Es verano en Alegría Este, un rincón de Nueva Inglaterra en el que el tiempo parece haberse detenido y los espíritus del pasado se pasean entre coches abandonados. Alegría se alza sobre una costra de tierra a lo largo del río Connecticut; sobre el río se alza un puente de carga que lleva el nombre del jefe wampanoag que lideró una rebelión para recuperar su territorio de manos de los puritanos; y sobre el puente se alza Hai, de diecinueve años, pasando una pierna sobre la barandilla tras haber decidido lanzarse desde treinta metros de altura. Y entonces, de repente, algo interrumpe lo que parecía inevitable: una voz al otro lado del río. Es Grazina, una anciana atrapada en los laberintos de la memoria, con recuerdos de una guerra lejana y de su Lituania natal.
En un microcosmos de pérdidas y sueños rotos, entre las calles polvorientas y los paisajes melancólicos de Alegría Este, ambos construirán un refugio efímero contra el desorden del mundo. En ese pasado laberíntico y difuminado de Grazina, Hai se convertirá en el sargento Pepper, personaje de una guerra imaginaria que les permitirá navegar juntos las turbulencias de la extrañeza. Unidos por una existencia vivida en los márgenes de lo social, se forjará entre esa dupla improbable un vínculo basado en la empatía y el reconocimiento; una relación tejida entre confusiones y momentos de lucidez que se convertirá en un viaje inesperado hacia una segunda oportunidad.
Daisy Zamora (Managua, Nicaragua, 1950) es una de las poetas más excepcionales del panorama latinoamericano actual. Graduada en Psicología y Psicopedagogía por la Universidad Centroamericana, fue combatiente durante la revolución nicaragüense, participó en el operativo de la toma del Palacio Nacional, ejerció como directora de programación y locutora en la clandestina Radio Sandino y más tarde fue viceministra de cultura de su país. Su obra ha sido premiada en Nicaragua e internacionalmente, está traducida a más de treinta idiomas e incluida en The Oxford Book of Latin American Poetry. La antología de su poesía La violenta espuma (2017) fue publicada en esta misma colección. «Los poemas de Daisy Zamora deslumbran por su hermosa rebeldía, su afilada ironía y su ingenio lírico que va de la crónica a la elegía al epigrama.
Amigos inseparables. Guerreros invencibles. Enemigos eternos.
Tras años de luchas y victorias, Julio César conquista la Galia. En Roma, sin embargo, los adversarios del gran líder, temiendo su creciente poder, quieren enjuiciarlo e incluso su principal colaborador y amigo, Tito Labieno, lo ha abandonado. Justo cuando parece que sus opciones se acaban, César lanza los dados y sorprende a todos: cruza el Rubicón acompañado únicamente de la XIII legión y avanza imparable hacia Roma, desatando la guerra civil. Tras ser nombrado César, cruza el Adriático para enfrentarse a Pompeyo y a su enorme ejército, mientras Ortwin y Quinto Labieno, el hijo de Tito, se enfrentan en el campo de batalla, en el que también está en juego el amor de la princesa Veleda. Es finalmente en Farsalia, gracias a una jugada impredecible, donde el dictador obtiene una contundente victoria, convirtiéndose en el amo absoluto del imperio romano. A pesar de todo, la guerra continúa y los destinos de Tito y Quinto Labieno, Ortwin y Veleda aún están lejos de apagarse.
En El engaño, Philip Roth disecciona, mediante retazos de conversaciones de dos amantes, las pasiones que exponen al adulterio.«Con el amante la vida cotidiana retrocede», escribe Philip Roth, y exhibiendo su habilidad como genial observador de la pasión humana, presenta en Engaño el mundo claustrofóbico de las relaciones adúlteras con una franqueza sin parangón en la ficción norteamericana.En el centro de Engaño se encuentran dos adúlteros en su escondite. Él es un escritor americano de mediana edad, llamado Philip y que vive en Londres. Ella es una elocuente, inteligente y bien educada mujer inglesa atrapada en un matrimonio humillante al que, con sólo treinta y tantos años, ya casi se ha resignado.El ritmo de la novela está sostenido en conversaciones, principalmente las que mantiene la pareja antes y después de hacer el amor.Este diálogo -ácido, rico, lúdico, inquisitivo- es prácticamente todo lo que hay en este libro, y todo lo que es necesario que haya.
Florencia, 1631. Mientras la peste diezma la ciudad, una red de intrigas
y secretos se cierne sobre el convento de San Mateo, donde han
tomado los hábitos Virginia y Livia, las dos hijas de Galileo Galilei, el
científico más vigilado por la Inquisición. Junto con sor Agnese, una
monja fascinada por la ciencia, las jóvenes colaboran en la transcripción
de las revolucionarias ideas astronómicas que brotan de la
mente del genio.
Pero una noche, tras haber pasado horas observando las estrellas,
sor Agnese aparece muerta. Todo indica que no ha sido un accidente.
Los rumores apuntan a que la monja estaba trabajando en un
artefacto capaz de demostrar, de forma irrefutable, las teorías que
Galileo lleva años defendiendo y que la Iglesia se empeña en silenciar.
Con el tiempo en su contra, Galileo deberá resolver un crimen dentro
de los muros del convento antes de que el asesino vuelva a actuar. Al
mismo tiempo, se enfrenta a un enigma científico que podría cambiar
para siempre nuestra visión del universo.
¿Sabes qué es peor que sentir que todos los hombres te desean, pero ninguno te quiere de verdad? Ser una romántica empedernida. De esas que idealizan cada mirada furtiva, cada gesto mínimo, cada historia que podría empezar con un roce accidental en el metro.
Creí que mudarme a Nueva York —aunque fuera siguiendo los sueños frustrados de mis padres— me ayudaría a dejar atrás mis sentimientos más estúpidos. Pero estaba muy equivocada. Solo bastaron unos días para que mi corazón hiciera triples tirabuzones cada vez que veía a mi vecino, Nixon Kölher.
Es un hombre imponente, consagrado a la ley, rígido hasta la médula… y que no rompe sus propias normas por nadie. Ni siquiera por amor.
¿Nuestro primer encuentro? Catastrófico.
¿Lo peor? Que, tras una noche de copas con mis amigas, acabé en su cama.
¿Y lo más desconcertante? Que no parezca recordar que soy la vecina a la que ni se dignó mirar en dos ocasiones.