En el gran debate de la primera mitad del siglo XIX sobre la esclavitud, los Estados del sur la defendían para sus enormes plantaciones, mientras que los del norte, con una economía muy industrializada, pedían su abolición. A raíz de la ley de 1850 contra los esclavos que escapaban a un Estado libre, Harriet Beecher escribió "La cabaña del tío Tom", publicada como libro en 1852, que defendía romper con las leyes injustas y acabar con la esclavitud.
La publicación de la Comedia de Calisto y Melibea (pues ese fue su título original) en 1499 supone la superación definitiva de la tradición literaria medieval. Calisto ama a Melibea, pero su amor no es correspondido. Su criado Sempronio le recomienda los servicios de Celestina, una alcahueta experta en hechizos del corazón cuyas malas artes acabarán provocando resultados trágicos. Una obra con un supuesto fin moralizante que queda eclipsado por el retrato magistral de unos personajes muy humanos. Una de las historias de amor más conmovedoras jamás escritas, y piedra fundacional de la literatura española moderna, que ofrecemos al lector en una rica edición anotada.
Tito Macio Plauto (mediados del siglo III - h. 184 a. n. e.) es uno de los autores teatrales más importantes de la Antigüedad. Nacido en Sársina, en la región de Umbría, a pesar de su notoriedad, poco se sabe de su vida. Lo que sí es seguro es que, como autor de comedias, supo conectar con el gran público y cosechó un enorme exito popular que ningún otro autor griego o romano posterior alcanzó. No es de extrañar que fuese imitado hasta la saciedad y que incluso Moliere y Shakespeare buscaran inspiración en sus obras.
A los veintinueve años, y tras haber compuesto un buen número de obras para los corrales de comedia, Pedro Calderón de la Barca logró una pieza de capa y espada modélica: La dama duende, amenísimo juego de amores, dudas, osadías y desplantes, cifrados en la tramposa alacena que preside y engrana una acción dramática magistral en su progresión y que se alimenta sobre todo de la confusión y el engaño.
Todas las literaturas han conocido el sueño de un mundo ideal, de pasiones y valores absolutos. El Renacimiento lo concibió con disfraces de pastor; en España, bajo los rasgos de La Diana, que gozó de un enorme éxito editorial desde su publicación (1558-1559).
Con una trama geométrica, perfecta, y con una sapientísima mezcla de naturalidad y artificio, la obra maestra de Jorge de Montemayor ofrece a un tiempo una absorbente novela psicológica y una enciclopedia de la erótica renacentista.
El viaje de un niño de nueve años a través de la estepa ucraniana, rumbo al instituto en que habrá de cursar sus primeros estudios, dibuja la línea argumental de La estepa (1888), la novela corta que proporcionó a Chéjov reconocimiento y que le convirtió en un escritor de éxito.En El barranco (1900), donde el adulterio alterna con el asesinato y los más variados delitos, una impresión de fluidez conseguida sin forzar en ningún momento el estilo caracteriza el relato de principio a fin.Estas dos narraciones son un magnífico ejemplo del arte de Chéjov, cuya influencia se dejó notar inmediatamente en sus contemporáneos y que aún hoy sigue vigente en modernas tendencias como el minimalismo y el realismo sucio.