Tintín viajará esta vez a la milenaria China. En Shangai descubre el origen de un poderoso veneno que hace enloquecer. Se enfrenta con una terrible banda de traficantes de opio y con unos agentes japoneses que hasta el final del libro mantienen el suspense del lector. Al finalizar Los cigarros del faraón, Hergé había anunciado en Le Petit Vingtième que Tintín iba a proseguir su viaje hacia Extremo Oriente. Entonces recibió una carta del Padre Gosset, capellán de los estudiantes chinos en la Universidad de Lovaina, que le aconsejó documentarse bien sobre China y su cultura y le presentó a Tchang Tchong-Jen, joven chino estudiante de arte en la Academia de Bellas Artes de Lovaina. Enseguida simpatizaron y se hicieron grandes amigos. (Podemos reconocerlo en el personaje Tchang, el chico chino amigo de Tintín).
El tráfico de esclavos es el eje del argumento de esta aventura, y como casi siempre, Tintín y el capitán se ven involucrados por una serie de casualidades. Este álbum es una especie de continuación de Tintín en el país del Oro Negro y en él resurgen un gran número de personajes aparecidos en episodios anteriores.
Esta obra maestra del cómic, publicada en 1944, es la continuación de El secreto del Unicornio y relata la búsqueda del tesoro del pirata Rackham el Rojo. Entra en escena el profesor Tornasol, el entrañable científico inventor sabio y despistado, al que luego volveremos a encontrar en las siguientes aventuras de Tintín, y que pasará a ser uno de sus buenos amigos.