El amor suena bien en todas sus versiones.
Juliette vive en un agujero. Se sienta en él y ve la vida pasar. No le gusta su trabajo. No tiene inquietudes. No recuerda lo que significa soñar. Y hace tiempo que renunció al amor.
Pero, entonces, un hombre muere.
Y todo cambia.
De repente, se encuentra en un pequeño pueblo de casas de colores y su camino se cruza con el de otras personas que acabarán siendo imprescindibles para ella. Una anciana a la que le atormenta la tristeza de las flores, un niño sin voz que las roba, un hombre que ama los libros y las cosas brillantes con la misma intensidad, un pintor incapaz de acabar un cuadro…
Todos ellos, junto a un puñado de cartas olvidadas, ayudarán a Juliette a entender que el amor existe y que es maravilloso en todas sus versiones.
Las cosas no siempre son lo que parecen. Ya sabes quién es Dakota Monroe. La pregunta crucial ahora es: ¿quién es Jagger Castleraigh?
No es un chico malo, pero tampoco es el bueno. No es un santo, pero todavía no lo llaman Lucifer. No es el príncipe, pero tampoco un villano.
Jagger no es inocente y tampoco es culpable.
Tras un giro inesperado de los acontecimientos, Dakota y Jagger han descubierto que sus historias están enlazadas; donde termina una comienza la otra y ambas acarrean destrucción.
Con un pasado tormentoso, doloroso e inconcluso, Jagger debe enfrentar antiguos demonios y nuevas pesadillas, explorar sus sentimientos por Dakota y proteger a las hermanas Monroe.
En este juego del gato y el ratón ¿quién es la presa y quién el cazador?
Puede que Rue Siebert no lo tenga todo, pero no le falta de nada: tiene unos pocos amigos con los que siempre puede contar, la estabilidad económica que anhelaba de pequeña y una exitosa carrera como ingeniera biotecnológica en Kline, una de las empresas emergentes más prometedoras en el campo de la ciencia de los alimentos. Ha trabajado duro y ha conseguido que su mundo sea estable y agradable. Hasta que una hostil adquisición por parte de otra empresa y su ofensivamente atractivo representante amenazan con destruirlo todo.
Eli Killgore y sus socios quieren hacerse con Kline de todas todas. Eli tiene sus motivos para llevar a cabo este trato, y es un hombre que siempre consigue lo que quiere. Con una excepción: Rue. La mujer en la que no puede dejar de pensar. La mujer con la que tiene prohibido estar.
Una magia antigua ha despertado, y ahora la tierra de los mortales es más oscura, más fría y está más hambrienta que nunca. Tanto los monstruos como una siniestra maldición se propagan como la peste y, para Maevyth y Zevander, la única posibilidad de escapar es volver a atravesar el Bosque Voraz. Pero el destino ha tejido una intrincada tela de araña, cuyos hilos harán que cruzar la mística frontera hacia Etiria no sea tarea sencilla.
Por desgracia para Zevander, el tiempo juega en su contra: cuanto más permanezca en Mortasia, privado del vivicanto que necesita para frenar el avance de la maldición que pesa sobre él, más sucumbirá al espectro de la locura.
Y puede que esta vez ni siquiera Maevyth pueda salvarlo de las sombras.
Hay amores tan poderosos que pueden reescribir la historia.
Juliette Calloway vive en un mundo de lujo, historia y mentiras. La vida de la hija de la familia más poderosa de Rosebrook Falls está cuidadosamente diseñada, y ella está harta de esta perfección artificial.
Roman Montgomery no existe, al menos de manera oficial. Es una sombra, un arma secreta, el heredero desconocido de un imperio envuelto en peligro y enemistades que abarcan generaciones.
Cuando se encuentran, saltan chispas.
Sin nombre.
Sin pasado.
Solo sonrisas imprudentes y una química a la que no pueden escapar.
Roman es encantador. Misterioso. Insoportablemente seductor.
Y Juliette... Juliette es suya.
