trágico final. Narra el profesor superviviente cómo se inició la expedición, con aeroplanos y trineos tirados por perros, y cómo en uno de los vuelos de reconocimiento se toparon con una impresionante cordillera, tal vez más elevada que el Himalaya. Un primer grupo llega por tierra a sus estribaciones y acampa al pie de los montes. Las exploraciones de la zona llevan al grupo a descubrir una cueva en cuyo interior encuentran catorce fósiles de una estatura superior a la humana pertenecientes a unos seres totalmente desconocidos para la ciencia: el cuerpo principal del organismo tiene forma de barril, sostenido por una serie de patas, de su extremo superior surge un ramillete de tentáculos y dispone de unas alas membranosas replegadas a ambos costados. Un segundo grupo, con el que viaja el narrador, pierde, tras estas intrigantes informaciones, el contacto por radio con el primero, y se dirigen al lugar en aeroplano. El espectáculo que les espera al llegar es dantesco... Poco después, en una inspección aérea sobre la cordillera harán un descubrimiento histórico y fascinante... Muchos críticos han querido ver en este espeluznante relato una magistral continuación al misterioso final de Las aventuras de Arthur Gordon Pym, de E.A. Poe, precursor y maestro de Lovecraft.
"Todos los incidentes de aquel vuelo de cuatro horas y media están grabados a fuego en mis recuerdos, por su crucial posición en mi vida. Marcaron la pérdida, a la edad de cincuenta y cuatro años, de toda la paz y el equilibrio que la mente normal posee gracias a su acostumbrada concepción de la naturaleza externa y de sus leyes. De allí en adelante, los diez enfrentamos —aunque el estudiante Danforth y yo en mayor medida— un mundo espantosamente amplificado de vagos horrores que nada puede borrar de nuestras emociones, y que nos abstendríamos de compartir con la humanidad si pudiéramos".
La maravilla de descubrir la lectura y la escritura desde la infancia, los recuerdos de las primeras páginas escritas, sus olores y lugares, y luego los grandes hallazgos, desde los nombres canónicos de la literatura universal hasta las autoras que la han iluminado, impregnan estas lecciones magistrales que ha impartido Elena Ferrante invitada por la Cátedra Umberto Eco de la Universidad de Bolonia.
En este recorrido histórico y personal por la inspiración y su vocación de escritora, la autora más enigmática de la actualidad desvela también sus consejos sobre la creación de personajes y la trama. Desde Shakespeare hasta Gertrude Stein, pasando por las obras de Diderot, Jane Austen o Virginia Woolf, y culminando con Dante y su Beatrice, Ferrante entrelaza lecturas y reflexiones con su propia obra y su vida, sobre las que por primera vez se confiesa en una nueva intimidad con sus lectores.
El rescate de un Hemingway inédito: la gran tarea de Ricardo Piglia antes de morir.
«Los cimientos de la teoría del iceberg de Hemingway reunidos por primera vez con un prólogo magistral de Ricardo Piglia. [...] Un libro fundamental, de indisoluble unidad temática, de estilo e incluso interpretativa.»
Matías Néspolo,El Mundo
Hemingway publicóEn nuestro tiempo, su primer libro de cuentos, en 1925. Tenía veintiséis años y ya escribía como un veterano. Esta primera edición en español, deuda incomprensible que debía ser saldada, respeta el orden original de un libro de cuentos que por su organicidad y consistencia interna puede también leerse como una novela fragmentada. La guerra y el alcohol, la pesca y los toros, la soledad atormentada de Nick Adams ya están aquí, orbitando alrededor de ese núcleo emocional que Hemingway nunca nombra pero hacia el que sus relatos siempre gravitan.
A los veintidós años, Elizabeth Gilbert hacía todo lo que podía para evitar un trabajo a jornada completa. Trabajaba en ranchos en Wyoming, montaba a caballo como si fuera una vaquera y se enamoró de los cowboys que constituían el último vestigio de la frontera estadounidense que ella echaba tanto de menos. Y entonces conoció a Eustace Conway.
Eustace Conway no se parecía a ningún otro hombre. En 1977, con diecisiete años, abandonó su hogar para trasladarse a los montes Apalaches. Durante más de dos décadas vivió allí, haciendo fuego con palos, vistiendo pieles de animales y construyendo, cultivando y cazando todo lo que necesitaba para subsistir.
Elizabeth Gilbert, deslumbrada por sus relatos y aventuras, se decidió a reconstruir su vida: la historia del hombre que recorrió el Mississippi en una canoa de madera hecha a mano, que caminó los más de tres mil kilómetros del Sendero de los Apalaches, y que cruzó los Alpes alemanes en zapatillas deportivas.