Tintín viaja en un crucero con destino al Extremo Oriente. A bordo conoce al extraño egiptólogo Filemón Ciclón quien viaja en busca de la tumba del faraón egipcio Kih-Oskh. Tintín le acompaña hasta la tumba y allí descubre los misteriosos cigarros, que esconden algo más que tabaco. Entonces es secuestrado y abandonado en el mar, pero se salva y desembarca en Arabia. Después de numerosas peripecias va a parar a la India, donde se aloja en casa del Maharajá de Rawhajpurtalah. Aparecen aquí personajes que luego encontraremos de nuevo: los inefables policías Hernández y Fernández, el malvado Rastapopoulos y el peculiar Oliveira de Salazar. Los cigarros del Faraón empiezan a aparecer en Le petit Vingtiéme el 8 de diciembre de 1932. Era la época en que la noticia de la maldición de la tumba de Tutankamon ocupaba muchas planas de los periódicos sensacionalistas. Este tema interesó a Hergé de tal forma que años más tarde lo volvió a plantear en Las 7 bolas de cristal.
Esta obra maestra del cómic, publicada en 1944, es la continuación de El secreto del Unicornio y relata la búsqueda del tesoro del pirata Rackham el Rojo. Entra en escena el profesor Tornasol, el entrañable científico inventor sabio y despistado, al que luego volveremos a encontrar en las siguientes aventuras de Tintín, y que pasará a ser uno de sus buenos amigos.
En su viaje hacia Jerusalén buscando al Mesías, los magi tendrán que enfrentar peligros inesperados.
Tras enamorarse Amira de Baltasar, ambos quedan atrapados en un amor letal.
Sardis queda fascinada con Gaspar, pero lo que este no se imagina es que detrás de aquella gran belleza existe oculto un mundo de maldad.
La envidia y la codicia por el poder les acarrean a los magi muchos enemigos mortales. Tendrán que luchar y vencer al temible villano Omar y a su ejército de asesinos.