Cuando Roman regresa para ocupar su lugar en el imperio Montgomery, la verdad cae aplastante sobre ellos: sus familias son enemigas, y la simple existencia de Roman ya supone una amenaza. Su amor no solo está prohibido: es imposible.
Ahora, cada beso es una traición, y cada momento robado, un riesgo. En una ciudad erigida sobre sangre y secretos, no hay nada más peligroso que su pasión.
Voy a salvarte, seis.
Mientras el mundo se desmorona a su alrededor, la vida de Joey Lynch es más turbulenta que nunca. Desesperado por sentirse digno de la única persona en la que ha confiado jamás, Joey lucha por alejarse de un entorno que amenaza con destruirlo todo. Pero, con tanto en su contra, ¿logrará mantenerse a flote?
Sin intención de abandonar al chico al que ama, Aoife Molloy pelea por salvarlo de la autodestrucción. Ahogándose en un mundo que no comprende, sin otra guía que los dictados de su corazón, se niega a darle la espalda a Joey incluso cuando parece que tienen todas las de perder.
Pese al sufrimiento y el horror, Aoife y Joey nunca han dejado de apoyarse el uno al otro, ¿será esta vez diferente?
Anastasia Allen está decidida a entrar en el equipo olímpico de patinaje artístico de Estados Unidos y, cuando consigue una beca para la Universidad de California, todo parece ir de acuerdo con su plan.
El objetivo de Nathan Hawkins como capitán del equipo de hockey es mantener a sus chicos sobre el hielo cueste lo que cueste, pero todo se complica cuando tienen que compartir pista con una patinadora guapísima y con muy mal genio.
La situación obliga a estos rivales a pasar tiempo juntos, pero Anastasia está tranquila. Sabe perfectamente que un jugador de hockey jamás podría distraerla, y mucho menos Nate... ¿verdad?
La serie de Maple Hills continúa después de Romper el hielo con dos monitores de campamento que se reencuentran tras un intenso lío de una noche.
Russ Callaghan y Aurora Roberts coinciden en una fiesta de fin de curso y, después de dejarse llevar por un juego, acaban enrollándose. Sin embargo, Aurora se escabulle antes de que él tenga la oportunidad de preguntarle su nombre completo.
Sin saberlo, ambos van a trabajar en el mismo campamento de verano: Russ espera poner suficiente distancia con su padre, mientras que Aurora solo desea volver al último lugar donde se sintió como en casa.
Russ sabe perfectamente que tiene prohibido «fraternizar» con Aurora si no quiere que lo echen. Desgraciadamente para él, a ella nunca le han importado mucho las reglas...
Ahora solo les queda descubrir si las chispas que saltaron entre ellos durante su primera noche quedarán en nada o si, por el contrario, lo incendiarán todo.
La razón y el deseo entran en conflicto en este romance de verano ambientado en Italia.
Maya Killgore tiene veintitrés años y todavía está en proceso de descubrir qué hacer con su vida.
Conor Harkness tiene treinta y ocho, y Maya no puede dejar de pensar en él.
Es un cliché tan manido que le va a explotar el corazón: hombre mayor y mujer más joven; ricachón que trabaja en el sector biotecnológico y estudiante de posgrado con dificultades para llegar a fin de mes; el mejor amigo de su hermano y la chica en la que él ni se había fijado. Como bien le ha dicho Conor en más de una ocasión, la dinámica de poder está demasiado descompensada. Cualquier relación entre ellos sería conflictiva por muchos motivos, así que Maya debería quitárselo de la cabeza. Al fin y al cabo, Conor ha dejado claro que no quiere que ella forme parte de su vida.
Pero no todo es lo que parece, y los clichés a veces pueden convertirse en un giro en la trama.
Avery, Isabella, Odina, Lee y Josie son jóvenes, salvajes e inseparables desde que se conocieron en un campamento de surf en una pequeña isla frente a la costa de Carolina del Sur. Están viviendo el verano de sus vidas hasta que, de pronto, Josie desaparece sin dejar rastro.
Diez años después aparece una pista…